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Trump no afloja: quiere fuera al "animal" de Asad

Reconocen “bajo nivel de confianza” entre EEUU y Rusia.

El bombardeo de instalaciones del régimen en Siria el pasado jueves ordenado por sorpresa por Donald Trump ha dado para múltiples interpretaciones y, sobre todo, una pregunta: cuál es el siguiente capítulo, si este es el primer paso para un papel mucho más activo de Estados Unidos en esa guerra que lleva ya seis años. En una entrevista con la cadena conservadora Fox Business, que se retransmitirá hoy jueves, Trump da mensajes mixtos. "No vamos a entrar en Siria", dice, si bien carga la tintas contra el presidente sirio, Bachar el Asad, al que llama "animal".

Estados Unidos llevó a cabo el bombardeo sobre una base aérea de Siria el jueves pasado por la noche en respuesta a un ataque con armas químicas que segó la vida de más de 80 personas, muchos de ellos niños, y que tanto Washington como sus aliadas atribuyen al régimen sirio.

El presidente insiste en que la motivación para ordenar el ataque a Siria fue el horror del uso de gas contra civiles, lo que parece haberse convertido en la línea roja de Washington. En una entrevista en el Daily News, el segundo hijo varón de Trump, Eric, resaltó el estupor sentido por su hermana Ivanka —la primogénita y recién nombrada consejera presidencial— al ver las fotos de los niños muertos, y dijo que eso había influido en su padre para que tomara medidas.

"Lo que hice yo lo tendría que haber hecho la Administración de Obama hace mucho tiempo", lamentó Trump. "De ser así", añadió, "Siria estaría mucho mejor".

Barack Obama dio marcha atrás en la decisión de atacar al régimen sirio gracias al compromiso del gobierno de destruir su arsenal de armas químicas, un pacto apadrinado por Rusia, que apoya a Asad y que ahora defiende que el régimen no es culpable de la matanza de civiles, sino de grupos rebeldes terroristas. "Si Rusia no apoyase a este animal (por Baschar al Asad), ahora no tendríamos el problema", dijo el presidente Trump.

Este último y grave episodio de la crisis siria ha abierto una grieta entre Washington y Moscú, cuando la nueva Administración estadounidense se proponía una etapa de mejores relaciones con su viejo enemigo de la Guerra Fría. El secretario de Estado, Rex Tillerson, está en Moscú, donde se reunió con el presidente Vladimir Putin y el ministro de Exteriores ruso Sergei Lavrov.

Pese a que Rusia mantiene su apoyo al régimen sirio de Asad, Tillerson parece que no regresa a Washington con las manos vacías.

Rusia y Estados Unidos afirmaron estar dispuestos a superar un "bajo nivel de confianza" para llevar a cabo una "lucha implacable contra el terrorismo". Tillerson y Lavrov manifestaron sus diferencias sobre el futuro del presidente sirio Asad. Washington defiende su salida "de forma organizada", mientras que Moscú insistió en los precedentes caos creados por la caída de otros dictadores de la región. "Hay un bajo nivel de confianza entre nuestros países. Las dos mayores potencias nucleares no pueden tener este tipo de relación", declaró Tillerson en una rueda de prensa común con Lavrov, tras haber sido recibido durante unas dos horas por el presidente Putin. "A pesar de la cantidad de problemas existentes, (...) hay perspectivas considerables de trabajar juntos", aseguró Lavrov. El PAÍS DE MADRID, AFP

El secretario de Estado, Rex Tillerson, y el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov.  Foto: Reuters
El secretario de Estado, Rex Tillerson, y el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov. Foto: Reuters

Británicos confirman gas sarín en ataque sirio.

Muestras recogidas en la zona del ataque químico de la semana pasada en Siria y analizadas por científicos británicos, han dado positivo al gas sarín o una sustancia similar. "Es altamente probable que el régimen sea responsable de un ataque con sarín", dijo el embajador británico ante la ONU, Matthew Rycroft.

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