Se apaga la influencia K

Quiebre kirchnerista redibuja mapa político

Diputados K formarán un bloque con disidentes peronistas.

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La división del bloque del FPV dejó a Cambiemos en primer lugar. Foto: AFP / Telam

Un total de 12 diputados kirchneristas decidió ayer dejar el bloque del Frente Para la Victoria (FPV) y armar uno nuevo, junto a otros legisladores del peronismo disidente. La movida representa un quiebre dentro del FPV, que perdería la condición de primera minoría en manos del interbloque oficialista Cambiemos.

Los 12 "rebeldes" del FPV aspiran a formar un nuevo bloque, bautizado bloque "Justicialista", de 18 integrantes, junto a peronistas disidentes. Entre los "rebeldes" del FPV se encuentra Diego Bossio , ex Director Ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). Además de Bossio, los diputados que dejan el bloque kirchnerista son: Oscar Romero, Carlos Rubin, Evita Isa, Pablo Kosiner, Javier David, Guillermo Snopek, Néstor Tomassi, Héctor Tentor, Rubén Miranoda, Gustavo Martínez Campos, y Teresa Madera.

A su vez, otros tres legisladores del FPV podrían dejar el bloque: Luis Beder Herrera (La Rioja), María Emilia Soria (Río Negro) y Oscar Macías (Corrientes). De confirmarse las tres bajas, el número de desertores del FPV se elevaría a 15 legisladores del kirchnerismo.

Por otro lado, el nuevo bloque Justicialista contaría con dos legisladores del PJ por La Pampa: Oscar Ziliotto y Gustavo Fernández Mendia. Esto sumaría por el momento 17 diputados para el bloque, uno menos que los 18 buscados.

Los disidentes kirchneristas se encuentran reunidos en el gremio de taxistas. "El objetivo es iniciar una etapa nueva, para reforzar la identidad del peronismo, tratar de trabajar en una agenda de intereses de los argentina, en consonancia con la discusión planteada por los gobernadores peronistas", aseguró Kosiner a la agencia DyN.

Así, el FPV perdería la condición de primera minoría que quedaría en manos del interbloque Cambiemos, que en caso de conformarse superaría los 90 legisladores.

Con la salida de los representantes que decidieron abandonar el FPV para conformar el bloque Justicialista, la bancada kirchnerista pasó a contar con 80 legisladores.

En tanto, el oficialismo, con la comunión de la UCR, el PRO, y la Coalición Cívica, pasaría a totalizar 92 diputados, según se desprenden de los datos publicados en la página web de la Cámara de Diputados.

"Es un error".

El diputado Julio De Vido (FPV) dijo ayer que constituye un "grave error" la decisión de al menos 12 diputados de abandonar el bloque FPV-PJ, y acusó al Gobierno de Mauricio Macri de ser el "actor fundamental" de la movida.

"Es un grave error lo que han hecho estos compañeros. Los hace funcionales la macrismo oficialista gobernante", dijo De Vido en declaraciones a la prensa. "No tengo dudas de que el Gobierno es un actor fundamental en la creación de este nuevo bloque. Ninguno de ellos vino al bloque a dar la cara y explicar su posición", agregó.

Por otro lado, el jefe del bloque de diputados del FPV-PJ, Héctor Recalde, opinó que la decisión de 15 diputados de abandonar el bloque no constituye una "fractura", y señaló que el FPV todavía continúa siendo la primera minoría en diputados, porque "Cambiemos no es un bloque".

"Son 12 los diputados confirmados que se van. Los otros no son nuestros, no intenten quitarnos lo que no tenemos. Esto no es una fractura, no tiene la dimensión de una fractura. Y somos la primera minoría, porque Cambiemos no es un bloque", dijo Recalde en declaraciones a la prensa.

La ex titular del bloque del FPV en Diputados Juliana Di Tullio descargó su furia contra los diputados que se escindieron del bloque.

"Hay 12 compañeros, aunque es una palabra difícil de decir, encabezados por Bossio que decidieron irse del bloque. Si estos ex compañeros le dan la posibilidad a Mauricio Macri de tener quórum es una mala noticia para el pueblo argentino", dijo Di Tullio al retirarse de la reunión que el bloque.

Macri enfrenta primera huelga de públicos.

Los trabajadores estatales de Argentina anunciaron ayer una huelga y una manifestación para el 24 de febrero en protesta por despidos realizados por el Gobierno del presidente Mauricio Macri, avivando una creciente disputa entre los sindicatos y el Gobierno de centroderecha.

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que la administración de Macri y las de varias provincias ya han despedido a unos 20.000 trabajadores, un argumento que se suma a los reclamos salariales de los gremios por la alta inflación que golpea a los argentinos.

ATE convocó a un "paro total de actividades con movilización de todos los trabajadores estatales nacionales, provinciales y municipales para el próximo 24 de febrero" para "hacerle frente a la brutal ola de despidos", según un comunicado publicado en el sitio web del sindicato.

La medida de fuerza del poderoso sindicato amenaza con dejar sin actividad las dependencias públicas y afectar a escuelas, bancos, hospitales, puertos de granos y aeropuertos, durante 24 horas. Macri llegó al Gobierno liderando una alianza que prometía reducir el abultado déficit fiscal que dejó el kirchnerismo, algo que empezó a abordar con recortes de cuantiosos subsidios al consumo de energía eléctrica. Con el argumento de que muchos de los trabajadores que tenía el Estado en diciembre habían sido designados de forma irregular por la ex presidenta Cristina Fernández, Macri dijo que se revisarían miles de puestos de trabajo. Reuters

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