Cuba enfrenta millonarios reclamos por propiedades que quitó a extranjeros

La relación sale cara

Estados Unidos y Cuba reanudaron relaciones tras 53 años de hostilidad. Ahora, deben abordar los temas que causan profundas divergencias.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Cuba estima que el embargo le causó un perjuicio de US$ 157.000 millones. Foto: Reuters

Cuando los padres de Amy Rosoff abordaron el transbordador de Cuba a Key West, en Estados Unidos, en abril de 1961, solo llevaron la ropa que podían cargar y los anillos de compromiso y matrimonio escondidos en un montón de pañales de su hermano, que su madre había manchado con vainilla para evitar que los soldados comunistas los buscaran.

Atrás quedaron las profundas raíces y la rica vida que su abuelo, nacido en Estados Unidos, había comenzado a construir en Cuba más de medio siglo antes, junto con todo lo demás de valor que pertenció a la familia: una granja de 5.600hectáreas, una fábrica en la que se hacían guayaberas y una casa colonial española de 17 habitaciones, en un sector de La Habana conocido en ese entonces como Country Club, que perteneció a la abuela de Rosoff.

En los casos de Rosoff y los miles de otros estadounidenses y empresas que tienen reclamos financieros contra el gobierno cubano por las propiedades que les confiscaron en la revolución —valuadas hoy entre más de US$ 6.000 millones y US$ 8.000 millones— la reanudación de vínculos diplomáticos entre Washington y La Habana, con apertura de las embajadas en ambas capitales, representa más que una distensión histórica entre dos adversarios de la Guerra Fría.

Es una oportunidad de recibir una indemnización por propiedades que hace mucho tiempo dieron por perdidas y consideraron irrecuperables, y, para algunos, una oportunidad para sanar viejas heridas todavía abiertas después de décadas.

"Perdieron esta vida, bien establecida, vibrante, que solo quedó dividida y cerrada, y durante todos estos años no se podía hacer nada", dijo Rosoff, quien ahora tiene 50 años y vive con su madre en Saratoga Springs, Nueva York.

"Veo la apertura con Cuba como una oportunidad que no habíamos tenido hasta ahora para hacer esto bien, pero no quiero que vayan a abusar de nosotros".

La manera cómo se resuelvan los reclamos de la familia Rosoff y de otros miles será una prueba para los vínculos renovados entre Estados Unidos y su vecino situado a 150 kilómetros al sur, y podría constituir un indicio temprano de si podrá haber avances en la apertura histórica que anunció el presidente Barack Obama, el 17 de diciembre pasado.

Funcionarios estadounidenses han indicado que resolver los reclamos es una prioridad, junto con las discuciones sobre los derechos humanos y los problemas y temas referidos al Estado de Derecho, incluyendo una cantidad de fugitivos estadounidenses a los que ha albergado Cuba.

"Llegar a un acuerdo en la resolución de los reclamos pendientes es, a menudo, un proceso prolongado", dijo el Departamento de Estado en un boletín.

"Ahora que llegamos a un acuerdo sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, creemos que, en breve, debería seguir una discusión sobre los reclamos de propiedades", añadió en el boletín.

Difícil.

Sin embargo, la resolución es un proceso complicado y políticamente enmarañado, que se dificulta más debido a los más de 50 años que han pasado desde que Fidel Castro llegó al poder y empezó a confiscar tierras y negocios en nombre de la revolución. En los años que siguieron, muchos presentaron demandas ante el gobierno estadounidense por medio de la comisión para el arreglo de reclamos en el extranjero, un organismo independiente, adscripto al Departamento de Justicia de Estados Unidos. La comisión recibió casi 9.000 solicitudes de reclamo —la gran mayoría de grandes corporaciones, como Coca Cola, Colgate Palmolive e ITT Corp.— y, en 1971, certificó casi 6.000 de ellas como válidas, lo cual sumó en ese entonces US$ 1.900 millones.

Alrededor de US$ 230 millones de los US$ 1.900 millones de los reclamos originales se les deben a familias como las de Rosoff, según Richard Feinberg, un investigador en la Institución Brookings y profesor en la Universidad de California, en San Diego, quien está elaborando un ensayo sobre los reclamos no resueltos.

"Ambos gobiernos se encuentran, apenas, en las primeras etapas de pensar cuáles podrían ser sus posiciones de apertura y cómo quieren negociar esto", señaló Feinberg en una entrevista.

Dilucidarlo, será una acción crucial para el gobierno de Cuba, si quiere atraer a inversores extranjeros y rescatar a su economía deteriorada, y una necesidad política para el presidente Obama si espera conseguir apoyo con la finalidad de persuadir al Congreso para que derogue el embargo comercial que persiste a pesar del cambio en las reglas que anunció el año pasado.

"A efectos de que Cuba pueda hacerse realmente amigable al mercado, que tenga un clima favorable a los negocios y la inversión internacional, se tienen que solucionar los reclamos pendientes", sostuvo Feinberg. "Esta relación seguirá avanzando si se generan en los dos países sectores que ganen con la normalización del proceso".

Los reclamos están contemplados en leyes de Estados Unidos.

