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Theresa May, herida en las urnas, se queda y hace frente al Brexit

La primera ministra busca asegurarse la mayoría con los unionistas de Irlanda del Norte.

Theresa May está decidida a hacerle frente al temporal, y ayer anunció que formará nue-vo gobierno, haciendo oídos sordos a los reclamos de que dimita tras el golpe electoral del jueves.

"Acabo de ver a su majestad la reina y ahora formaré gobierno, un gobierno que pueda proporcionar certezas y conducir a Reino Unido hacia adelante en este momento crítico para nuestro país", dijo la primera ministra conservadora al término de un breve encuentro con Isabel II, a quien pidió oficialmente la autorización para formar un nuevo ejecutivo.

"Este gobierno guiará a nuestro país en las negociaciones cruciales sobre el Brexit que empezarán en diez días y responderá al deseo de los británicos de llevar a cabo con éxito la salida de la Unión Europea", afirmó. En su breve declaración ante los periodistas, la primera ministra explicó que para ello contará con el apoyo de los unionistas norirlandeses del DUP, que obtuvieron diez escaños. Sumados a los 318 de los conservadores, sumarían 328, la mitad de la cámara más dos diputados.

Esto igual es menos que los 330 diputados que tenía May antes de las elecciones.

Tras las negociaciones pertinentes, May se someterá a una moción de confianza en el Parlamento. De no superarla, posiblemente presentaría su dimisión y la reina invitaría entonces al líder del primer partido de oposición, el laborista Jeremy Corbyn, a formar un nuevo ejecutivo.

Los laboristas, que a falta de un escaño por atribuir, tenían 261 diputados, podrían lograr el apoyo de los Liberal Demócratas y los nacionalistas escoceses. Entre los tres alcanzarían 308 votos.

Bajo presión.

El cataclismo conservador prolonga el año turbulento de la política británica desde que el país votó inesperadamente a favor de la salida de la Unión Europea en junio de 2016.

Pero sobre todo, se trata de un fracaso personal de May, que disponía de una mayoría de 17 escaños en el parlamento y convocó las elecciones anticipadas pidiendo una mayoría más amplia para negociar el Brexit en posición de fuerza.

Tras conocerse el resultado, Corbyn exigió la renuncia de May: "Perdió escaños conservadores, perdió votos, perdió respaldo y perdió confianza. Yo diría que es suficiente para marcharse".

May dijo que solo los conservadores son capaces de garantizar la estabilidad que necesita el Reino Unido en tiempos difíciles.

"El país necesita un período de estabilidad y cualesquiera sean los resultados, el Partido Conservador garantizará que podamos cumplir esa tarea de asegurar la estabilidad", afirmó.

Sin embargo, figuras de su partido, como la exministra Anna Soubry, habían considerado que May debía pensar en una renuncia debido a que se "encuentra en una situación muy difícil".

El exministro de Finanzas conservador George Osborne dijo que "es totalmente catastrófico para los conservadores y para Theresa May".

"Al parecer va a haber inestabilidad y para el gobierno británico será difícil negociar el Brexit con una posición firme", comentó Tony Travers de la London School of Economics.

Las portadas de los diarios de ayer viernes reflejaban la sorpresa: "Colgando de un hilo" (Daily Mirror, con una foto de May), "Mayhem" ("caos", The Sun, haciendo un juego de palabras con el apellido de la primera ministra), "Shock" para May (The Guardian y el Daily Telegraph).

Adelantando las elecciones de 2020, "ha perdido su apuesta", estimó Paula Surridge, de la Universidad de Bristol.

La parlamentaria conservadora Anna Soubry fue la primera en el partido que renegó de May en público, y pidió a la primera ministra que considere su posición.

"Me temo que hicimos una campaña bastante terrible", manifestó Soubry.

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Ganadores, perdedores.

En contraste, el laborista Corbyn, por el que nadie daba mucho, sale muy reforzado mejorando los resultados de su predecesor Ed Miliband en 2015.

Otros grandes derrotados de las elecciones británicas del jueves son los independentistas escoceses del SNP, que perdían 21 diputados de los 56 que tenían y ven considerablemente debilitada su aspiración a un segundo referéndum de independencia.

El hombre que condujo al primer referéndum, Alex Salmond, perdió incluso su escaño en la circunscripción escocesa de Gordon en favor de los conservadores.

Por su parte, el líder del partido antieuropeo UKIP (Partido para la Independencia del Reino Unido), Paul Nuttall, anunció su dimisión al no conseguir ni un escaño en las elecciones.

"Tiene que empezar una nueva era con un nuevo líder", dijo, al anunciar una renuncia que abre la puerta al regreso del polémico Nigel Farage, una de las caras visibles de la exitosa campaña a favor del Brexit.

Para el veterano conservador Ken Clarke, el referéndum sobre la Unión Europea abrió la caja de Pandora. "¡Nunca más un referéndum sobre nada!", exclamaba en la BBC.

Gabinete.

May mantendrá en sus puestos a los principales ministros de su gabinete, entre ellos Boris Johnson y Amber Rudd, que seguirán al frente de las carteras de Exteriores e Interior, respectivamente.

Además de Johnson y Rudd, la primera ministra mantendrá también en sus posiciones al titular de Economía, Philip Hammond; el de Defensa, Michael Fallon, y al ministro para la salida del Reino Unido de la Unión Europea, o Brexit, David Davis.

Theresa May sufrió un revés politico en las elecciones. Foto: AFP
Theresa May sufrió un revés politico en las elecciones. Foto: AFP
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