El clan al que pertenecía el militar jordano lo toma como mártir

Revelan que piloto fue asesinado el 8 de enero

El horrendo asesinato del piloto jordano de 26 años por parte del Estado Islámico conmocionó al mundo, pero en particular a Jordania. En Al Karak, la ciudad natal de Maaz al Kassasbeh ubicada a unos 140 kilómetros de Ammán, la tribu de la que era originario llora su muerte atroz. 

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Antes de conocerse el terrible desenlace, estudiantes jordanos con fotos Kassabeh. Foto: Reuters

Al Kassasbeh había sido capturado por milicianos del Estado Islámico el pasado 24 de diciembre, luego que su avión se estrellara en la provincia de Raqa. El clan albergaba alguna esperanza de que los yihadistas aceptaran el canje por la terrorista iraquí Sayida Rishawi, prisionera en Jordania, y que terminó siendo ejecutada ayer como respuesta del gobierno de Jordania al crimen.

Poco se sabe del joven piloto militar jordano. Un primo suyo, identificado como Megdad, habló con el diario El Mundo y lo describió como un joven brillante, recién casado y muy querido entre los suyos.

"Era una buena persona. Alguien que amaba a Alá y a su familia y amigos. Jamás hirió a nadie", contó Megdad.

El joven aseguró que Maaz "fue siempre el primero de la clase". Se graduó en el colegio militar Rey Husein en 2009 y tres años después se convirtió en piloto militar. Era uno de los ocho hijos de una familia de Al Karak, y fue descrito como un "musulmán piadoso" que no se separaba del Corán.

El padre de Maaz clamó ayer por la destrucción del Estado Islámico. "Pido al Estado (jordano) y a la coalición internacional que acaben con este ente criminal que no tiene nada que ver ni con la humanidad ni con el islam", dijo Kassasbeh en declaraciones a la cadena catarí Al Yaseera.

Agregó que recibió promesas del Estado jordano de que "la sangre de Maaz no se habrá derramado en vano" y precisó que la venganza por su hijo es una "venganza para la patria".

Asimismo, Kassasbeh calificó al piloto asesinado de "mártir" e "hijo de todos los jordanos y las jordanas".

Por otra parte, Kassasbeh se mostró insatisfecho por la ejecución esta mañana de dos terroristas iraquíes sentenciados a muerte en Jordania, Sayida Rishawi y Ziad al Karbuli —los prisioneros ejecutados por el gobierno jordano—, y precisó que el acto de respuesta de su país es "sencillo" en comparación con la sangre de su hijo.

Otro extremo importante del tema quedó aclarado en las últimas horas: dónde se llevó a cabo la ejecución.

Masacre silenciosa.

La misma tuvo lugar cerca de una de sus bases en la ciudad de Al Raqa (Noreste de Siria), que había sido bombardeada por la coalición internacional, dijeron ayer activistas.

Un miembro del grupo dijo que "Al Raqa está siendo masacrada en silencio", Abu Ward al Raqaui, explicó por internet que Kasasbeh fue quemado en el antiguo cuartel de la Seguridad del Estado del régimen de Damasco, que los extremistas convirtieron en una de sus sedes tras tomar el control de la localidad.

Hace dos meses, dicha base fue blanco de un ataque aéreo de la coalición, liderada por EEUU, que causó la muerte de varios miembros del EI, entre ellos treinta mujeres de la Brigada al Jansá.

Según Al Raqaui, los radicales asesinaron al piloto en venganza por dicho bombardeo.

El EI publicó el martes pasado un video en el que muestra cómo supuestamente Kassasbeh fue quemado vivo dentro de una jaula.

Pese a la difusión hecha ese día, las Fuerzas Armadas jordana afirmaron que en realidad el militar, capturado el 24 de diciembre después de que su avión se estrellara en Al Raqa cuando participada en una operación de la coalición, fue ejecutado el 3 de enero.

Al Raqaui, que usa un nombre falso por motivos de seguridad, indicó que, de acuerdo con la información de que su grupo dispone, el piloto murió el 8 de enero, fecha en la que su organización se enteró de la ejecución.

"Uno de nuestros compañeros estaba en una tienda junto a varios combatientes del EI en Al Raqa, cuando llegó uno de sus dirigentes, que anunció que habían ejecutado al piloto", detalló Al Raqaui.

El activista señaló que el "emir" del EI dijo delante del resto del grupo: "Lo hemos quemado". Al Raqaui reconoció que al principio no dio crédito a esa conversación y pensó que se trataba de un error porque "en el islam está prohibido quemar a las personas".

Por ese motivo, agregó, su grupo decidió no publicar nada en Facebook y optaron tan solo por revelar en un tuit que había informaciones no confirmadas de que Kasasbeh había sido quemado. "El tiempo ha demostrado que nuestro compañero tenía razón", apuntó el activista que denunció la crítica situación.

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