VIDEO

Helmut Kohl, el padre de la reunificación alemana

El excanciller en el período 1982-1998 falleció ayer a la edad de 87 años.

Helmut Kohl entró en la historia como el padre de la Alemania reunificada. "Para nuestra felicidad, los europeos estamos unidos, y gran parte de esta felicidad se la debemos a Helmut Kohl". Con estas palabras la canciller Angela Merkel rindió homenaje a su mentor político, en una de sus últimas apariciones públicas en 2012.

Ayer viernes volvió a recordarlo ante la muerte de Kohl, a la edad de 87 años, en su casa de la ciudad de Ludwigshafen, en la región de Renania-Palatinado. "Cambió mi vida de manera decisiva", dijo Merkel.

Líderes de todos los rincones del mundo también recordaron a Kohl, el hombre que dominó la política alemana entre 1982 y 1998, protagonista y testigo privilegiado de los acontecimientos más importantes de finales del siglo XX.

Récord de permanencia en el poder en Alemania (dieciséis años como canciller) y también al frente de la Unión Cristianodemócrata (CDU), partido que lideró durante un cuarto de siglo, Kohl fue un político al viejo estilo, acostumbrado a imponerse con un puñetazo en la mesa, fácil de emocionarse hasta el llanto al primer elogio y con algunos claroscuros en el final de su vida.

A pesar de las caricaturas y de las burlas de que fue objeto durante toda su carrera por su imagen y su deje provinciano —medía 1,93 m de estatura y un peso considerado "secreto de Estado" pero que rondaba los 150 kg, lo que le valió el apodo de "la pera"—, el papel de Kohl en los cambios provocados por el hundimiento del bloque soviético despertaban unanimidad desde hacía tiempo.

En un sondeo realizado por el influyente diario Bild en 2011, sus compatriotas prefirieron a Goethe como principal figura alemana de todos los tiempos, pero ubicaron a Kohl en el quinto lugar y era por aquel entones la única personalidad viva de esa clasificación junto con el ex canciller socialdemócrata Helmut Schmidt.

Ingresó en la CDU en 1947 y ese fue su único partido hasta su muerte. En 1958 se doctoró en Ciencias Políticas, Derecho e Historia, época en la que asumió la dirección de las juventudes de la CDU y luego el liderazgo del partido en Renania.

En 1976 se convirtió en diputado y luego en jefe del grupo parlamentario conservador, hasta que en 1982 saltó a la Cancillería aprovechando una crisis en el gobierno socialdemócrata de Helmut Schmidt. El canciller saliente, "el otro Helmut", le estrechó la mano en la sesión parlamentaria que le derribó, pero nunca más le habló.

Alemania unida.

Antes de la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989, nadie habría apostado a que el canciller que dirigía la República Federal Alemana (RFA) desde 1982 podría entrar en la historia. De repente, "fue como si el espíritu de (Konrad) Adenauer tomara posesión de él", escribió Stanley Hoffmann, profesor de Ciencia Política en Harvard.

Su gran mérito fue haber logrado convencer al soviético Mijail Gorbachov y al estadounidense George H. W. Bush, pero también a sus aliados europeos, de permitir que la República Democrática Alemana (RDA) se uniera a la RFA en 1990, tras la caída del muro de Berlín un año antes.

Permitió así terminar con la ocupación militar de Alemania impuesta por Washington, Moscú, París y Londres desde 1945 tras la derrota de Hitler y sentar las bases para el surgimiento de una Alemania fuerte en la arena internacional.

Asumió como propio el Wir sind das Volk o "Nosotros somos el pueblo" con que los ciudadanos de la RDA exigían democracia al resquebrajado régimen germano-oriental.

La reunificación alemana se plasmó a partir de un plan de 10 puntos que Kohl presentó el 28 de noviembre de 1989, apenas 20 días después de la caída del muro. "Con la simplicidad de sus razonamientos, Kohl autentificó el carácter inofensivo de su país", estimó Jürgen Busche, uno de sus biógrafos.

Menos de un año después, el 3 de octubre de 1990, la Alemania dividida desde 1945 estaba reunificada. Unos meses después, fue reelegido y se convirtió en el primer canciller de la Alemania unificada.

Helmut Kohl. Foto: Reuters
Helmut Kohl. Foto: Reuters

Europa de paz.

