TENSIÓN EN EE.UU.

Nuevo ataque a balazos dejó 3 policías muertos

Tres funcionarios fueron heridos; Obama pidió cese de violencia.

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Ataque a Policía en Estados Unidos.

Estados Unidos se vio confrontado ayer a un nuevo tiroteo mortal contra policías, esta vez en la ciudad de Baton Rouge (Louisiana), diez días después del asesinato de cinco oficiales de policía en Dallas (Texas).

Tres policías murieron y tres rultaron heridos en un tiroteo registrado en circunstancias aún no establecidas en Baton Rouge, donde la muerte de un joven negro a principios de julio a manos de la policía provocó una ola de indignación y protestas.

El autor de los asesinatos de los policías fue identificado como un ex Marine oriundo de Kansas City (Missouri), que fue el único participante en el ataque, según informaron medios de Louisiana.

La cadena de televisión WAFB que citó fuentes policiales, indicó que el hombre llamado Gavin Eugene Long, es un ex Marine que ayer cumplía 29 años y que resultó muerto en el intercambio de disparos con la Policía.

Funcionarios policiales detuvieron a dos personas sospechosas de estar relacionadas con el ataque, aunque las autoridades consideran que Long fue el único participante activo en el ataque.

El coronel de la Policía estatal, Mike Edmonton confirmó este extremo y aseguró que ya no hay una situación "de tiroteo activo", lo que confirma que no hay más sospechosos en fuga. Anteriormente, las autoridades habían informado que creían que en el ataque habían participado otras dos personas, que eran objeto de una intensa búsqueda con retenes en las carreteras y calles.

Kelly Zimmerman, vocera del hospital Our Lady of the Lake informó que cinco funcionarios policiales fueron admitidos en ese centro de asistencia médica, tres de los cuales murieron como consecuencia de las heridas de bala que sufrieron. Agregó que un sexto oficial de Policía ingresó al hospital con heridas que no amenazaban su vida.

Este drama se produce en un contexto de fuertes tensiones raciales en la capital de Louisiana, que ha sido el teatro de numerosas manifestaciones de protesta contra la violencia policial en las últimas semanas.

Esas manifestaciones, reprimidas sin miramientos, se registraron luego de la muerte a principios de julio de Alton Sterling, un vendedor ambulante negro abatido por un policía.

El presidente Barack Obama calificó el episodio de este domingo como un "acto de cobardes".

"Por segunda vez en dos semanas, agentes de policía, que ponen sus vidas en peligro todos los días para proteger las nuestras, fueron asesinados de forma cobarde mientras hacían su trabajo", señaló el presidente en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

"Estos ataques contra funcionarios, contra el Estado de derecho y una sociedad civilizada, deben cesar", precisó.

El alcalde de Baton Rouge, Kip Holden, hizo un llamado a la calma temiendo un nuevo aumento de las tensiones en la ciudad, a través de la cadena de televisión local WAFB.

"No dejemos que nadie separe a esta comunidad con actos absurdos de violencia", reclamó el alcalde.

La oficina del sheriff confirmó en un comunicado la muerte de tres policías e indicó que otros tres resultaron con heridas de bala.

Las circunstancias exactas del tiroteo aún se desconocen, pero al parecer las fuerzas del orden habrían intervenido luego de registrarse un primer intercambio de disparos.

"Parece que ellos (los agentes) respondieron a un tiroteo", dijo Casey Rayborn Hicks, portavoz del sheriff, a la cadena local WAFB.

Varios agentes de la policía de Baton Rouge y dependientes de la oficina del sheriff resultaron heridos y fueron trasladados a hospitales locales, precisó el comunicado.

Imágenes.

Un video difundido por la cadena de televisión muestra a los policías llegando al lugar del tiroteo, al tiempo que se escuchan disparos de armas de fuego.

Al principio se escucha una sucesión de tiros espaciados y luego un breve pero nutrido tiroteo.

Días pasados, un video aficionado que muestra los últimos momentos de vida de Sterling a manos de la policía a principios de julio, ampliamente difundido en internet, provocó una ola de indignación que se multiplicó al día siguiente al conocerse que otro negro, Philando Castile, había sido abatido por un policía, esta vez en Minnesota.

Fue durante la realización de varias manifestaciones en el país para denunciar la violencia policial, que un hombre solo asesinó a cinco policías en Dallas el 7 de julio, poco antes de ser abatido por policías.

Micah Johnson, un excombatiente negro estadounidense, afirmó que quería matar policías blancos en represalia por la muerte de dos negros esa misma semana bajo las balas de las fuerzas del orden.

La semana pasada, la policía de Baton Rouge informó que había arrestado a tres personas que estaban planeando ataques para asesinar policías.

Uno de los sospechosos detenidos, Antonio Thomas, de 17 años, dijo "durante su interrogatorio que él y otros tres sospechosos robaron armas e iban a aprovisionarse de municiones para disparar contra la policía", según indicó un comunicado de la policía difundido el martes.

Rehenes.

En un caso que no guarda relación con el de Louisiana, la Policía de Baltimore, Estados Unidos, detuvo ayer a un hombre armado que había retenido durante más de cinco horas a cuatro rehenes dentro de un restaurante de comida rápida tras haber huido de una persecución policial, informaron las autoridades.

De acuerdo con lo que indicó el portavoz de la Policía local, T.J. Smith, las cuatro personas que fueron retenidas, incluyendo una niña de siete años, se encuentran en perfectas condiciones.

Smith indicó que el sospechoso estaba siendo buscado por una orden de arresto por violación y fue visto conduciendo el domingo por la mañana, por lo que los agentes trataron de detenerlo, cuando el sospechoso huyó en su auto a toda velocidad.

El hombre, cuya identidad aun se desconoce, chocó contra otro vehículo en un cruce y salió corriendo hacia un Burger King donde se atrincheró con los rehenes. Según los medios locales, las fuerzas de seguridad desplegaron unidades tácticas alrededor del edificio, armas en mano, y pidieron a los ciudadanos que se alejaran de la zona mientras varios helicópteros sobrevolaban el área.

Tras el duro despliegue policial, el individuo finalmente se rindió ante las autoridades.

Un mes que fue marcado por hechos sangrientos.

"La violencia y el odio deben cesar", dijo el gobernador de Louisiana, John Bel Edwards, a raíz de los crímenes de tres policías ocurridos ayer. "Estos hechos de violencia no abordan ninguna injusticia, ya sea por percepción o real. Son una injusticia en sí mismos".

Los casos de violencia registrados ayer domingo son el más reciente capítulo de una sucesión ocurrida a lo largo del último mes que marcan una situación extraordinaria de tensión racial en Estados Unidos, y ocurrieron después que funcionarios policiales de Batón Rouge mataron, el 5 de julio, a Alton B. Sterling. La noche siguiente, un negro fue asesinado por la Policía en St. Paul y 24 horas después cinco policías fueron muertos a balazos en Dallas.

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