EE.UU. combate al ESTADO ISLÁMICO en dos frentes: bombardeos E Internet

Estalló la ciberguerra al terror

El presidente Barack Obama hizo un llamado a los estadounidenses y a otras 60 naciones para incorporarse a la lucha contra el extremismo violento, al indicar que además de las acciones militares que lleva a cabo Estados Unidos con sus asociados en una coalición internacional, es necesario contrarrestar la ideología del Estado Islámico (EI) y de otros grupos que hacen llamados cada vez más sofisticados a los jóvenes alrededor del mundo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Comandos del EI muestran su poderío tras tomar la ciudad costera de Sirte en Libia. Foto: AFP.

Al exponer ante una conferencia organizada por la Casa Blanca, después de la serie de ataques terroristas cometidos en París, Sydney, Ottawa y Copenhague, Obama dijo que socavar el mensaje del grupo extremista suní y su oscura atracción constituye "un desafío generacional".

"Tenemos que confrontar terminante y honestamente las ideologías retorcidas que usan estos grupos terroristas para incitar a la gente a la violencia", sostuvo Obama ante un público formado por líderes comunitarios y religiosos, así como funcionarios de los servicios de seguridad —algunos de ellos escépticos sobre su mensaje— reunidos en el Edificio Ejecutivo Eisenhower, cercano a la Casa Blanca. "Debemos encontrar nuevas maneras para amplificar las voces de la paz, la tolerancia y la inclusión, y debemos hacerlo especialmente online".

Pero, Obama puntualizó: "No estamos en guerra con el Islam. Estamos en guerra con personas que han pervertido el Islam".

Funcionarios de la Casa Blanca definieron el encuentro como un llamado para unirse y una evaluación de los avances logrados, después del discurso sobre el terrorismo que pronunció el presidente ante la Asamblea General de Naciones Unidas, y dijeron que señala el deseo de Obama de jugar un papel de liderazgo en la formación de la coalición internacional para luchar una guerra ideológica contra el EI, al que también Obama llama por su nombre original de Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL). Señalaron que la batalla ideológica es tan importante como la campaña militar lanzada por Obama contra el EI en Irak y Siria, que ha mostrado resultados mixtos.

La estrategia militar se realiza sobre la base de bombardeos aéreos que realiza Estados Unidos contra posiciones estratégicas del EI, junto con otros socios de la coalición internacional, en tanto la lucha en el terreno se efectúa a través de grupos locales: los combatientes peshmerga de Kurdistán, región situada al norte de Irak, que han tenido algunos buenos resultados haciendo retroceder al EI de varias posiciones, y del Ejército Libre de Siria, una coalición de grupos que combaten al presidente Bashar Assad.

Obama también presta preferente atención a la batalla ideológica en la web, debido a que el EI ha logrado incorporar a sus filas a creciente número de jóvenes de Occidente, incluyendo numerosos estadounidenses y más de 2.000 europeos.

Pese al llamado a las armas que hizo el presidente, muchos de los líderes que participaron de la conferencia expresaron dudas sobre la capacidad del gobierno de Obama de contrarrestar los mensajes extremistas, especialmente del EI, que tiene un alcance y agilidad en las redes sociales que supera claramente al gobierno de Estados Unidos.

"Estamos siendo superados en términos de contenido, cantidad y calidad, así como de amplificación de las estrategias", dijo Sasha Havlicek, del Instituto de Diálogo Estratégico, una organización de investigación que tiene sede en Londres, y estuvo presente en el encuentro. Agregó, utilizando un diagrama con un megáfono chico y otro grande para ilustrar "la brecha monumental" que existe entre el EI, que usa las redes sociales como YouTube, Facebook y Twitter, y otros grupos, y los gobiernos, incluyendo la administración de Obama. "El problema es que los gobiernos no están bien situados para liderar la batalla de las ideas", indicó Havliceck, quien hizo un llamado a las empresas privadas a involucrarse en lo que calificó como "el problema de comunicaciones de nuestro tiempo".

