FOTOREPORTAJE

Las heladeras vacías de Venezuela

El fotógrafo Carlos García Rawlins de la agencia Reuters retrató la escasez de alimentos que sufre Venezuela.

Mirella Rivero y su hijo José Rivero posan con la comida que tienen en su casa de Caracas. Foto: REUTERS
Mirella Rivero y su hijo José Rivero posan con la comida que tienen en su casa de Caracas. Foto: REUTERS
Mirella Rivero y su hijo José Rivero posan con la comida que tienen en su casa de Caracas. Foto: REUTERS
Mirella Rivero y su hijo José Rivero posan con la comida que tienen en su casa de Caracas. Foto: REUTERS
"Estoy comiendo menos y, a su vez, víveres en exceso que no se deben comer " , comenta Antonia Torres. FOTO: REUTERS
"Estoy comiendo menos y, a su vez, víveres en exceso que no se deben comer " , comenta Antonia Torres. FOTO: REUTERS
"Estoy comiendo menos y, a su vez, víveres en exceso que no se deben comer " , comenta Antonia Torres. FOTO: REUTERS
"Estoy comiendo menos y, a su vez, víveres en exceso que no se deben comer " , comenta Antonia Torres. FOTO: REUTERS
"Somos una gran familia, es cada vez más difícil para nosotros poder conseguir alimentos", comenta Ricardo Méndez. Foto: REUTERS
"Somos una gran familia, es cada vez más difícil para nosotros poder conseguir alimentos", comenta Ricardo Méndez. Foto: REUTERS
"Somos una gran familia, es cada vez más difícil para nosotros poder conseguir alimentos", comenta Ricardo Méndez. Foto: REUTERS
"Somos una gran familia, es cada vez más difícil para nosotros poder conseguir alimentos", comenta Ricardo Méndez. Foto: REUTERS
"Antes eramos capaces de comprar comida para quince días. Ahora solo podemos cubrir nuestras necesidades de cada día" comenta Romulo Bonalde junto a su mujer Maria. Foto: REUTERS
"Antes eramos capaces de comprar comida para quince días. Ahora solo podemos cubrir nuestras necesidades de cada día" comenta Romulo Bonalde junto a su mujer Maria. Foto: REUTERS
"Antes eramos capaces de comprar comida para quince días. Ahora solo podemos cubrir nuestras necesidades de cada día" comenta Romulo Bonalde junto a su mujer Maria. Foto: REUTERS
"Antes eramos capaces de comprar comida para quince días. Ahora solo podemos cubrir nuestras necesidades de cada día" comenta Romulo Bonalde junto a su mujer Maria. Foto: REUTERS
Tengo que salir de casa a las 5 de la mañana para hacer colas durante todo el día y sólo comprar dos o tres productos", contó Jhonny Méndez. (segundo desde la izquierda). Foto: REUTERS
Tengo que salir de casa a las 5 de la mañana para hacer colas durante todo el día y sólo comprar dos o tres productos", contó Jhonny Méndez. (segundo desde la izquierda). Foto: REUTERS
Tengo que salir de casa a las 5 de la mañana para hacer colas durante todo el día y sólo comprar dos o tres productos", contó Jhonny Méndez. (segundo desde la izquierda). Foto: REUTERS
Tengo que salir de casa a las 5 de la mañana para hacer colas durante todo el día y sólo comprar dos o tres productos", contó Jhonny Méndez. (segundo desde la izquierda). Foto: REUTERS
Victoria Mata posa con sus familiares en su casa de Caracas. "Estamos comiendo menos porque no se pueden encontrar los alimentos y cuando aparecen, las colas son infernales. Hacemos, cuando podemos, dos comidas al día", dice. Foto: REUTERS
Victoria Mata posa con sus familiares en su casa de Caracas. "Estamos comiendo menos porque no se pueden encontrar los alimentos y cuando aparecen, las colas son infernales. Hacemos, cuando podemos, dos comidas al día", dice. Foto: REUTERS
Victoria Mata posa con sus familiares en su casa de Caracas. "Estamos comiendo menos porque no se pueden encontrar los alimentos y cuando aparecen, las colas son infernales. Hacemos, cuando podemos, dos comidas al día", dice. Foto: REUTERS
Victoria Mata posa con sus familiares en su casa de Caracas. "Estamos comiendo menos porque no se pueden encontrar los alimentos y cuando aparecen, las colas son infernales. Hacemos, cuando podemos, dos comidas al día", dice. Foto: REUTERS

Desde hace meses, y de manera rutinaria, la familia de Álida González ha tenido que saltearse el almuerzo. La galopante inflación de Venezuela y la escasez crónica de alimentos ha obligado a esta ama de casa de 65 años y a sus cuatro familiares a cambiar y reducir su dieta, aumentando su consumo de carbohidratos y cortando drásticamente la ingesta de proteínas, muy costosas o, simplemente, no disponibles.

“Comemos menos. La situación está tan apretada que con lo que uno antes compraba para desayuno, almuerzo y cena, hoy día sólo alcanza para un desayuno, y no uno bueno”, relató González en su humilde vivienda en el barrio caraqueño de Petare.

El presidente, Nicolás Maduro, defiende que en los 17 años del socialismo promovido por su antecesor Hugo Chávez, se redujo a mínimos la desnutrición, gracias a las redes públicas de distribución de alimentos subsidiados, una política reconocida por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Pero en medio de un derrumbe crucial de los precios del petróleo, fuente principal de los ingresos y de las vitales importaciones de alimentos, expertos consideran que la realidad de González se replica en millones de venezolanos.

