Líder opositor pide fortalecer instituciones ante crisis que creó el gobierno

Presidenta dijo que no renuncia y llamó a preservar democracia

Ante las manifestaciones convocadas para hoy domingo en favor del juicio político, y en lo que también fue interpretado como un mensaje a los sectores de la oposición encolumnados en favor de ese proceso, la presidenta de Brasil Dilma Rousseff afirmó que "la democracia es algo que tenemos que preservar cueste lo que cueste".

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El Parlamento es uno de los escenarios donde se desarrolla la agitación política.

En el evento Diálogo con movimientos sociales, al que asistieron representantes y militantes de más de 30 grupos, entre los que estaban el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo, la Unión Nacional de Estudiantes y la Federación Única de Petroleros, la mandataria enfatizó que se debe tener respeto por el adversario. "Respetar no es agrandar al adversario. Respetar al adversario es lo siguiente: peleo hasta las elecciones y después respeto el resultado de las elecciones". Comparó el debate político con un partido de fútbol porque estimó que una de las enseñanzas principales del deporte es saber perder. "Hay que respetar y honrar al adversario", subrayó. "Si no se respeta el resultado del partido, no se puede jugarlo".

En una de las defensas más firmes de su mandato —comenzó su segundo periodo de gobierno el 1° de enero— desde que estalló la crisis política, Dilma dijo que va a gobernar hasta el 31 de diciembre de 2018, cuando, según su concepto, entregará un país mejor. Admitió que Brasil vive momentos de dificultades, pero prometió "hacer lo posible e imposible para asegurar nuevos derechos y oportunidades".

Después, en una entrevista que dio a la televisora SBT, de S ão Paulo, la presidenta expresó preocupación por la intolerancia imperante, porque le recuerda el ambiente político que precedió al derrocamiento de Joao Goulart, en 1964, que dio paso a la dictadura en la que ella fue presa política. De todos modos, señaló que no considera inminente la quiebra del orden institucional.

Asimismo, opinó que la hostilidad de los opositores al gobierno le trae a la memoria los ataque que sufrió Getulio Vargas por parte del opositor Carlos Lacerda, durante una crisis que derivó en el suicidio del exgobernante en 1954. Dijo que ve "una tentativa muy incipiente de crear un clima de ese tipo".

Postura.

A su vez, en Recife, el senador y líder del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) Aécio Neves, señaló que se debe actuar con cautela y puntualizó que a su fuerza política no le corresponde indicar cuál es la mejor salida a la crisis, sino su acción debe estar dirigida a fortalecer las instituciones y dar garantías de que funcionen en plenitud porque es la manera de que Brasil se reencuentre con el desarrollo y el crecimiento económico.

En un homenaje al ex gobernador de Pernambuco, Eduardo Campo, el senador Neves dijo que el PSDB no debe ser protagonista del proceso de desgaste del gobierno, sino concentrar sus esfuerzos en fortalecer las instituciones del país.

Aseguró que en su fuerza política no existen divergencias internas en relación con la situación del gobierno, sus repercusiones y las soluciones.

"Nosotros no escogemos escenarios ni los precipitamos", advirtió. "Cualquiera sea la salida debe ser dentro de la Constitución"

Asimismo, Neves afirmó que "le corresponde al gobierno y no a la oposición, superar la crisis que él mismo creó".

Sorpresa y críticas por acuerdo con opositor.


Ante la magnitud de la crisis, Dilma siguió las sugerencias de Lula y sostuvo conversaciones con legisladores del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que junto con el PT son las fuerzas principales de la coalición gobernante. Estuvo reunido con el presidente de la Cámara de Senadores, Renán Calheiros, quien causó sorpresa al rechazar de plano sumarse a la campaña de apoyo al juicio político a la presidenta, lo que parece haber desinflado el proceso contra la mandataria. El giro de Calheiros fue visto como un gesto de distanciamiento de los grupos opositores más enconados. La sorpresa también fue causada porque presentó una agenda de reformas económicas y legislativas que, en su mayor parte, son coincidentes con la línea seguida por el gobierno y con el programa de ajuste propuesto por Dilma.

Los principales dirigentes de la oposición reaccionaron en contra del acuerdo. En las manifestaciones que tendrán lugar hoy, se incluirán consignas de repudio a Calheiros. Fuente: ANSA

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