REPERCUSIONES EN URUGUAY

En el Frente se afilian a la tesis de Dilma: "Fue un golpe de Estado"

El senador Carámbula pidió que se aplique la cláusula democrática del Mercosur y se suspenda a Brasil.

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Michelini: "Todo tiene un dejo de atropello y linchamiento público". Foto: EFE

Como consecuencia de un juicio político en su contra, ayer Dilma Rousseff fue suspendida de la presidenta de Brasil y en Uruguay eso se empieza a sentir. El gobierno admitió que "la situación política de Brasil puede tener algún efecto de cambio" en la negociación de un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (ver página A/17).

El canciller Rodolfo Nin Novoa dijo que la crisis política que vive ese país "puede tener incidencia por ser Brasil el país mayoritario y más grande del Mercosur", pero aseguró que "la estructura de la oferta que se negocia con la Unión Europea no cambia".

En el Frente Amplio condenaron lo que sucede en Brasil. Algunos incluso se afiliaron a la tesis de la propia Rousseff y hablaron de un "golpe de Estado". El senador por el Partido Comunista Marcos Carámbula fue más allá al señalar que"hay razones para que el Mercosur rechace y haga una decisión de aplicar la cláusula democrática para suspender a Brasil" del bloque. El legislador aseguró que "no solo está en juego la presidencia de Dilma sino la democracia de América del Sur", en declaraciones al programa Quién es Quién de Diamante FM.

"No nos podemos olvidar lo que pasamos en la época de la dictadura. Ahora tendrá otro ropaje pero en definitiva es destituir a un presidente electo por la ciudadanía y sin cargo de deshonestidad o corrupción", afirmó el senador comunista.

La senadora Lucía Topolansky (MPP) manifestó su preocupación por los efectos negativos que pueda tener para Uruguay la crisis política que afronta Brasil, por ser el país vecino el principal destino de las exportaciones uruguayas en América Latina.

La senadora admitió que "es un momento preocupante para la democracia del continente". En tanto, cuestionó el hecho que casi el 60% de los legisladores tengan cargos en su contra, incluido el nuevo presidente Michel Temer, según declaró a radio Montecarlo.

El senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio) manifestó su preocupación por la situación política en Brasil. "Todo tiene un dejo de atropello y linchamiento público. Y nada menos que a una presidenta electa democráticamente", señaló en su cuenta de Twitter.

El proceso de destitución de Rousseff también fue cuestionado por la senadora Constanza Moreira (Casa Grande), quien dijo en twitter que "después de una maratónica sesión desbordada de juridicismos triunfó la ley del más fuerte".

Por su parte, el Partido Socialista expresó ayer en un comunicado su preocupación por el proceso de destitución de la presidenta de Brasil, la cual afirman "no ha cometido ningún crimen de responsabilidad". Según sostiene el PS, el proceso de impeachment "es un quiebre institucional grave para la democracia".

Para los socialistas, "por un proceso parlamentario irregular se decide entregar la Presidencia de la República a un ciudadano que cuenta con el 1% de la intención de voto" en las elecciones presidenciales previstas para 2018. "El proceso iniciado desconoce que en la democracia no hay atajos, que un presidente solo será legítimo si surge de la voluntad ciudadana a partir de las urnas", acotan.

Una posición totalmente diferente es la que tiene el diputado Gonzalo Mujica (Asamblea Uruguay), quien señaló a El País que la situación que vive Brasil "es la mezcla entre la crisis económica y los casos de corrupción". "Todos tenemos que estar atentos y considerar que encubrir la corrupción no es un gesto de unidad sino el preámbulo de la de derrota", concluyó el legislador.

El Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt aseguró en un comunicado que lo sucedido en Brasil constituye un "golpe de Estado" y está asociado a una "ofensiva del imperialismo, las clases dominantes, la derecha y los grandes medios de comunicación".

En ese marco, señala que se movilizarán los sindicaos en solidaridad "con los trabajadores y el pueblo brasileño" y en "defensa de la democracia".

Sanguinetti: "Se abre un nuevo tiempo en Brasil".

El expresidente Julio María Sanguinetti opinó que aunque no se alegra del juicio político a ningún presidente constitucional, el proceso iniciado contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff "ofrece todas las garantías a la encausada".

"Independientemente de cómo se dilucide el juicio político, es fundamental que el mismo abra un tiempo nuevo, donde los monumentales esquemas de corrupción organizada, como el que afectó al Partido de los Trabajadores, no tengan más lugar", señala Sanguinetti en un artículo que se publica hoy en la edición digital de Correo de los Viernes.

Más allá de lo formal, el dos veces presidente colorado admite que la situación de Brasil le produce "una enorme tristeza". "Que el país más grande de América Latina, como territorio, como producción y como población, chapotee en el fangal en que se encuentra, nos avergüenza y afecta a todos", aseguró.

Según Sanguinetti, un Brasil debilitado y desprestigiado resta credibilidad a la región y paraliza aún más al Mercosur.

Por otra parte, hizo votos para que la crisis institucional en Brasil "se resuelva cuanto antes" y llamó a no olvidar que "todo esta tormenta arranca en una fenomenal corrupción, sin precedentes, que implicó a todo el partido de gobierno con una profundidad y generalidad que asombra".

"No se trata de un funcionario extraviado o de algunos abusivos favores clientelísticos. Estamos ante una organización, manejada desde la cúspide del gobierno, para sostener a la estructura política del PT", sostuvo Sanguinetti. Que además criticó a los grupos de izquierda que hablan de un "golpe de Estado parlamentario".

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