ATENTADO EN LONDRES

"La mujer pedía ayuda y no pude hacer nada"

Testigos del atentado intentaron detener a los terroristas, incluso atropellándolos con sus vehículos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Una londinense le entrega flores a una policía en recuerdo de las víctimas. Foto: AFP

El barrio de Borough Market, donde el sábado tuvo lugar el atentado que dejó siete muertos y medio centenar de heridos, es uno de los más cosmopolitas y animados de Londres, conocido por sus bares y su vida nocturna. Este distrito, que había caído en el olvido tras la desaparición de los almacenes fluviales en los años 1960, está situado en la orilla sur del Támesis. Por sus bares y restaurantes pasan ejecutivos de la City, gente de todo el mundo, estudiantes o turistas, como el sábado por la noche, cuando muchas personas estaban viendo la final de la Liga de Campeones.

Fue poco después de que terminará el partido entre Real Madrid y Juventus cuando una camioneta atropelló a los peatones que estaban en el Puente de Londres, que une Borough Market con el margen derecho de la ciudad. "Han atacado un lugar especialmente animado de nuestra ciudad, es horrible", dijo a la BBC Peter John, el representante político del distrito. "Es un distrito muy variado y nada cambiará" aseguró.

Algunos testigos del atentado se jugaron la vida tratando de contener a los atacantes utilizando lo que tenían a mano. Fue el caso de Gerard Vowls, de 47 años, que había estado viendo la final de la Champions en el pub Ship. Este hombre explicó a The Guardian que vio cómo apuñalaban a una mujer entre 10 y 15 veces. "Decía ayudadme, ayudadme, y no pude hacer nada", lamentó. Vowls lanzó sillas, vasos y botellas a los agresores para tratar de alejarlos de la mujer. "Sé que lo que hice fue insensato, pero trataba de salvar vidas", dijo.

El taxista Chris estaba en el puente (el London bridge) cuando los autores del atentado atropellaron a la gente con su furgoneta blanca, antes de dirigirse hacia los bares de la zona armados de cuchillos. "Vi cómo apuñalaban a una chica en el pecho", dijo a la radio LBC. "Le dije al tipo que había en mi taxi que iba a tratar de golpear" a uno de los atacantes. "Iba a tratar de arrollarlo. Giré y lo intenté, pero me esquivó", explicó.

Otro taxista, Aksha Patel, dijo a Sky News que una pasajera suya le explicó que había bloqueado con su cuerpo la puerta del restaurante Black and Blue para impedir la entrada de un atacante, el tiempo suficiente para permitir que la gente saliera por la puerta de atrás, hasta que finalmente tuvo que ceder y salir corriendo. "La gente logró escapar por la puerta trasera, salvando así unas 20 vidas", dijo el taxista, citando a la mujer.

Honesto fue el gesto de Richard Angell, que volvió este domingo a pagar la cuenta y a dejar propina en el restaurante del que salió huyendo. "Tenía que pagar la cuenta", explicó a Buzzfeed News. "Además, no dejé propina, y nos cuidaron cuando tenían que haber estado cuidando de sí mismos", añadió.

Ayer domingo Londres amaneció consternado tras los ataques, pero las personas que se acercaban a las inmediaciones del lugar de los hechos aseguraron no tener miedo. Pese a que ambas zonas están cerradas al público y la policía ha pedido a los londinenses que eviten acercarse al lugar, algunas personas transitaban por las calles aledañas.

Es el caso de Amber, una joven inglesa de 19 años, a quien el atentado la sorprendió en la capital británica pese a ser original de Manchester, lugar donde el terrorismo también golpeó hace apenas unos días dejando 22 muertos y más de medio centenar de heridos al término de un concierto de la cantante de pop estadounidense Ariana Grande.

"Es muy impactante y raro que justo acabe de pasar lo de Manchester, venir aquí a Londres y que ocurra esto", explicó a EFE y, pese a reconocer que le resulta "inquietante" estar en espacios abiertos, aseguró no tener miedo porque no puedes "dejar de hacer tu vida".

