A 50 años de su muerte, evocan a Churchill como el líder que venció al nazismo

El hombre que salvó a la libertad

El legado del ex primer ministro conservador de Gran Bretaña y premio Nobel de Literatura Winston Churchill, nombrado hace una década como "el más grande de los británicos", sigue vivo medio siglo después de su muerte.

Para conmemorar la trascendencia de Churchill a los 50 años de su fallecimiento —el 24 de enero de 1965—, el Reino Unido celebra este año diferentes actos, exposiciones y homenajes.

Una de esas iniciativas es "Churchill Central", una plataforma en la red creada con el apoyo de fundaciones, museos y universidades británicas y de todo el mundo, que recorre "su vida y su legado".

Winston Churchill (1874-1965) fue un hombre de fuerte constitución, cuyas instantáneas con un puro entre los labios, sombrero de copa en la testa, pajarita anudada al cuello y dedos formando el símbolo de la victoria dieron la vuelta al mundo.

Esas fotografías son parte del imaginario que rodea su figura y representan la victoria del Reino Unido, y el bando aliado, sobre Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial (1939-45).

Pero Churchill es más que eso, para sus seguidores —mayoría en el Reino Unido por el legado que dejó— y detractores, que consideran que la figura del político ha sido exagerada.

Nacido en Woodstock, en Oxfordshire (Inglaterra), Churchill fue un animal político que a los 16 años, en 1900, ya pertenecía al Partido Conservador, formación que abandonó en 1904 para pasarse a las filas del Partido Liberal, pero a la que regresó en 1924.

Con los "tories", y tras de la dimisión de Neville Chamberlain en 1940, Churchill ascendió a primer ministro británico en plena contienda bélica con la famosa frase: "No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor".

Churchill asumió el mandato desde mayo de 1940 hasta julio de 1945 cuando el Reino Unido afrontaba su momento más difícil, enfrentado a la Alemania nazi de Adolf Hitler, y promovió una estrategia de resistencia con la que venció la guerra.

Durante su segundo período en el poder, desde octubre de 1951 a abril de 1955, Churchill vivió la coronación de Isabel II en 1953 tras la muerte un año antes del rey Jorge VI.

Pero el legado de Churchill no es solo político, también se dedicó al periodismo y a la pintura, y contribuyó a otras artes como la literatura con 60 libros históricos y biografías.

De hecho, la excelencia de sus discursos, así como su "dominio de la descripción histórica y biográfica", le valió a Churchill en 1953 el Premio Nobel de Literatura de la Academia Sueca.

Además, sobre su figura se han escrito cerca de 200 libros, más de 30 de ellos biografías, y todavía hoy, medio siglo después de su muerte, es una de las figuras más importantes de este país.

En este aniversario de su fallecimiento la plataforma "Churchill Central" recoge juegos, frases célebres que pronunció, así como un calendario con los actos conmemorativos que se celebrarán este año.

Uno de esos eventos es la exposición "Churchills Scientists" que se inauguró esta semana y repasa el interés de Churchill en la ciencia, determinado por la II Guerra Mundial y la Guerra Fría.

El bisnieto del ex primer ministro británico, Randolph Churchill, presente en la inauguración, recitó emocionado un discurso en el que alabó la figura de su bisabuelo y "su pasión por la ciencia".

Otra exposición sobre Churchill tendrá lugar en el palacio de Blenheim, en Oxfordshire.

Con motivo de este recuerdo, la bisnieta de Churchill, Emma Soames, relató que "Churchill sería hoy popular debido a su don para los discursos y su conexión con la gente".

Además, el primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, recordó también que después de medio siglo de su muerte el legado de Churchill inspira al país porque "salvó la libertad".

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