EL CERCO SOBRE LULA

Lula desafiante: "Ataquen, aquí estaré 20 años más"

El expresidente disparó contra Temer y la “elite” que echó a Dilma Rousseff.

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Lula lloró al recordar sus orígenes humildes. Foto: AFP

Estoy hablando como un ciudadano indignado", reaccionó ayer Luiz Inácio Lula Da Silva a las acusaciones de corrupción que le presentó el miércoles la Fiscalía, y apuntó contra la "elite" política que a fines de agosto echó de la Presidencia de Brasil a su delfín Dilma Rousseff. En particular, apuntó contra el actual presidente Michell Temer.

Lula, posible candidato en las elecciones de octubre de 2018, trató de hacer vibrar todas las cuerdas emocionales del diezmado electorado del Partido de los Trabajadores (PT), declarándose "orgulloso de haber creado el mayor partido de izquierda de América Latina", y dejó que le brotaran las lágrimas al recordar sus orígenes humildes.

El fiscal Deltan Dallagnol, 36 años, denunció a Lula (70) de ser el "comandante" de la trama de corrupción en torno a Petrobas.

"Mis acusadores construyeron una mentira, la construyeron como una novela" movidos por intenciones políticas, aseguró el exmandatario frente a un grupo de seguidores en un hotel de São Paulo.

Lula dijo que fue un "espectáculo de pirotecnia" la acusación formal que se le hizo en la ciudad de Curitiba, capital del estado de Paraná, donde se sustancia la causa "Lava Jato", por corrupción en Petrobras.

"Prueben e iré caminando para quedar preso en la comisaría", afirmó. "Estoy a disposición para ir a declarar", agregó.

"Si me quieren investigar, investíguenme, pero quiero que sean honestos conmigo, y respeten a doña Marisa", recalcó, en referencia a su esposa, también implicada en las denuncias. La Fiscalía denunció a Lula, a su esposa Marisa Leticia, a Paulo Okamoto, presidente del Instituto Lula, y a Leo Pinheiro, titular de la constructora OAS, una de las más importantes del país.

"Ya eligieron a Temer a través de un golpe y ahora viene la parte de la novela en que hay que acabar con la vida política de Lula", dijo, hablando en tercera persona del singular.

Lula gobernó entre 2003 y 2010, período en el que "hicimos un gobierno de inclusión", mientras el actual mandatario Temer quiere "acabar con la jubilación" y se desinteresa por los trabajadores, aseguró.

Lula se mostró desafiante. "Sigan atacando, estaré aquí, no voy a perder el sueño (...). La historia mal comenzó. Algunos piensan que terminó. Voy a vivir mucho. Tengo 70 años, pero quiero vivir 20 más", desafió.

En su intervención estuvo rodeado por un gran número de militantes y de pesos pesados del PT, que lo recibieron al tradicional grito de "Lula, guerrero, del pueblo brasilero".

"Como en un enredo de folletín, crearon un epílogo: eligieron a Temer, destituyeron a Dilma y después a Cunha; y ahora quieren destruir la vida política de Lula", afirmó el expresidente.

Lula acusó al gobierno de Temer de querer "entregar al capital extranjero" las grandes industrias nacionales, entre las que citó a Petrobras.

El presidente del PT, Rui Falcao, llamó previamente a cerrar filas en torno a Lula y a "resistir" a la ofensiva de la derecha.

El PT pidió que el Ministerio Público investigue al presidente Temer, y cuestionó la supuesta "parcialidad" de la Justicia.

"Esa conferencia de prensa fue un espectáculo mediático para denigrar a Lula, yo le pediría al Ministerio Público que investigue a Temer y que convoque a una conferencia", dijo el senador Lindbergh Farias.

Farias, del PT, formuló declaraciones al llegar al hotel de San Pablo donde ayer Lula ofreció una conferencia de prensa.

Farias opinó que el Ministerio Público es "parcial", pues mientras organizó "un show" para denunciar a Lula, está "inmóvil" contra Temer, "que fue denunciado de recibir 10 millones de reales (3,3 millones dólares)".

A prisión un empresario vinculado a Lula.

La Justicia brasileña condenó ayer al empresario José Carlos Bumlai, vinculado a Lula da Silva, a 9 años y 10 meses de prisión por su participación en hechos de corrupción en Petrobras. El juez Sergio Moro condenó a Bumlai por los delitos de fraude y corrupción pasiva. De acuerdo con la denuncia ofrecida por la Fiscalía, Bumlai ofreció apoyo político al grupo financiero Schahin para conseguir contratos con Petrobras y a cambio obtuvo préstamos bancarios cuyo destinatario final eran "agentes políticos", vinculados al PT.

Los obstáculos para 2018.

Luiz Inácio Lula da Silva está arrinconado: si el juez Sergio Moro lo condena será muy difícil que sea candidato presidencial en 2018.

El expresidente manifestó desde hace más de un año su intención de ser candidato en los comicios de octubre de 2018, pero si fuera condenado posiblemente quedará fuera de la disputa.

El juez Moro, a cargo de la causa del "Petrolao", anunciará la semana próxima si hace lugar a la denuncia del Ministerio Público.

El miércoles, el Ministerio Público Federal del estado de Paraná acusó a Lula de ser el jefe de la trama de sobornos, contratos adulterados y otros delitos cometidos en perjuicio de la petrolera Petrobras.

En la hipótesis de que el juez Moro reciba la denuncia y condene a Lula, este podrá apelar la sentencia, pero si el tribunal de alzada la confirma, automáticamente se tornará candidato "inelegible" por un plazo de ocho años.

Esto es así en virtud de la "Ley de la Ficha Limpia", sancionada en 2010, para combatir la corrupción de los políticos. Se trata de una norma presentada con el aval de 1,6 millones de firmas, luego de escándalo del "Mensalao", por pagos de sobornos mensuales, con la participación de ministros del gobierno de Lula.

A raíz del "Mensalao", que se destapó en 2005, renunciaron altos funcionarios del gabinete de Lula y cayó la dirección de su agrupación, el Partido de los Trabajadores.

Años más tarde estallaría el "Petrolao", una red de estafas en Petrobras que el juez Moro considera que tiene vínculos con el "Mensalao". ANSA

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