Luego vino la otra gran aventura de su vida política: la construcción de una Europa de la paz y de la prosperidad, fundada en gran parte en la amistad francoalemana.

Nacido el 3 de abril de 1930 en una Renania destrozada por los combates entre los dos países, Helmut Kohl cultivó una profunda amistad con el presidente francés François Mitterrand, simbolizada por la fotografía en la que se les puede ver tomados de la mano en el campo de batalla de Verdún, durante la conmemoración del 70 aniversario del inicio de la Primera Guerra Mundial en 1984. Ambos forjaron el nuevo rostro de la Unión Europea con el Tratado de Maastricht, en 1992, y la introducción del euro como moneda única en 1999. Sin embargo, Kohl ya no estaba en el poder. En septiembre de 1998 el hombre que lideró la unificación de Alemania y sentado las bases de Europa actual, había sido derrotado. Surgiría entonces otro liderazgo hasta nuestros días: el de Angela Merkel.

"Cajas negras".

El escándalo de las "cajas negras" marcó los últimos años de Kohl. Después de negarlo, terminó reconociendo haber recibido donaciones ocultas para la CDU. Angela Merkel, que había aprendido la política en su sombra, aprovechó para apartarlo. Según una biografía no autorizada, Kohl nunca perdonó a Merkel, de quien dijo que antes de conocerla "no sabía ni siquiera comer con un cuchillo y un tenedor".

Problemas de salud y diferencias familiares.

Helmut Kohl vivió sus últimos años en la discreción, sobre todo debido a graves problemas de salud. En 2004 se conoció su relación con Maike Richter, 34 años más joven que él y cuya existencia salió a relucir a raíz de las vacaciones que pasaron juntos en Sri Lanka ese año, donde fueron testigos del tsunami que afectó a ese país. Se casaron dos años después. En 2009, cuando estaba condenado a una silla de ruedas como consecuencia de una fractura de cadera, sufrió un accidente cerebrovascular que le paralizó la parte inferior del rostro y le afectó el habla. Los sobresaltos de su vida privada, expuestos en varios libros y periódicos alemanes (desavenencias con sus hijos tras el suicidio de su primera mujer Hannelore en 2001) ensombrecieron los últimos años de su vida.

REACCIONES EN EL MUNDO.

Angela Merkel - Canciller de Alemania.

"Una suerte para nosotros los alemanes. Cambió mi vida de manera decisiva".

Papa Francisco - Vaticano.

"Quedará en nuestra memoria como un gran europeo, como el canciller de la Unidad" de Alemania.

George H. W. Bush - Expresidente de EE.UU:

Helmut Kohl era "uno de los más grandes" líderes de la Alemania de posguerra. "Helmut Kohl era una roca estable y fuerte. Helmut odiaba la guerra, pero detestaba aún más al totalitarismo".

Mijail Gorbachov - Expresidente de Rusia.

"Era sin duda una personalidad excepcional" que "mostró un profundo interés por Rusia".

Emmanuel Macron - Presidente de Francia.

"Helmut Kohl, junto a François Mitterrand, forjó la unidad de Europa y profundizó la relación franco-alemana. Un gran europeo".

Bill Clinton - Expresidente de EE.UU.

"Fue llamado a responder a algunas de las preguntas más monumentales de su época, y al responderlas correctamente hizo posible la reunificación de una Alemania fuerte y próspera y la creación de la Unión Europea".

Vladimir Putin - Presidente de Rusia.

"Tuve la suerte de tratar a Helmut Kohl. Admiraba francamente su sabiduría y capacidad de adoptar decisiones sopesadas y clarividentes incluso en las situaciones más complicadas".

Antonio Guterres - Secretario General de la ONU.

"La Europa de hoy es un producto de su visión y su tenacidad frente a enormes obstáculos".

Fundación Konrad Adenauer - Próxima al CDU.

Cambió la portada de su página web para hacerse eco del fallecimiento de Kohl y dar cuenta de su biografía. "Estamos de luto por el ciudadano de honor europeo, un gran patriota alemán, un apasionado cristianodemócrata y un estadista europeo".

Jean-Claude Juncker - Presidente Comisión Europea.

"Helmut Kohl llenó de vida el proyecto europeo, no solo por construir puentes hacia el este y el oeste, sino también porque nunca dejó de construir mejores perspectivas para el futuro de Europa".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)