Justen Thomas

"El proceso de normalización con Cuba va a ser largo"

El portavoz en español del Departamento de Estado, y vocero del secretario de Estado John Kerry está convencido de que la diplomacia acabará imponiéndose para allanar el camino a la apertura total con Cuba. Lo que sigue ahora es el tratamiento del embargo a Cuba en el Congreso de EE.UU., bajo dominio de los republicanos en las dos cámaras.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Foto: Reuters.

El portavoz cree, sin embargo, que en los dos partidos hay convencidos de las bondades de un acuerdo con el antiguo rival caribeño. Asimismo, admitió que el papa Francisco fue una figura central en este proceso.

—Se completó la fase principal de la orden dada por los presidentes Castro y Obama de abrir embajadas y reanudar relaciones, ¿y ahora qué? ¿Cuál es la ruta?

—Yo diría que se completó un primer paso en ese proceso de normalización que va a ser largo y complejo. No tenemos relaciones con Cuba, pero tenemos relaciones diplomáticas con Cuba. Eso quiere decir que tenemos una avenida por la cual podemos conversar con el gobierno de una manera más productiva, más eficiente, y también tener contacto con el pueblo cubano. Ese contacto es necesario para realizar el trabajo diplomático, para conocer la realidad de los cubanos y poder avanzar nuestros intereses en la isla. Y también avanzar los intereses del pueblo cubano, que son principalmente más acceso a la información, más acceso al Internet, más acceso al mundo.

—¿Cuáles son los obstáculos principales que el Departamento de Estado ve para que esta relación se siga moviendo con mayor rapidez?

—Hay varios temas que queremos trabajar con los cubanos. Algunos de ellos ya sabemos que tendrán sus retos, pero se trabajarán bastante rápido, como la seguridad marítima, el medio ambiente o cambio climático, que es un tema que los cubanos tienen mucho interés de que trabajemos juntos y nosotros también. Ahora, hay otros temas que van a ser todavía más difíciles, pero el progreso va a ser posible. Ahí están la aviación y las telecomunicaciones, este último tema es muy importante, porque hemos visto aquí que la conectividad tiene muchos desafíos en términos de la infraestructura de telecomunicaciones. Hay muchas empresas americanas que tienen interés en invertir en Cuba y trabajar con Cuba, y tal vez podremos avanzar en eso bastante rápido. Ahora, los temas todavía más difíciles, pues no sabemos cómo vamos a avanzar, son temas como los derechos humanos, la migración, las demandas, la trata de personas, entre otros, que son más difíciles. Pero tenemos ahora un comité para tener un diálogo constante con los cubanos, formar una hoja de ruta para conversar sobre esos temas y tratar cada uno de ellos. No es que vamos a tratar los más fáciles primero, pero esperamos trabajar sobre todos y lograr avances para mostrarle al Congreso que el progreso es posible y dar más argumentos para el levantamiento del embargo.

—Ese tema del levantamiento del bloqueo o embargo es central, sobre todo para los cubanos y para la administración Obama que lo ha estado impulsando. ¿Cuán complicado está el clima en el Congreso para atender ese asunto?

—Sabemos que hemos visto apoyo bipartidista, pero no sabemos cómo va progresando. Vamos a estar conversando con el Congreso y avanzando nuestro argumento de que la conversación y no el aislamiento es la mejor manera de resolver los problemas que tenemos con Cuba y también avanzar en nuestros temas de interés compartido. Así que vamos a ver. No sé qué va a traer el futuro, pero ahora tenemos por lo menos un camino para negociar con los cubanos y una manera de poder mostrar resultados al Congreso en los próximos seis meses a un año y tener ese progreso como evidencia. Podremos mostrar que los cubanos están negociando de buena fe y esperamos mostrar eso y, con ese argumento, lograr que el Congreso vote a favor de eliminar el embargo.

—Hay un proyecto bipartidista que se está moviendo en el Congreso, ¿tiene alguna posibilidad o es muy temprano decir que hay una ruta legislativa por ese camino?

—No sabemos lo que el futuro va a traer. El Congreso tiene que hacer su trabajo y el poder ejecutivo tiene que hacer el suyo. Nuestro trabajo es de operar nuestra embajada aquí en Cuba, hablar con el Gobierno cubano y también tener ese contacto con el pueblo cubano que tanto nos hacía falta durante 54 años.

—La visita del presidente Barack Obama sigue en el tintero. Él mismo lo ha insinuado con bastante claridad. Es una de esas cosas que no sabemos si ocurrirá, ¿o sí pasará?

—Sabemos que el presidente Obama tiene interés en visitar Cuba, pero no sabemos lo que va a ser su agenda en los próximos 16 meses. Obviamente sabemos que tenemos que trabajar duro con el Congreso en los temas de Cuba. Y sabemos que el secretario Kerry sí va a volver en algún momento, porque el secretario, así como el ministro cubano Bruno Rodríguez, van a estar muy involucrados en este proceso, en esta hoja de ruta, y bueno, van a prestar todo su apoyo a este proceso que vamos a realizar en los próximos meses.

—El papa Francisco viene a Cuba y va a Estados Unidos. Esa visita, ¿qué implicaciones va a tener siendo él una figura central en todo el acercamiento entre los dos países?

—Efectivamente, el Papa fue instrumental en este logro del Gobierno de Estados Unidos, pero también fue el liderazgo del presidente Obama y el reconocimiento del presidente Obama de que hay que cambiar la política que nos llevó a este alejamiento.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)