Estampida en Turín por falsa alarma

Una estampida provocada por una falsa alerta de bomba en una plaza del centro de Turín, donde miles de personas miraban la final de la Liga de Campeones en pantallas gigantes, dejó más de 1.500 heridos. El caos se desató pocos minutos antes del final del partido, cuando unos fuegos artificiales y una o varias personas que alertaron de la explosión de una bomba provocaron pánico en la plaza de San Carlo. La mayor parte de las víctimas sufrieron heridas leves, pero siete tuvieron que ser ingresados en urgencias y tres están en estado grave.

Atentados cada vez más difíciles de prevenir

Un atentado como el de Londres, cometido con una camioneta y unos cuchillos, es casi imposible de prevenir si los autores son prudentes en los preparativos.

"Los ataques sencillos con vehículos y cuchillos han aumentado recientemente porque son fáciles de planear y los más difíciles de impedir para los servicios de seguridad", estimó Alan Mendoza, director del centro de reflexión británico Henry Jackson Society.

Hace ya años que los grupos yihadistas llaman a sus partidarios a pasar a la acción allí donde residan, empleando cualquier medio a su alcance.

"Cuanto más sencilla sea la acción, menos preparativos operacionales, de compra de material, de armas, de explosivos; es más complicado detectarlo, porque el comportamiento es menos sospechoso", aseguró Yves Trotignon, exmiembro de las unidades antiterroristas de los servicios de inteligencia franceses. "El contraterrorismo es prevención", dijo. "Se detiene a gente cuando hay elementos a cargo, cuando hay motivos para pensar que se va a cometer un crimen. Es posible cuando las personas son conocidas, están vigiladas o cuando de repente aparecen en el radar porque están preparando algo", continúa.

"Pero si ese algo es el simple alquiler de una camioneta, no se enciende ninguna alarma", subraya.

El caso del joven yihadista francés Adel Kermiche ilustra esta dificultad para prevenir el paso a la acción de un sospechoso localizado, vigilado. Lo detuvieron en Turquía por haber intentado entrar en Siria, lo encarcelaron y dejaron en libertad bajo condiciones, como la de llevar un brazalete electrónico. El brazalete lo llevaba en el tobillo cuando participó en julio de 2016 en el degüello de un sacerdote de 85 años en una iglesia de un pueblo normando, en compañía de otro aprendiz de yihadista que conoció por internet.

Vigilar físicamente, las 24 horas, a un sospechoso moviliza a una veintena de policías. Todos los presuntos miembros de las redes yihadistas y sus simpatizantes no pueden ser vigilados permanentemente.

Y aunque lo fueran ¿cómo distinguir cuando alguien se sube a una camioneta con la intención de ir al centro de Londres para atropellar a transeúntes de cuando va a hacer la compra en el supermercado? (AFP)

Atentados en Reino Unido

Red de Transporte londinense

El 7 de julio de 2005, cuatro atentados suicidas coordinados a la misma hora en tres ramas del metro y un autobús londinense provocaron 56 muertos, entre ellos los cuatro kamikazes, y unos 700 heridos.

Aeropuerto de Glasgow, Escocia

El 30 de junio de 2007, un coche bomba se precipitó contra la principal terminal del aeropuerto de Glasgow (Escocia), sin explotar. Un indio que conducía el vehículo se quemó gravemente tras rociarse con combustible.

Muerte de un soldado en Londres

El 22 de mayo de 2013, dos londinenses de origen nigeriano atropellaron con su auto a un soldado de 25 años, Lee Rigby, en el sureste de Londres, para luego acuchillarlo e intentar decapitarlo. En un video adelantaron el ataque.

Puente Westminster, 5 muertos

El 22 de marzo un hombre embistió con su coche a los transeúntes que paseaban cerca del Parlamento, antes de matar a un policía que custodiaba el edificio, dejando en total cinco muertos.

Manchester Arena, 22 muertos

El 22 de mayo un atentado a la salida de un concierto de Ariana Grande en Mánchester dejó 22 muertos y 116 heridos. El ataque fue perpetrado por un kamikaze, que hizo estallar una potente bomba en el Manchester Arena.

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