LA PAZ EN COLOMBIA

Recta final al acuerdo de paz

La guerrilla de las FARC define la entrega de las armas y su formación en grupo político.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Líderes de las FARC con Timochenko cantan el himno de colombiano. Foto: Reuters

Las FARC iniciaron ayer su Décima Conferencia Nacional Guerrillera, un encuentro de siete días en el que ratificarán el acuerdo de paz que alcanzaron con el gobierno colombiano, aprobarán la dejación de las armas y sentarán las bases para convertirse en un movimiento político.

La Conferencia fue abierta por el líder de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko.

El lugar elegido fue la remota región de El Diamante, en los Llanos del Yarí, un corredor natural de sabanas que abarca parte de los departamentos del Caquetá y Meta, en límites con la Amazonía, en donde han tenido uno de sus bastiones.

Para la ocasión se han desplazado hasta la zona alrededor de 800 guerrilleros que han montado un gran campamento en el que se alojan junto a invitados internacionales y centenares de periodistas de todo el mundo.

Los líderes guerrilleros acudieron a la cita con camisetas que portaban el eslogan "Reconciliación nacional, paz con justicia social y democracia avanzada", ideas sobre las que giró buena parte del discurso de Timochenko, que también apeló al ideario de las FARC, de corte marxista-leninista.

Timochenko recordó que la decisión que salga de la Conferencia acerca del acuerdo tendrá "carácter vinculante" para todos y cada uno de los miembros de las FARC.

Por tanto, si en la reunión ratifican el acuerdo y deciden dejar las armas y desmovilizarse, algo más que previsible, todos los miembros de las FARC se verán obligados a hacerlo.

De este modo quienes se declaren reacios a continuar los pasos, bien por radicalismo ideológico o por el fuerte influjo del narcotráfico, quedarán al margen de la organización.

"Con el acuerdo queda claro que en esta guerra no existen vencedores ni vencidos, al tiempo que nuestros adversarios se ven obligados a reconocer nuestro derecho pleno al ejercicio político con las más amplias garantías", dijo.

En aparente referencia al presidente Juan Manuel Santos, quien en varias ocasiones ha dicho que el Ejército y la Policía han vencido el conflicto armado, apostilló: "si nuestros adversarios quieren pregonar que ganaron la guerra, allá ellos, para las FARC y nuestro pueblo, la mayor satisfacción será siempre haber ganado la paz".

Por todo ello, apeló a los delegados en la conferencia para que asuman la responsabilidad "ética e histórica" de que "los niños de Colombia tengan la real posibilidad de crecer y ser felices en un país en paz".

El conflicto en Colombia a dejado un saldo de 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.

La Conferencia de las FARC, que se celebrará hasta el 23 de septiembre, también prevé iniciar el trámite para que la organización marxista y de influencia bolivariana se convierta en un movimiento político.

Académicos y políticos están convencidos de que la conferencia aprobará el acuerdo de paz, que será firmado por Timochenko y Santos en una ceremonia el 26 de septiembre en Cartagena.

Pero para entrar en vigencia, el pacto aún debe ser aprobado por los colombianos en un plebiscito el 2 de octubre.

Aunque el "Sí" viene recogiendo un apoyo mayoritario, el último sondeo divulgado el viernes reveló una caída de 9,5 puntos porcentuales con respecto a la semana anterior, con 55,3% adhesiones frente a las 38,3% del "No".

La embajada de Colombia en Uruguay, Natalia Abello Vives, dijo a El País que ese plebiscito es la "última oportunidad" para confirmar el acuerdo de paz. (Ver entrevista)

El acuerdo de 297 páginas estipula, además de pautas para el desarrollo agrario, solución al problema del narcotráfido y participación política, el desarme de los guerrilleros y su reinserción social, así como el sistema especial de justicia al que podrán acogerse y su compromiso de reparar a las víctimas.

EX PRESIDENTES.

Pastrana y Uribe, las voces de la oposición.

Los expresidentes de Colombia Álvaro Uribe y Andrés Pastrana están a la cabeza de la oposición a los acuerdos de paz con las FARC. También rechazan que gobiernos y líderes extranjeros asistan a la firma de los acuerdos el 26 de septiembre, por considerarlo una "clara intromisión en asuntos internos".

En un comunicado difundido en redes sociales, aseguraron que la firma, en la ciudad de Cartagena, es un "acto de campaña política interna" porque precede al plebiscito del 2 de octubre, en el que la ciudadanía deberá aprobar o rechazar el acuerdo alcanzado entre las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos.

"La participación de gobiernos y personalidades civiles y eclesiásticas extranjeras en este acto de campaña política constituye una clara intromisión en asuntos internos de Colombia, que incide directamente sobre el libre ejercicio de la voluntad popular", dijeron los exmandatarios opositores.

Uribe y Pastrana hacen campaña por el "No" en el plebiscito al que será sometido el acuerdo alcanzado en Cuba por las FARC y el gobierno tras casi cuatro años de negociaciones, pues consideran que traerá "impunidad" a los guerrilleros.

"Rogamos muy respetuosamente a los jefes de estado y de gobierno extranjeros y a sus delegados, así como a personalidades extranjeras y organismos multilaterales, abstenerse de interferir (...) actuando tácita o explícitamente a favor del acuerdo", pidieron. En el comunicado, tildan a las FARC de "grupo terrorista y narcotraficante".

Uribe y Pastrana estuvieron distanciados durante años, pero acercaron sus posturas recientemente.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)