ALAIN MINC - UNO DE LOS MENTORES DE EMMANUEL MACRON

"Macron tiene lo que Napoleón quería para sus generales: talento y suerte"

No se entiende la vida política y económica francesa de las últimas cuatro décadas sin Alain Minc (París, 1949). Economista, ha sido fundamental en la vida del nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, un mentor. Minc es además miembro de los consejos de administración de La Caixa y de Prisa, la empresa editora de El País de Madrid.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Alain Minc. Foto: AFP

—¿Vio algo especial en él?

—Es alguien que seduce a los viejos. Lo encontré muy inteligente, con un encanto extremo. Lo que no medí bien fue su audacia y atrevimiento. Esto lo vi crecer con el tiempo: a medida que era más audaz, aumentaba su suerte. Realmente tiene lo que Napoléon quería de sus generales: talento y suerte.

—Usted le aconsejó hace poco presentarse a la Presidencia en 2022, no ahora.

—Durante todos estos años yo le acompañaba, en cada una de estas etapas, como un viejo tío, o un hermano mayor. Él me hablaba de sus proyectos. Yo le dije: "Vas demasiado rápido, esto no funcionará, busca una base política local y prepara 2022". Y él me respondió: "Te equivocas. Me describes el mundo de ayer. El sistema se ha descompuesto y caerá. Hay que recogerlo". Reconozco que él tenía razón.

—¿Qué entendió Macron que otros no entendieron?

—Lo principal para nosotros, como europeos, es que esto es la victoria de Europa y de un europeo. Él es visceralmente europeo. No es la Europa como construcción intelectual de mi generación o de la anterior. Para él es la Europa natural. En el plano internacional no europeo, regresa a la concepción que expresó el general De Gaulle, que decía: "Europa es la palanca de Arquímedes de Francia". Es decir, lo que logra levantar un peso inmenso poniendo la palanca en un lugar preciso. En el plano interior entendió algo que ya figuraba en su diagnóstico de lanzarse ahora y no esperar. Y es que, viviendo en el interior del sistema político, consideró que este sistema político estaba completamente descompuesto.

—Se diría que en el año del populismo, del Brexit, de Trump, presentarse como europeísta, liberal y además siendo exbanquero no era la mejor fórmula.

—Tenía todos los ingredientes para ser derrotado. Pero hay dos países en Francia. Hay una Francia abierta al mundo y hay una Francia que tiene miedo. Debido a Trump y al Brexit pensábamos que la Francia que tiene miedo era dominante. No lo es. Es verdad que en el contexto del ruido mediático, del discurso dominante que dice "la ola populista va a hacer caer país tras país", lo que ha ocurrido es un enorme freno a todo esto. Y tendrá consecuencias en otros países. Es una ayuda formidable para Matteo Renzi en Italia. Permitirá a la canciller (Ángela Merkel en Alemania) hacer una campaña muy proeuropea. Es una noticia muy mala para la señora Theresa May, porque una Francia mano a mano con Alemania hará muy difícil el Brexit.

—¿Qué lecciones se pueden sacar de la fórmula Macron para derrotar el populismo?

—En el fondo, si Ciudadanos tuviese un líder à la Macron, la misma cosa se habría podido producir en España ¿Qué ha inventado Macron? El populismo mainstream. Hasta ahora el populismo siempre era la expresión de un extremismo. Y los partidos tradicionales eran la expresión del mainstream. Pero puede existir un populismo mainstream: es decir, los reflejos del populismo pero con la finalidad de Europa y la economía social de mercado.

—¿Un populismo elitista?

—No elitista, sino mainstream, un populismo de personas que aceptan las reglas dominantes de la modernidad. Macron es un producto de las élites, pero los que votan por Macron no son élites. Ha fabricado un populismo mainstream.

—¿Cómo se medirá en cinco años el éxito o fracaso de Macron?

—Europa será más fuerte gracias a una pareja franco-alemana que habrá arrastrado a los otros grandes países, Italia y España, y quizá un día Polonia cuando se desembarace de su régimen. La medida económica será si el paro habrá bajado. Y la medida política será si el Frente Nacional (el partido de la ultraderechista Marine Le Pen) habrá bajado. Más Europa, menos paro, menos Frente Nacional. Veremos.

—Francia, en todo caso, ya ha enviado un mensaje al mundo.

—Desde el Mundial de 1998, no había vuelto a tener la ocasión de estar orgulloso de ser francés. Después de Zidane, Macron.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)