TRAGEDIA

Fuego sin control: 62 muertos

Incendios forestales en Portugal; varios murieron carbonizados huyendo en sus vehículos.

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Primeras pericias indican que el fuego se inició por un rayo. Foto: Reuters

El fuego tuvo tres aliados: la intensa ola de calor, los fuertes vientos y la ausencia de lluvias en el área. El sábado Portugal se vio afectado por una fuerte ola de calor, con temperaturas que superaron los 40 grados en varias regiones.

El gobierno luso declaró tres días de duelo y envió dos batallones del Ejército a ayudar a los servicios de emergencias. La Unión Europea dijo que proveería equipos aéreos. Francia ha ofrecido tres aviones, mientras que España despachó dos naves.

En declaraciones desde el Vaticano, el papa Francisco, que visitó Portugal el mes pasado, mencionó a las víctimas en su misa semanal: "Estoy cerca de la amada gente de Portugal, afectada por un devastador incendio en sus bosques alrededor de Pedrogao Grande, que ha causado muchas víctimas y heridos. Recemos en silencio".

La cifra de fallecidos dada a conocer por Jorge Gomes, el secretario de Estado para Asuntos Internos, ascendió gradualmente desde 19 —anunciados inicialmente el sábado— hasta al menos 62 ayer domingo. Gomes dijo que la mayoría de las víctimas quedaron atrapadas en sus vehículos en medio de las carreteras.

Las imágenes más dantescas son precisamente las que muestran cómo ha quedado la carretera que une los municipios de Figueiró dos Vinhos y Castanheira de Pera, en el distrito de Leiria, con numerosos vehículos totalmente calcinados. "Es difícil decir si estaban huyendo del fuego o fueron sorprendidos por él", según Gomes.

En la aldea de Nodeirinho, donde 11 residentes perdieron la vida, la cadena de televisión RTP mostró autos calcinados y casas chamuscadas. Los residentes conmocionados hablaron de una familia completa que intentó huir en su vehículo pero que se vio atrapada en un "tornado de llamas".

"No parece real, es fuera de este mundo (...) Es un infierno auténtico, nunca hemos visto nada como esto", dijo el alcalde de Pedrogao Grande, Valdemar Alves.

Más de 20 aldeas han resultado afectadas; 54 personas están heridas y fueron trasladadas a hospitales, entre ellas cuatro que se encuentran en estado grave.

El sábado, el fuego empezó a avanzar por una zona montañosa gracias a una fuerte ola de calor y tormentas eléctricas sin lluvias. La policía dijo que el incendio probablemente se inició por la caída de un rayo.

"La peor tragedia".

En las colinas de Pedrogao Grande, que el viernes estaban cubiertas de eucaliptos y pinos, la devastación era total. De cada lado de la carretera nacional IC8, a lo largo de al menos 20 km, una espesa capa de humo blanco quedaba suspendida sobre los árboles carbonizados y el suelo ennegrecido.

Frente a unas casas abandonadas, se veía un coche calcinado. Más lejos, el cadáver de un hombre cubierto con una sábana blanca yacía a pocos metros de la carretera principal, rodeado de policías equipados con máscaras.

Decenas de personas que huyeron de sus casas fueron acogidas por los habitantes de una localidad cercana, Ansiao. "Hay gente que llegó diciendo que no quería morir en sus casas, envueltas por las llamas", relató Ricardo Tristao, residente en Ansiao.

"La prioridad ahora es salvar a las personas que puedan seguir en peligro", declaró, muy afectado, el primer ministro Costa. Y reconoció: "Desgraciadamente, esta es sin duda la peor tragedia que hemos conocido en estos últimos años en términos de incendios forestales".

La comarca de Pedrogao Grande se ha sumergido en un luto riguroso por las víctimas mortales, la mayoría de la zona, y se ha teñido de negro ya que, se mire hacia donde se mire, solo se puede contemplar la ennegrecida sierra de pinares y eucaliptos.

La situación es aún más desoladora a causa de la intensa capa de humo que se ha apoderado de toda la zona, donde no cesan de caer las cenizas y se hace muy difícil permanecer mucho rato en la calle respirando el intenso humo proveniente de los incendios forestales.

La zona de Pedrogao Grande es una comarca de sierra donde sus habitantes jamás imaginaron que un incendio pudiera acarrear tanta miseria y convertirles en protagonistas de los informativos de todo el mundo.

De momento los daños están por cuantificar, ya que son muchas las infraestructuras afectadas y el daño medioambiental sólo será reparado con el paso de varias décadas, como reconocían in situ algunos especialistas.

Los peores incendios en Portugal

- 1966. Un incendio en el bosque de Sintra, en el oeste de Lisboa, provoca la muerte de 25 militares.

- 2003. Entre julio y septiembre, varios incendios gigantescos alimentados por una ola de calor arrasan durante semanas el centro y el sur de Portugal y dejan 20 muertos. El verano de 2003 es el más catastrófico de la historia con cerca de 425.000 hectáreas destruidas.

- 2005. En febrero, cuatro bomberos mueren en un incendio en un bosque cerca de Mortagua (200 km al noreste de Lisboa). En julio y agosto varios incendios arrasan el norte y el sur del país. Ese año los incendios dejan al menos 18 muertos, once de ellos bomberos, y arrasan 300.000 hectáreas, en medio de la peor sequía desde 1945.

- 2006. El 9 de julio seis bomberos mueren carbonizados por el fuego en un bosque cerca de Sao Famaliçao da Serra (centro).

- 2013. En agosto, una ola de incendios en el norte y el centro, provocados por altas temperaturas y vientos fuertes, dejan ocho bomberos y un civil muerto. La zona más afectada es la Sierra de Caramulo (centro), apodada el "pulmón de Portugal" por sus bosques de pinos y eucaliptos. Miles de bomberos, con ayuda de hidroaviones franceses, españoles y croatas, se movilizan en todo el país, con una media de 250 a 300 nuevos focos cada día.

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