En 1996, después que Cuba derribó dos aviones que piloteaban integrantes de la organización cubana en el exilio Hermanos al Rescate, el Congreso estadounidense consolidó la legislación sobre el embargo comercial en la Ley Helms-Burton, que incluye conceptos como estos: "la resolución satisfactoria" de los reclamos de propiedades debería ser "una condición esencial" para el restablecimiento total de los vínculos económicos y diplomáticos.

Planteo.

Es probable que la negociación sea ríspida. Cuba también tiene reclamos en contra de Estados Unidos y es factible que el gobierno los plantee en una discusión sobre la indemnización a estadounidenses. Funcionarios cubanos han expuesto como argumento, desde hace años, que el embargo le ha infligido profundas pérdidas económicas a Cuba. En 2013, estimaron el valor acumulado del perjuicio en US$ 157.000 millones.

También podrían exigir la indemnización por lesiones y muertes que fueron el resultado de supuestos actos de terrorismo estadounidenses contra Cuba, algo que Estados Unidos ha hecho con éxito en demandas judiciales contra países como Irán y Libia, indicó Richard Feinberg. Asimismo, es probable que los cubanos exijan la contabilidad de los activos congelados en cuentas bancarias en Estados Unidos.

El Departamento del Tesoro estimó, en 2014, que hay activos cubanos congelados por US$ 270 millones.

"Va a ser un desorden y es posible que los problemas no se resuelvan por muchos años", estimó Roy C. Smith, profesor de Finanzas en la Facultad Stern de Negocios de la Universidad de Nueva York, quien también ha estudiado los reclamos.

Esperanza.

En los casos de las familias que esperan una resolución, la negociación será personal.

Un día de 1961, cuando circulaban los rumores de que la revolución estaba confiscando tierras, los padres de Rosoff, Roy y Lois Schechter, se trasladaron hasta su granja en Pinar del Río para pagarle a los empleados. Fueron recibidos en el portón de ingreso por guardias revolucionarios armados que los obligaron a retirarse a punta de fusil.

El trabajo en la fábrica de camisas de la familia estaba ya casi parado, debido a las estrictas restricciones a las importaciones impuestas por Castro. Su abuela, Jeannette, quien había ido de vacaciones a Estados Unidos, no podía regresar. Su casa quedó abandonada con toda las posesiones de la familia en el interior.

También se quedó en Cuba la Congregación Hebrea Unida que fundó Morris Schechter, el abuelo de Rosoff, en 1906.

Cuando un primo de Rosoff fue a Cuba hace unos años, se enteró de que el embajador de China vivía en la casa de los Schechter. El reclamo de su familia era por US$ 2.2 millones, según la comisión que verifica los arreglos de reclamos. A valores actuales, el monto es de casi US$ 4.5 millones.

Rosoff, quien nació y se crió en Nueva York, en una casa donde se mezclaban el inglés, el español y el yiddish, heredó la amargura de sus padres por lo que perdieron.

Sin embargo, cuando el presidente Obama anunció que estaba listo para seguir avanzando en la normalización de relaciones, Rosoff sintió esperanza por la renovación de los vínculos entre su país y aquél del que solo ha oído hablar, y por una resolución de los reclamos.

"Antes, no había conversación", apuntó. "Al menos, ahora, hay una conversación".

Buscan inversores para 246 proyectos


El ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca, animó a los empresarios españoles a participar en los 246 proyectos que su gobierno puso en marcha en once sectores de todas las provincias, con un valor de US$ 8.710 millones. "Vemos el turismo como una locomotora que arrastra a otros sectoes", dijo Malmierca durante una jornada, en Madrid, con empresarios españoles oganizada por la patronal CEOE, donde explicó que este sector será la palanca que hará necesario invertir en infraestructura, transportes y telecomunicaciones. Asimismo, señaló las oportunidades en energías renovables, donde Cuba espera que la energía generada por esas vías pase del 4% actual al 24% en 2030.Sostuvo que necesitan US$ 2.500 millones anuales para estimular el desarrollo del país.

Malmierca afirmó que Cuba ofrece ahora mayores garantías e incentivos a los inversores e insistió en las oportunidades en la zona especial de desarrollo Mariel, que cuenta con un marco regulatorio propio. Apuntó que actualmente allí se realizan las principales inversiones en infraestructuras. (Fuente: EFE).

En un año, llegaron a EE.UU. 22.000 cubanos


Cinco cubanos llegaron a Key Colony Beach, una pequeña y lujosa ciudad de los cayos en el extremo sur de Florida, Estados Unidos, a bordo de una embarcación rudimentaria, el martes, informó el diario Miami Herald. Se encuentran en buen estado de salud, y dijeron a las autoridades que procedían del municipio de Cárdenas, en Cuba.

Los cubanos que tocan territorio en Estados Unidos se ven favorecidos por la Ley de Ajuste Cubano de 1966 y su política de "pies secos/pies mojados", mientras que los que son interceptados en el mar son devueltos a la isla.

Desde el 1 de octubre de 2013 al 30 de septiembre de 2014 llegaron a Estados Unidos 22.162 cubanos, de ellos 17.459 por la frontera con México y 4.703 por el área de Miami, que incluye el puerto y aeropuerto de la ciudad. (Fuente: EFE)

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)