LA DESTRUCCIÓN QUE CAUSÓ HARVEY

Miles descubren, después de días de angustia, que perdieron todo

Toman hasta tres botes para ir al trabajo; 440.000 piden ayuda al gobierno.

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Un habitante de la zona suroeste de Houston amontona los restos de su vivienda. Foto: AFP.

Amedida que miles de habitantes del suroeste de Texas salieron de refugios, moteles y casas de amigos para intentar el retorno a sus hogares dañados por las inundaciones, otros permanecen atrapados por la crisis, aislados por las aguas que todavía crecen en varias zonas, sin servicio de agua potable y con escaso suministro de alimentos.

En la ciudad de Houston y sus zonas de influencia, donde la histórica inundación provocada por el huracán Harvey retrocede, los habitantes usaron camiones y botes para retornar a los barrios donde residen y muchos quedaron consternados por lo que vieron.

Al tener la primera imagen de su casa después de los golpes asestados por Harvey en el noroeste de Houston, donde las aguas subieron casi dos metros, Larry y Suzette Cade permanecieron en la puerta, tomados de la mano y llorando. "Me siento muy triste y vacío", dijo Larry.

Al este, partes de la ciudad de Beaumont y comunidades aledañas continúan aisladas, con los caminos cortados y el río Neches en un nivel récord. Los sistemas de bombeo de agua potable de Beaumont, una ciudad de 120.000 habitantes, continúan sin funcionar como consecuencia de los daños causados por el incesante crecimiento de las aguas. Las autoridades indicaron que trabajan intensamente para repararlos, pero no pueden dar certeza de cuándo finalizarán los trabajos.

A última hora del viernes, el fuego envolvió parte de una planta química en el noroeste de Houston. Enormes columnas de denso humo negro ascendieron. Es la misma planta propiedad de Arkmena, donde el jueves se produjo la explosión de un contenedor, lo que desató el fuego, después que las inundaciones destruyeron el sistema de refrigeración necesario para mantener la estabilidad de los productos químicos. Las autoridades advirtieron que hay otros seis contenedores en riesgo de explotar.

Daños.

Una franja de 500 kilómetros del estado de Texas muestra un panorama desolador en el que la gente sigue haciendo frente a las devastadoras consecuencias de un fenómeno que quebró todos los récords de lluvia en Estados Unidos. En algunos lugares, la situación muestra una leve mejora, lo que permite a los residentes comenzar a analizar los daños y cómo van a reconstruir sus vidas.

Jana Swearingen tuvo que tomar tres botes —haciendo breves escalas en pequeñas extensiones del terreno que han resurgido al comenzar a bajar las aguas— para llegar a su turno de enfermera en un hospital de Beaumont, desde su hogar en Lumberton, situada al norte. "La buena gente de esta zona me permitió llegar al trabajo porque usan sus botes para que otros puedan acceder a lugares seguros", agradeció Jana.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, expuso el panorama de devastación al revelar que 440.000 habitantes solicitaron ayuda de emergencia al gobierno federal. "Resurgir de esta catástrofe requerirá un proyecto de varios años", sostuvo.

Por ejemplo, en el Condado de Harris, que incluye a Houston, se estima que 136.000 estructuras fueron dañadas, mientras numerosas personas quieren volver a sus casas, sobre todo para tener conocimiento del alcance de las pérdidas materiales sufridas. Muchos residentes descubren que les resulta difícil reconocer las viviendas de las que son propietarios desde hace años, debido a la magnitud de los destrozos.

Encuentro con los niños y reparto de almuerzos.

El presidente Donald Trump repartió ayer sábado, junto con su señora Melania, cajas con almuerzos y abrazó a niños en un refugio de emergencia en Houston. "¡Estados Unidos está con ustedes!" tuitéo antes de su arribo a Texas. Trump hizo la segunda visita a ese estado y también se trasladó al vecino Louisiana. "Estamos firmando muchos documentos ahora para obtener dinero. US$ 7.900 millones", dijo en el enorme Centro de exhibiciones NRG, convertido en refugio. Trump y Melania, estrecharon allí manos y posaron para selfies con evacuados ansiosos por saludarlos. Acompañado del gobernador de Texas, Greg Abbott, Trump se dirigió a una sección del centro, donde fue rodeado de muchos niños que lo abrazaron, y golpearon entre sí las manos. Fuente: AFP

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