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"¡Fuera Dilma!", fue reclamo en calles de 207 ciudades

Cientos de miles de personas se concentraron ayer en decenas de ciudades de Brasil para manifestaciones convocadas por la oposición, que pretende dar una prueba de fuerza y protestar por la corrupción y la gestión económica del Gobierno de Dilma Rousseff.

Según la Policía, se movilizaron 879.000 personas, mientras que para los organizadores fueron 2 millones.

Las protestas, que fueron convocadas por grupos opositores ajenos a la política formal, fueron menores que otras dos realizadas este año, que llegaron a 2,5 millones de personas.

Ayer se realizaron en 207 ciudades del país, incluidas Brasilia y todas las capitales regionales, para expresar el malestar de la sociedad con los escándalos de corrupción en la compañía estatal Petrobras, que costó al menos 2.000 millones de dólares, y la delicada situación de la economía del país, que se prevé que este año se encogerá un 1,5 %.

Agitando banderas de Brasil o vestidos con la camiseta "verdeamarela" de la selección de fútbol, los manifestantes cantaron el himno nacional, "¡Fuera PT!", "¡Fuera Dilma!", y levantaron pancartas que leían "No a la corrupción", a raíz del escándalo de Petrobras.

Por primera vez, las protestas tuvieron el respaldo explícito del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), cuyo líder, el senador Aecio Neves, que perdió en octubre el balotaje contra Rousseff por un margen de apenas tres puntos porcentuales, participó ayer en las protestas en Belo Horizonte, la capital del estado de Minas Gerais (sureste), vestido con una camiseta polo amarilla.

La Avenida Paulista fue tomada por 350.000 personas. Foto: Reuters
La Avenida Paulista fue tomada por 350.000 personas. Foto: Reuters

Entre los políticos que se sumaron a las protestas hubo también algunos del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, que integra la coalición de Gobierno y lidera el vicepresidente Michel Temer, lo cual revela descomposición de la base de apoyo a Rousseff.

Ciudades importantes.

En Brasilia, unas 25.000 personas se concentraron en la Explanada de los Ministerios, en la que se sitúan todos los edificios del poder público.

En Rio de Janeiro, decenas de miles colmaron la avenida Atlántica frente a la célebre playa de Copacabana en un perfecto día de sol.

"Están saqueando Brasil, se están robando todo", lamentó Jorge Portugal, un jubilado de 63 años.

La mayor concentración se dio en la Avenida Paulista, el corazón del mundo de los negocios y las finanzas en Sao Paulo y el principal bastión electoral de partidos de oposición más envalentonados y que ayer, a diferencia de las manifestaciones realizadas en marzo y abril pasados, salieron a la calle en respaldo a la protesta.

La Avenida Paulista fue totalmente ocupada por los manifestantes, pero al caer la noche ni los organizadores de la protesta ni las autoridades habían divulgado cálculos sobre el número de personas, que medios independientes han calculado en cientos de miles. O Globo, por ejemplo, dijo que fueron unos 350.000 los que se movilizaron en esa calle.

Renuncia o juicio.

Los manifestantes piden la renuncia o el "impeachment" (destitución tras juicio político en el Congreso) de la presidenta de la séptima economía mundial, de 64 años, quien comenzó su segundo mandato hace siete meses.

La popularidad de la mandataria de izquierda ha caído a cifras de un dígito tras cuatro años de frágil o nulo crecimiento económico y un colosal escándalo de corrupción en Petrobras que ha salpicado a su Partido de los Trabajadores (PT), en el poder hace más de 12 años, así como a otros partidos de la coalición de gobierno.

Decenas de políticos —incluidos los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado— y algunos de los principales empresarios de Brasil son investigados en este escándalo que ya ha detenido a decenas de miembros del PT y ha llevado a la cárcel a varios exjerarcas de Petrobras, a José Dirceu, quien fuera mano derecha del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), y al tesorero del PT, Joao Vaccari Neto.

Rousseff, por su parte, convocó para una reunión a algunos de sus ministros, tras la cual el titular de Información, Edinho Silva, dijo en una nota de apenas una línea que las protestas prueban la "normalidad democrática" que vive el país.

La respuesta del PT y de los movimientos sociales que apoyan al Gobierno será el próximo jueves, cuando han sido convocados actos en todo el país "en defensa de la democracia" y "contra el golpe".

Respuesta: cientos de brasileños la defienden

Cientos de personas se reunieron ayer en la sede del instituto del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva en Sao Paulo para "defender" al Gobierno de Rousseff. La movilización frente al instituto fue liderada por la Central Única de Trabajadores (CUT), organización de sindicatos cercana al Partido de los Trabajadores (PT), que lidera Lula y al que pertenece la presidenta. "No va haber golpe", corearon las personas congregadas frente al instituto, a pocos de kilómetros de la multitudinaria manifestación.

Neves dice que Brasil "no acepta más tanta corrupción"

El excandidato presidencial brasileño Aécio Neves se sumó a las manifestaciones contra el Gobierno de Dilma Rousseff que se realizaron ayer en todo Brasil y aseguró que la población "no acepta más tanta impunidad, tanta mentira y tanta corrupción".

Neves, presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), participó en una protesta realizada en Belo Horizonte, la capital del estado de Minas Gerais y considerada como su fortín electoral, en la que participaron unas 7.000 personas.

"Quien va a sacar al país de esta crisis es el pueblo, expresando su malestar como lo hace hoy", declaró Neves, quien consideró estas manifestaciones como un "despertar de los brasileños".

En su breve discurso, Neves hizo alusión a un proceso en marcha en órganos de contraloría del Estado sobre unas maniobras fiscales que el Gobierno habría hecho en 2014 para "maquillar" sus cuentas y a las sospechas que existen de que dinero desviado de Petrobras fue usado en la campaña electoral de Rousseff el año pasado.

"Los tribunales de cuentas y electorales tienen que funcionar, así como lo hace el Ministerio Público (con la investigación en la estatal Petrobras), porque solo así tendremos una democracia sólida, en la que todos deberán cumplir las leyes, incluido el presidente de la República", declaró Neves.

Neves dijo participar en la protesta "como ciudadano, no como político".

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