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Rusia muestra su poderío militar para recordar el fin de la Segunda Guerra

En la Plaza Roja de Moscú, Vladimir Putin hizo alarde de su despliegue para conmemorar el 70 aniversario del final del conflicto bélico. Maduro y Raúl Castro dijeron presente.

Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
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Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters
Rusia celebra los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Foto: Reuters

Rusia hizo este sábado alarde de su poderío en el mayor desfile militar organizado en la Plaza Roja desde la caída de la URSS, con motivo del 70º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial.

El presidente ruso Vladimir Putin agradeció la "contribución" de los aliados a la victoria de 1945 sobre la Alemania nazi pese al desaire de los líderes occidentales, ausentes de la celebración, quienes lo acusan de apoyar a los separatistas prorrusos del este de Ucrania.

El desfile militar contó, no obstante, con la presencia de una veintena de dirigentes extranjeros, entre ellos los presidentes chino, Xi Jinping, e indio, Pranab Mukherjee. También estuvieron en Moscú el cubano Raúl Castro y el venezolano Nicolás Maduro.

Rusia aprovechó la ocasión para exhibir ante cientos de miles de personas su moderno armamento, como el Tanque Armata T-14, considerado uno de los más potentes del mundo, o misiles balísticos intercontinentales de cerca de 50 toneladas.

"Hay que recordar que es el ejército ruso el que, tras un asalto a Berlín, puso punto final a la guerra contra la Alemania hitleriana", declaró Putin, en un discurso ante los 16.000 soldados congregados en la Plaza Roja, antes del inicio de un gigantesco desfile militar.

"La Unión Soviética participó en las batallas más sangrientas" dijo el presidente ruso en su discurso, en referencia a los más de 25 millones de soviéticos que murieron en la guerra.

"Agradezco a los pueblos del Reino Unido, Francia y Estados Unidos su contribución a la victoria. Doy las gracias a los (...)antifascistas que participaron en los combates contra los nazis en las filas de la resistencia y en la clandestinidad", declaró, antes de guardar un minuto de silencio por las víctimas de la guerra.

Con sus palabras de agradecimiento, Putin quiso mostrarse conciliador con los occidentales y no aludió esta vez a la amenaza "fascista" del gobierno prooccidental de Ucrania.

Más tarde, en una recepción con los dirigentes presentes en Moscú, Putin agregó que "el espíritu de alianza forjado en la Segunda Guerra Mundial debería servir hoy de ejemplo".

La ausencia de líderes europeos no parece preocupar al presidente ruso, que mantiene intacta su popularidad en un país donde la victoria de 1945 se ha convertido casi en un mito.

Desde hace varios días, Moscú y las grandes ciudades rusas preparan la conmemoración de esta "Gran Guerra Patriótica", el nombre con el que se conoce en Rusia la Segunda Guerra Mundial desde los tiempos de la Unión Soviética.

Incluso la figura de Stalin, el dictador responsable de la muerte de millones de soviéticos, parece estar siendo rehabilitada en los últimos meses.

Según un sondeo del centro Levada, cerca de un 50% de los rusos piensan que los "grandes objetivos" que tenía la Unión Soviética justifican los sacrificios que Stalin impuso a su pueblo. En 2008 sólo un tercio de la población pensaba así.

En los últimos meses han aparecido en varias ciudades rusas, en particular en Crimea -la península ucraniana anexada por Rusia en marzo de 2014- carteles y bustos representando a Stalin, el "generalísimo" de Unión Soviética y vencedor de la Alemania nazi.

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