argentina

Prófugos estaban armados y tomaron a peón de rehén antes de ser detenidos

El peón rural que fue tomado de rehén por los prófugos dijo que pidieron agua y comida, y que se estaban poniendo su ropa para pasar desapercibidos: "Yo me di cuenta enseguida de quiénes eran, pero me hice el tonto".

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Cristian Lanatta y Víctor Schilacci. Foto: La Nación | GDA

"Los dos prófugos están detenidos. Es algo reciente", así confirmó la noticia del arresto de Cristian Lanatta y Víctor Schilacci, que escaparon el 27 de diciembre del penal de máxima seguridad de General Alvear, el vicegobernador de la provincia argentina de Santa Fe, Carlos Fascendini.

En diálogo con Radio del Plata en el programa "Mañana Sylvestre", el funcionario público aseguró que las fuerzas especiales santafecinas dieron con los dos criminales que aún estaban con paradero desconocido, después de que el sábado las fuerzas de seguridad arrestaran a Martín Lanatta, tras un accidente automovilístico.

Al ser consultado sobre los operativos que tuvieron lugar en los últimos días en la provincia, el vicegobernador de Santa Fe dijo que sus fuerzas "siempre fueron relegadas en los operativos".

Cristian Lanatta y Víctor Schilacci. Foto: La Nación | GDA
Cristian Lanatta y Víctor Schilacci. Foto: La Nación | GDA

De hecho, contó que "se le comunica cuatro horas después que estaban buscándolos en San Carlos; quizá las cosas hubieran sido distintas si nos lo hubieran avisado antes", indicó Fascendini.

Tomaron a un peón rural de rehén.

El trabajador rural, Franco Martín, habló con el canal de noticias C5N y confirmó que fue secuestrado por los dos prófugos y que ambos estaban armados: "Tenían una 9 milímetros".

"Me dijeron que si me portaba bien con ellos, ellos se portaban bien conmigo. Me pidieron que colabore, que si lo hacía no me iba a pasar nada", aseguró Martín, quien además dijo que los criminales se presentaron como gente normal: "Me dijeron que eran laburantes, como yo".

Martín indicó además que los dos fugados necesitaban agua y comida, y que se estaban poniendo su ropa para pasar desapercibidos: "Yo me di cuenta enseguida de quiénes eran, pero me hice el tonto".

Para concluir, el rehén contó que Lanatta y Schilacci confesaron que habían participado en varios tiroteos y que no tenían problema de iniciar otro en caso que él no colaborara.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)