Acusan al jefe de Policía por la represión del lunes, el escrutinio prosigue

La tensión todavía continúa en Tucumán por comicios

Los controvertidos comicios en la norteña provincia argentina de Tucumán, con denuncias de fraude electoral que terminaron en una manifestación de protesta reprimida por la Policía provincial, han puesto al desnudo lo peor de la política del país, que en dos meses elegirá nuevo presidente.

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La policía de Tucumán reprimió duramente a los manifestantes opositores. Foto: La Gaceta.

Irregularidades, fraude, quema de 42 urnas de votación y reparto de alimentos a cambio de votos están en el centro de las denuncias formuladas por la oposición sobre las elecciones a gobernador realizadas el pasado domingo en Tucumán, el sexto mayor distrito electoral de Argentina.

El recuento provisional de la elección, que se interrumpió el lunes con el 81,5% de las me- sas contabilizadas, atribuye el 54,4% de los votos al candidato del oficialista Frente para la Victoria, Juan Manzur, 14 puntos más que a su principal rival, José Cano, de la alianza opositora Acuerdo para el Bicentenario. El recuento definitivo se reanudó anoche.

A los incidentes registrados el mismo día de la elección se sumaron en la noche del lunes serios disturbios cuando la policía reprimió violentamente una multitudinaria protesta en el centro de la capital provincial, San Miguel de Tucumán, que dejó como saldo una decena de heridos. Anoche se convocó a una nueva manifestación en la Plaza Independencia de la capital tucumana, que transcurrió sin incidentes.

Polémica.

La controversia en los comicios tucumanos se suma a las polémicas registradas en otras citas del maratónico calendario electoral que atraviesa Argentina en 2015, como el presunto robo de papeletas y votos no contabilizados en las primarias de la provincia de Buenos Aires o el estrecho margen que dio la Gobernación al socialismo en Santa Fe. Cuando restan casi dos meses para los comicios presidenciales, el escándalo en Tucumán se convirtió en tema de campaña a nivel nacional. El principal postulante presidencial de la oposición, el conservador y actual alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, hace tiempo reclama modernizar el sistema electoral mediante el voto electrónico.

Macri aseguró que en Tucumán, donde el peronismo gobierna desde 1999, hay "un sistema electoral basado en tratar de corromper el resultado".

Por su parte, el candidato a presidente por el oficialismo y actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, propuso llevar el tema al Parlamento, para que allí se debata una "modernización del sistema de voto".

Para el analista Patricio Giusto, de la consultora Diagnóstico Político, reformar el sistema electoral sería "un gran paso", pero "no va a resolver el problema". El experto recordó que el sistema político argentino tuvo su momento de "euforia" tras el retorno del país a la democracia, en 1983, luego de una cruenta dictadura militar.

En aquellos años había una aceptación generalizada de la idea de que con la democracia, por el solo hecho de que se celebrasen elecciones, se podían resolver todos los problemas sociales, económicos y políticos. Una ilusión que duró hasta la crisis de finales de 2001, cuando el entonces presidente Fernando de la Rúa tuvo que abandonar anticipadamente el poder en medio de protestas masivas. "Una de las cosas que implosionó en esa crisis fue el sistema de partidos políticos. Es la semilla del grave problema que tenemos hoy y que tiene que ver con una cultura política que se arraiga en el cordón urbano de la ciudad de Buenos Aires y en el interior del país, a la sombra de gobiernos peronistas", sostuvo Giusto.

El analista dijo que muchas provincias funcionan como "feudos", gobernados por varios mandatos por familias poderosas, que dominan medios de prensa, el Poder Judicial y las legislaturas provinciales y que tejen un "descomunal sistema clientelar" por el que utilizan el poder del Estado para comprar voluntades.

"En Tucumán esa cultura ya está arraigada y es aceptada por la mayoría de la gente. Y los que salen a la calle son las clases medias, que no soportan más esto, ante la apatía y la indiferencia del resto, que sigue tolerando esto que les parece normal", afirmó Giusto. Algo que volvió a confirmarse anoche.

Jefe policial fue imputado.

La fiscal de instrucción penal, María de las Mercedes Carrizo, imputó al jefe de la Policía provincial de Tucumán, José Dante Bustamente, por los delitos de lesiones, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionarios público. Así, apuntó contra Bustamante como máximo responsable de la represión de anoche a manifestantes en plaza Independencia. Según fuentes judiciales, Bustamente fue visto por televisión en reiteradas oportunidades dando órdenes a los efectivos, vestido de civil.

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