Según una encuesta realizada entre agosto y septiembre del 2015 por tres de las principales universidades del país, cuyos académicos han hecho críticas a Maduro, un 87% de los venezolanos afirmó que sus ingresos fueron insuficientes para la compra de alimentos.

El estudio Condiciones de Vida en Venezuela (Encovi), elaborado por las universidades públicas Central y Simón Bolívar, junto con la privada Católica Andrés Bello, y divulgado en marzo, también revela que un 12% de los encuestados reconoció que ingiere dos o menos comidas al día.

El salario mínimo integral en Venezuela, que incluye una bonificación mensual para comprar comida, es de 24.853 bolívares (68 dólares al tipo de cambio oficial más alto), mientras la canasta alimentaria para una familia promedio de cinco miembros se ubicó en marzo en unos 142.800 bolívares, según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cendas), un grupo desacreditado por el Gobierno. Maduro sostiene que una “guerra económica” de la oposición y empresarios está sometiendo a los venezolanos a pasar horas en largas colas para comprar bienes básicos, pero los acusados niegan los señalamientos y dicen que más de una década de socialismo ha destruido a la industria local.

“El componente de fibra no existe, el consumo de frutas y hortalizas es escaso. Vemos con preocupación cómo el huevo y las caraotas (frijol) han desaparecido de la mesa de los más necesitados”, dijo Marianella Herrera, miembro de la Fundación Bengoa, una institución nutricional sin fines de lucro.

“Es una dieta de sobrevivencia”, sentenció Herrera, resaltando los riesgos que suponen una dieta rica en grasas y harinas, como enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Desde su acera, el Gobierno sostiene que desde 1999, cuando Chávez llegó al poder, han logrado incrementar en un 37% el consumo de calorías, hasta las 3.092 calorías diarias el año pasado, garantizando las tres comidas al 95% de la población y erradicando la desnutrición infantil. No obstante, muchos cuestionan la calidad de esas calorías.

Ni pollo, ni carne.

Sin ser una experta en nutrición, Nancy Morales reconoce que en los últimos dos años aumentó el consumo de carbohidratos y se redujo drásticamente el de proteínas animales, por lo que teme problemas de sobrepeso.

“Ya no se come como antes. Ni lo básico para tener buena salud”, dijo la ama de casa de 40 años, mientras esperaba a las afueras de un mercado estatal en una zona popular de Caracas. “No se consiguen productos y los que venden son caros”, explicó.

Según las conclusiones de Encovi, la dieta de los sectores pobres está compuesta en un 40% por carbohidratos. El Ministerio de Alimentación concordó con que el patrón de consumo de los venezolanos en 2015 privilegió la harina de maíz precocida -con la que se hacen las arepas-, el arroz, el aceite vegetal, azúcar de mesa y el pollo, como principal proteína.

El sondeo de los académicos mostró que la ingesta de pollo cayó 11 puntos porcentuales el año pasado.

“Ya no como pollo, ni carne; estoy cansada de buscar”, confesó Magdalena Plaza, empleada pública de 35 años, quien no pudo comprar arroz en el centro de Caracas pese a que madrugó, faltó a su trabajo e hizo una larga fila de cuatro horas.

Según un estudio de la farmacéutica danesa Novo Nordisk y la escuela venezolana de gerencia IESA, casi dos millones de venezolanos sufren de diabetes. El país lidera las cifras de obesidad en Sudamérica con más del 30% de su población adulta padeciendo ese mal, según un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los expertos sostienen, además, que la salud también se ve amenazada cuando a la calidad de la alimentación se suman la falta de actividad física y los síntomas de angustia generados por la crisis.

“He llegado a la casa de hacer cola y me voy directo a la cama y me pongo a llorar por llegar con las manos vacías”, se lamentó Álida González.

Golpean al líder de la oposición venezolana.

El secretario ejecutivo de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, recibió ayer golpes y pedradas por parte de supuestos chavistas cuando encabezaba una marcha en el centro de Caracas en protesta por los cortes de luz.

En un video difundido ayer por la MUD, se observa como Torrealba era atacado con piedras y golpes por parte de media docena de hombres que los opositores identificaron como “oficialistas”, y en un comunicado de la alianza opositora se asegura que efectivos policiales no hicieron nada para evitar el ataque.

La MUD convocó ayer a una marcha hasta la sede de la estatal Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) para protestar por los cortes de luz en el país, especialmente en el interior del país, donde se registraron apagones por más de 12 horas.

“Todo ocurrió ante la mirada impávida de efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) presentes en el lugar”, afirmó el comunicado de la MUD.

Torrealba escribió minutos después en su cuenta de Twitter: “La manifestación pacífica condenando los apagones fue exitosa. Tras culminar fue agredida por 1 grupo oficialista pequeño pero muy violento”.

Recogen un millón de firmas para revocatorio.

El líder opositor Henrique Capriles dijo ayer que en dos días de recolección de firmas para iniciar el proceso de referendo para revocar el mandato del presidente venezolano, Nicolás Maduro, se obtuvieron 1.102.236 rúbricas, muy por encima de las 195.721 solicitadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

“Tenemos en este momento 1.102.236 firmas, y va a crecer un poquito más, esto dice que estamos hablando de que es probable que lleguemos aproximadamente a ocho veces más de las firmas que nos fueron requeridas”, dijo Capriles en rueda de prensa en Caracas.

“Esto ha sido extraordinario, quedamos sin palabras. Dijimos que en horas íbamos a tener el uno por ciento de las firmas requeridas, y ayer (por el jueves) ya teníamos 600.000”, afirmó.

El gobernador del estado de Miranda señaló que el Gobierno de Maduro “sabe perfectamente lo que pasó” con el proceso de recolección de firmas a escala nacional realizada por la alianza opositora de partidos.

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