SIGUE LA PRESIÓN SOBRE COREA DEL NORTE

Tensión bélica: Estados Unidos prueba un misil intercontinental

Comienza blindaje de Corea del Sur por amenazas del régimen del Norte.

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EEUU y Corea del Sur hicieron ayer una de sus mayores maniobras conjuntas. Foto: AFP

Estados Unidos entregó ayer miércoles a Corea del Sur los primeros elementos del escudo antimisiles Thaad, destinado a hacer frente a la creciente amenaza de su vecina Corea del Norte. Además, también ayer las fuerzas estadounidenses y surcoreanas realizaron una de sus mayores maniobras conjuntas hasta la fecha, y China —aliada en la región a Corea del Norte— inauguró oficialmente su segundo portaaviones. A esto se sumó que en la madrugada del miércoles Estados Unidos realizó un ensayo con un misil intercontinental. Un misil Minuteman III desarmado fue lanzado desde la base aérea californiana de Vandenberg; recorrió cerca de 6.800 kilómetros hasta una zona designada para su impacto en el atolón de Kwajalein, en las islas Marshall.

De esta manera, la escalada militar y las tensiones entre las potencias nucleares aumentan los temores de un conflicto armado a nivel global.

El lanzamiento del misil intercontinental "es una importante demostración de nuestra capacidad de disuasión", indicó en un comunicado el coronel John Moss, comandante del Ala Espacial 30, encargada de manejar los silos de misiles intercontinentales con capacidad nuclear en Vandenberg.

Blindaje.

Washington y Seúl habían anunciado el inicio del despliegue antimisiles en Corea del Sur el 7 de marzo, explicando que permitirá luchar contra la amenaza de los misiles balísticos norcoreanos. Así, frente a la inflexibilidad del dictador norcoreano Kim Jong-Un a las sanciones internacionales por sus pruebas con armas nucleares, Estados Unidos opone ahora la política del presidente Donald Trump, dispuesto a resolver solo, si fuera necesario, el problema norcoreano.

En ese contexto, Estados Unidos decidió enviar a la región el portaaviones Carl Vinson y su flota aeronaval, que llegarán a Corea antes del fin de semana.

Por su parte, la televisión surcoreana difundió imágenes de la llegada de imponentes camiones militares trayendo elementos del Thaad (Terminal High Altitude Area Defense) al campo de golf donde se instalará, a 250 km al sur de Seúl.

Diseñado para derribar misiles a gran altura en la fase final de sus recorridos, una batería del Thaad incluye seis lanzaderas autopropulsadas (cada una con unos 50 misiles interceptores) y una unidad de control de lanzamiento y comunicaciones conectada a un potente sistema de radar de largo alcance de banda X.

Muchos de los habitantes de Seongju, región agrícola famosa por el cultivo de melones, se muestran preocupados por la posibilidad de que su comarca se convierta en objetivo de ataques norcoreanos y también por los efectos que los potentes radares del Thaad tengan sobre su salud y sus sembrados.

Centenares de habitantes de la zona se manifestaron al llegar los vehículos, provocando enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Otros creen que la instalación debería retrasarse hasta después de las elecciones presidenciales del próximo 9 de mayo, puesto que algunos candidatos, incluido el favorito, el liberal Moon Jae-in, sugieren que la decisión de desplegarlo sea revisada por el Ejecutivo que salga de estos comicios.

En paralelo, el régimen norcoreano anunció ayer miércoles el éxito de "los más importantes" ejercicios de artillería jamás llevados a cabo en el país.

Los ejercicios se realizaron al norte de Seúl, a escasos 30 km de la frontera norte. Foto: AFP
Los ejercicios se realizaron al norte de Seúl, a escasos 30 km de la frontera norte. Foto: AFP

Reacción china.

China se opone abiertamente al despliegue del escudo Thaad porque lo considera un factor de inestabilidad regional y una amenaza para sus propias capacidades balísticas. En concreto, China dice que los radares del sistema pueden usarse para espiar sus instalaciones militares.

China reaccionó muy negativamente ante el anuncio de despliegue del escudo y dictó una serie de medidas que Seúl considera represalias económicas. Entre ellas, China prohibió a partir del 15 de marzo que grupos de turistas chinos viajen a Corea del Sur, lo que afecta la industria local.

"La instalación del Thaad distorsionará el equilibrio regional y provocará mayores tensiones en la península (coreana)", manifestó un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Geng Shuang. "No ayuda de ninguna manera a la desnuclearización de la península coreana ni a la paz y estabilidad regional. También mina seriamente los intereses estratégicos de China en materia de seguridad", enfatizó.

Pero China también hizo ayer su demostración de fuerza, y botó su primer portaaviones de construcción propia. Preguntado por si el Ministerio de Defensa chino hizo coincidir la presentación del portaaviones con el despliegue del Thaad, el portavoz de Exteriores se limitó a señalar que el objetivo de la nueva nave es puramente "defensivo". Se trata de "defender nuestros intereses en materia de seguridad, en lugar de protagonizar una carrera armamentística con otros países", zanjó.

Desafiante.

Trump dijo el lunes que el Consejo de Seguridad de la ONU debía "estar preparado" para imponer nuevas sanciones a Corea del Norte. Pero Corea del Norte sigue desafiando. Tras un gigantesco desfile militar el 15 de abril para conmemorar el 105 aniversario del nacimiento del fundador del régimen, Kim Il Sung, Corea del Norte aseguró haber llevado a cabo importantes maniobras el martes, coincidiendo con el 85 aniversario del ejército.

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