LA CARRERA HACIA LA CASA BLANCA

A semanas de las elecciones, vuelve la tensión racial

Dos muertos esta semana a manos de la policía; colectividad negra reaccionó indignada en Charlotte.

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Colectividad negra reaccionó indignada por la muerte de un hombre negro. Foto: AFP

A un mes y medio de las elecciones presidenciales, la tensión racial volvió a aflorar en Estados Unidos. Violentos choques entre policías y manifestantes dejaron varios heridos en la noche del martes en Charlotte, Carolina del Norte, tras la muerte de un negro a manos de un agente, también negro.

Doce miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos, así como un número indeterminado de manifestantes.

Los manifestantes se concentraron a última hora del martes cerca de una urbanización de la ciudad de Charlotte, donde fue abatido Keith Lamont Scott, de 43 años, portando pancartas en las que se podía leer "La vida de los negros importa" y al grito de "¡Sin justicia no hay paz!".

El agente responsable de la muerte de Scott, Brentley Vinson, ha sido suspendido de sus funciones a la espera de los resultados de una investigación administrativa.

Vinson formaba parte de un grupo de agentes mandatado a detener a un sospechoso. Keith Lamont Scott, que no era la persona buscada, estaba dentro de un vehículo en un parking y, según la Policía, en posesión de un arma de fuego.

La discusión entre el hombre y los agentes habría subido de tono y la Policía aseguró que se sintió amenazada por Scott, abrió fuego y lo mató.

Sin embargo, los familiares de Scott, entrevistados por medios locales, afirmaron que la víctima no llevaba ningún arma, sino un libro, cuando fue abatido. Según su hija, Scott Lamont estaba esperando a su hijo.

La alcaldesa de la ciudad, Jennifer Roberts, instó a la población a mantener la calma. "La comunidad se merece respuestas y una investigación completa", escribió en Twitter.

Las tensiones raciales se reavivaron en Estados Unidos desde hace dos años por una sucesión de abusos y actos violentos de la Policía, que terminaron con la muerte de hombres negros, desarmados la mayor parte de las veces.

El martes la justicia estadounidense abrió una investigación después de que un negro desarmado fuera abatido el viernes por una policía blanca en Oklahoma, un episodio grabado por las cámaras de un coche y un helicóptero de la Policía. En las grabaciones, que se hicieron públicas, se puede ver muy nítidamente a un hombre, Terence Crutcher, al que apuntan las armas de varios policías, dirigirse a su vehículo con las manos en alto.

Crutcher, calificado de "mugriento" por un policía a bordo del helicóptero, parece acercar las manos a su vehículo y en ese momento es abatido.

Chuck Jordan, el jefe de Policía de Tulsa, la segunda ciudad de Oklahoma, reconoció que las imágenes eran "perturbadoras". Crutcher no llevaba armas encima ni las tenía dentro de su vehículo, precisó.

Este crimen fue el último de una larga serie, que ha movilizado a la comunidad negra, y provocó manifestaciones —a veces violentos disturbios— en varias ciudades de Estados Unidos desde el verano de 2014.

El caso de Michael Brown, un joven negro de 18 años abatido por un policía blanco en Ferguson (Misuri) en agosto de 2014, a pesar de estar desarmado y no representar ninguna amenaza, se convirtió en emblemático de esos excesos.

Fueron esos excesos los que invocaron dos hombres que atacaron y mataron a policías este verano. Cinco agentes fueron abatidos en Dallas, Texas, el 7 de julio y otros tres fueron asesinados 10 días después en Baton Rouge, Luisiana.

Ayer el candidato republicano Donald Trump afirmó que "la comunidad negra está peor que nunca", al referirse a los de Charlotte y Tulsa.

Más de 120 negros muertos por la policía en el año.

Según el recuento del diario The Washington Post, 123 personas afroamericanas han muerto a manos de la policía en lo que va del año en Estados Unidos. Desde hace dos años, existe en ese país un debate candente acerca de los sucesos de violencia policial contra la población afroamericana. En los últimos meses, los casos de Alton Sterling en Baton Rouge, y Philando Castile en el Estado de Minnesota han reavivado la indignación por este tipo de sucesos, que la candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, calificó este martes de “insoportables”. Desde enero se han contabilizado 509 muertes a manos de agentes policiales en Estados Unidos. De ellas, 238 eran blancos, 123 negros, 79 latinos, 23 de otras étnicas y 46 desconocidos. En todo el año anterior, las muertes a manos de agentes de la policía fueron 990, de las cuales 258 eran negros. Otras fuentes, como el diario The Guardian y el proyecto The Counted, elevan la cifra de muertes a 566 en lo que va de este año, de los cuales 136 eran personas negras. Diario EL PAÍS DE MADRID

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