ITALIA

Indagan obras que debían resistir el sismo y cayeron

En Italia investigan si hubo corrupción y trabajos mal hechos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Los bomberos rescataron a ayer a Romeo en San Lorenzo de Flaviano. Foto: Reuters

Después de llorar a los muertos y asistir a los desalojados, la palabra pasa a la Justicia italiana, que ya ha empezado a moverse para esclarecer las posibles irregularidades y responsables de la devastación y alto número de fallecidos, al menos 292, que ha causado el terremoto en el centro de Italia.

¿Por qué un terremoto de 6 grados Richter —fuerte pero no devastador— ha causado el derrumbe de localidades enteras en una zona a alto riesgo sísmico y que tendría que estar preparada? eEsta es la pregunta a la que ahora la Justicia intentará dar respuesta.

La fiscalía de Rieti y de Ascoli Piceno, las provincias cuyas localidades han sido afectadas, comunicaron hace unos días la apertura de sendas investigaciones con la hipótesis de "desastre doloso" tras el derrumbe de edificios públicos en el terremoto de la madrugada del 24 de agosto.

El fiscal de Rieti, Giuseppe Saieva, dio un primer paso ordenando la incautación de varios edificios públicos y religiosos en Amatrice y en Accumoli, las dos localidades más afectadas por el seísmo.

Reforzar.

Saieva también ha ordenado a la policía judicial que se incaute toda la documentación que vaya encontrando entre los escombros de los edificios públicos que se han destruido para poder adjuntarlos al fascículo, según explican los medios de comunicación italianos.

El fiscal de Rieti confirmó en una entrevista publicada en el diario "Il Messagero" que se comenzará a investigar a las empresas que han realizado las obras de reestructuración en edificios que se han derrumbado como el colegio de Amatrice, que se supone que tenía que ser un lugar seguro.

Pero también las pesquisas se centrarán en las reestructuraciones privadas "ya que cada vez que se hace una obra en una casa es necesario reforzar la estructura portante".

"Si se ha caído la casa y no se han realizado obras para cumplir las normas antisísmicas esto podrá ser objeto de investigación, pero es sólo una hipótesis", explicó el fiscal jefe de Rieti.

Los dos grandes casos de los que se habla en estos días son los del colegio de Amatrice, reestructurado en 2012 para que respetase las normas sísmicas con los fondos destinados a la zona tras el terremoto del LAquila de 2009 y el campanario de Accumoli, que tendría que haberse sometido a intervenciones antisísmicas y que se derrumbó completamente cayendo sobre una casa en la que murieron un matrimonio y sus dos hijos pequeños.

Documentos.

Pero no sólo se trata de no haber realizado las obras de reestructuración o de haberlas hecho mal, sino que también se empieza a hablar de la hipótesis de delitos de malversación y corrupción en la utilización de los fondos destinados a la zona para adecuarla a las normas antisísmicas.

Por ello, la Autoridad Nacional Anticorrupción, organismo creado por el Gobierno de Matteo Renzi, ha pedido adquirir la documentación del concurso público para la reestructuración del colegio de Amatrice.

La reciente historia de Italia tras los terremotos está repleta de condenas a los considerados responsables de las irregularidades en la construcción.

Siete años después del terremoto de LAquila del 6 de abril de 2009, el Supremo confirmaba tres condenas a cuatro años de cárcel y otra a dos años y seis meses de técnicos considerados responsables del derrumbe de la Casa del Estudiante en la que murieron ocho chicos.

En mayo, el Supremo anuló la condena al ingeniero Fabrizio Cimino, a quien se le acusaba de la restauración de uno de los edificios de LAquila en el que hubo 13 muertos.

En 2015, el Supremo confirmaba también las penas a los responsables del derrumbe de la escuela en la localidad italiana de San Giuliano de Puglia (sur) en el que murieron 27 niños y una maestra en octubre de 2002.

Nueve días atrapado pero salió tranquilo.

Un golden retriever llamado Romeo es el último superviviente del sismo del 24 de agosto en Italia, milagrosamente rescatado tras pasar más de nueve días bajo los escombros de la casa en la que habitaban sus dueños. Protegido por una viga de metal que sostenía los cascotes de la casa derruida, el perro no había sufrido ningún daño. Aparentemente tranquilo y despreocupado, Romeo bebió sus primeras gotas de agua en 230 horas de la botella sostenida por uno de los bomberos que lo salvaron.

En contraste con sus llorosos e incrédulos propietarios, el perro descendió de la montaña de escombros con despreocupación, olfateó a su alrededor para hacer un reconocimiento y miró a los presentes como si simplemente acabara de despertar de una siesta rápida.

En el momento del temblor, los dueños de la casa ubicada en la pequeña aldea medieval de San Lorenzo a Flaviano, cerca de Amatrice, dormían en el segundo piso y lograron salir, pero Romeo, que estaba en la primera planta, quedó atrapado entre los escombros.

Fuente: AFP.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Edinson Cavani festejando su gol número 151 con la camiseta del PSG

Cavani no quiere hablar del récord de Zlatan

Max caracteres: 600 (pendientes: 600)