LAS REFORMAS DE MACRON EN FRANCIA

Macron propone un Parlamento más chico y menos leyes

Presentó una profunda reforma institucional y dijo que si no la aprueban rápido la llevará a referendo.

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El presidente francés ayer en el palacio constituido por Luis XIV, al que llamaban Rey Sol. Foto: AFP

El presidente francés, Emmanuel Macron, sentó ayer lunes las bases de una profunda reforma institucional que propone para su país y que incluye reducir en un tercio el número de parlamentarios, introducir la proporcionalidad en las elecciones y un menor número de leyes.

Macron dejó en claro que no está dispuesto a renunciar a estos cambios, y en ese sentido anunció que buscará la aprobación directa de los votantes mediante un referendo si el Parlamento no aprueba sus reformas lo suficientemente rápido.

En un discurso de una hora y media ante las dos cámaras en Versalles, el presidente desgranó los grandes ejes de su política para los cinco años de mandato, aunque los anuncios más concretos fueron los referidos a su programa de regeneración democrática. "Lo que tenemos que cumplir es una verdadera revolución", dijo el joven mandatario de 39 años en su primera alocución ante los legisladores, un ejercicio a imagen del discurso sobre el estado de la Unión en Estados Unidos que quiere repetir cada año.

Los asesores de Macron habían dicho que, al reunir a los legisladores en el palacio del siglo XVII construido a las afueras de París por Luis XIV —el "Rey Sol"— el mandatario buscaba restaurar la antigua grandeza de su cargo.

La alocución de Macron estuvo marcada por el boicot de los diputados de la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, los comunistas y algunos centristas, que descalificaron la "monarquía presidencial" que, a su juicio, pretende encarnar. "Interminable lluvia de truismos en Versalles. Márbol falso, bonapartismo sobreactuado, europeísmo balado, aburrimiento mortal", lanzó Mélenchon, en su cuenta Facebook.

La intención de Macron, según el Elíseo, es que su primer ministro, Édouard Philippe, detalle hoy martes ante la Asamblea Nacional las líneas que él tan solo esbozó en una intervención de principios.

La oposición cargó precisamente contra la falta de concreción en las propuestas, como la líder ultraderechista Marine Le Pen, que las tildó de "ambigüedad lírica".

Las medidas estrella, como la reducción del número de diputados y senadores, ya estaban incluidas dentro de su programa electoral, pero propugnó su aprobación en el plazo de un año, tras lo cual serán sometidas a la votación de los legisladores "o al pueblo francés en referéndum si es necesario", advirtió.

"Un Parlamento menos numeroso, pero con medios reforzados, es un Parlamento donde el trabajo es más fluido (...) y que funciona mejor", señaló Macron respecto de unas cámaras en las que actualmente hay 577 diputados en la Asamblea Nacional y 348 senadores.

Dentro de ese proceso regenerador, también manifestó su voluntad de introducir "una dosis de proporcionalidad".

Macron abogó asimismo por acabar con la "enfermedad de la proliferación legislativa", en la que reconoció haber participado como ministro de Economía de François Hollande, entre 2014 y 2016. En lugar de sacar adelante un torrente de nuevas normas, instó a los legisladores a realizar un mayor seguimiento y control de las que existen.

Y dentro de esas medidas de renovación democrática mostró su deseo de suprimir la Corte de Justicia de la República, el órgano habilitado para juzgar a los miembros del Gobierno por el ejercicio de sus funciones, para que estos rindan cuentas ante tribunales ordinarios como cualquier ciudadano.

Algunos partidos de la oposición acusaron a Macron de neutralizar la Asamblea. "Cuando no se comparte el poder quizás se pueda ser más eficaz, pero seguramente se es menos democrático", dijo Christian Jacob, el líder de la bancada Los Republicanos, la principal formación de la oposición.

Macron gozó de un amplio índice de aprobación desde que asumió el cargo. Pero un sondeo de Kantar Sofres-Onepoint publicado el jueves muestra que el índice de aprobación comienza a bajar, tres puntos en un mes para situarse en 54%. "Estamos frente a una extraña, casi esquizofrénica mezcla de benevolencia y desconfianza" hacia Macron, dijo Pierre Giacometti, cofundador de la firma encuestadora No Com al semanario Journal du Dimanche. "Los franceses ya quieren resultados", añadió.

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