ESTAMBUL

Líder opositor en Turquía concluye histórica marcha

Mayor protesta contra el régimen de Erdogan desde 2016.

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Un millón y medio de personas se concentraron para recibir a Kiliçdaroglu. Foto: AFP

Centenares de miles de personas aclamaron ayer domingo en Estambul al líder opositor turco Kemal Kiliçdaroglu, que concluyó así una marcha pacífica de 450 kilómetros para pedir justicia y protestar por el deterioro de la democracia bajo el estado de emergencia vigente en Turquía desde hace casi un año. Un millón y medio de ciudadanos se concentraron en el parque de Maltepe, en el lado asiático de Estambul, en la mayor manifestación contra el presidente Recep Tayyip Erdogan desde el fallido golpe de Estado del 15 de julio de 2016.

Mientras Kiliçdaroglu, jefe del socialdemócrata y laico Partido Republicano del Pueblo (CHP), recorría los últimos metros de la caminata, el parque de Maltepe se teñía de rojo y blanco, los colores de la bandera turca, retratos del fundador de la República, Mustafa Kemal Atatürk, y de la palabra "Adalet" (justicia).

Los seguidores de Kiliçdaroglu compararon su marcha, algo sin precedentes en Turquía, con la famosa "Marcha de la sal" de Mahatma Gandhi en 1930 contra el poder británico en India.

La multitud recibió al líder de la mayor formación opositora en el Parlamento en un ambiente festivo: la gente bailaba, ondeaba con fuerza las banderas y coreaba cánticos a favor del derecho y la justicia.

El político socialdemócrata, de 69 años, había pedido que al encuentro no se llevaran banderas de ningún partido para resaltar la unidad del pueblo contra Erdogan y su islamista Partido Justicia y Desarrollo (AKP), en el poder desde 2002.

Hace veinticinco días, Kiliçdaroglu llamó a la población a marchar a pie desde Ankara a Estambul en demanda de una judicatura independiente, tras la condena a 25 años de cárcel contra uno de sus diputados, Enis Berberoglu, por haber filtrado a la prensa imágenes grabadas por la policía.

Según la mayoría de los observadores políticos, la imagen de Kiliçdaroglu —poco carismático y criticado con frecuencia dentro y fuera del partido por no adoptar una línea militante contra el presidente y su AKP— ha dado un giro con esta acción, consolidándose como líder de toda la oposición.

Sus críticas fueron ayer contundentes: denunció que Turquía vive "un tiempo de dictadura", y comparó la purga que hace el gobierno en las instituciones estatales a la que hizo el dictador nazi Adolf Hitler.

"Que nadie piense que hemos terminado aquí la marcha. Este es el primer paso. Este 9 de julio es un nuevo comienzo", declaró.

"¿Por qué hemos caminado? Porque no existe la justicia. Hemos caminado por los diputados encarcelados, por las víctimas del sistema judicial, por los periodistas que están en la cárcel", explicó. Y añadió: "Caminamos por los profesores despedidos por decreto. Caminamos por Nuriye y Semih, académicos despedidos y que están encarcelados y al borde de la muerte por luchar con una huelga de hambre".

Para Kiliçdaroglu está claro que las medidas adoptadas bajo el estado de emergencia el 20 de julio del año pasado supusieron otro golpe, aunque no militar, sino civil, por parte del gobierno.

"¿Qué hemos ganado con esta marcha? Nos hemos quitado la camisa del miedo y la hemos lanzado bien lejos. Nos hemos dado cuenta de que no estamos solos. Nos hemos dado cuenta de que podemos construir justicia en Turquía", remarcó el líder socialdemócrata.

El gobierno calificó la marcha de estratagema, en tanto que Erdogan acusó a Kiliçdaroglu de apoyar a los "terroristas" y a los conspiradores del fallido golpe de Estado del 15 de julio de 2016. No obstante, las fuerzas de seguridad turcas no impidieron el avance de la marcha, y unos 15.000 agentes de policía fueron desplegados para garantizar la seguridad.

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