Reclutan.

Los jerarcas del gobierno de Estados Unidos admitieron los problemas que enfrentan.

"En una hipótesis, se podría eliminar a la totalidad del refugio seguro que tiene el EI, pero seguir enfrentando el tipo de propaganda que disemina a través de las redes sociales", dijo el subasesor de Seguridad Nacional, Benjamin J. Rhodes. "Es una parte subvalorada de cómo se previenen los ataques terroristas en Estados Unidos".

Las autoridades de inteligencia de Estados Unidos consideran que la mayor amanaza terrorista para el país ya no surge de eventos cuidadosamente planeados como los ataques del 11 de Septiembre de 2001 contra Nueva York y el Pentágono, que se originaron en el exterior, sino de ciudadanos estadounidenses que se radicalizan por su cuenta o por la acción de organizaciones terroristas.

Obama sostuvo en su disertación que otros países tienen la responsabilidad de ayudar.

"Si vamos a prevenir que la gente sea susceptible de caer ante las falsas promesas del extremismo, entonces la comunidad internacional tiene que ofrecer algo mejor", dijo Obama, antes de afirmar que "Estados Unidos "hará su parte" mediante la promoción del crecimiento económico, la lucha contra la corrupción y alentando a otros países a destinar más recursos a la educación, incluyendo a las niñas y las mujeres.

Una de las participantes de la conferencia fue la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, quien dijo que los ataques cometidos en su ciudad la indujeron a preguntar: "¿Qué hicimos para prevenirlo?".

A su vez, Hans Bonte, alcalde de Vilvoorde, en Bélgica, dijo que su localidad de 4.200 habitantes ha sido asediada por los esfuerzos de reclutamiento del EI, y que 28 jóvenes se fueron a Irak y Siria. Asimismo, dijo que otros 40, incluyendo a chicas menores de edad, se preparaban para partir o están marcadas como personas que pueden partir.

"Enfrentamos un problema global, pero debemos actuar en el ámbito local", indicó Bonte, quien criticó lo que calificó de "política del avestruz" de parte de algunos países de la Unión Europea, los que dicen que no tienen ese problema.

Llamó la atención que participara del encuentro el jefe del Servicio de Seguridad de Rusia —el KGB de la era posterior a la Unión Soviética— Alexander Bortnikov, quien estuvo como miembro de una amplia delegación rusa. La visita sería inusual bajo las mejores circunstancias, pero ocurrió en momentos en que la tensión llegó a un pico a raíz del apoyo del Kremlin a los separatistas del este de Ucrania y el papel de las tropas rusas en la lucha que se desarrolla allí.

La Unión Europea puso a Bortnikov en su lista de dirigentes sancionados, debido a la crisis de Ucrania, pero no está sujeto a sanciones de Estados Unidos.

En Nueva York, la misma noche en que se realizó el encuentro encabezado por Obama, el embajador de Rusia ante Naciones Unidas, Vitaly I. Churkin, cuestionó la eficacia del esfuerzo global contra el terrorismo liderado por Estados Unidos y lo calificó de contraproducente. "Lo único que hará es atraer a extremistas", dijo en un acto en el Harvard Club, en Nueva York.

CIberbatalla.

La estrategia de Estados Unidos, ahora también pone énfasis en la acción en Internet. El gobierno está reestructurando su campaña para contrarrestar la maquinaria de la propaganda del EI, y reconoce que la organización terrorista ha sido muchísimo más eficaz en atraer nuevos reclutas, financiamiento y notoriedad mundial de lo que han sido Estados Unidos y sus aliados para desacreditarla.

En el núcleo del plan está el ampliar al Centro para las Comunicaciones Estratégicas de Contraterrorismo, un pequeño organismo del Departamento de Estado estadounidense, para aprovechar todos los intentos existentes por contrarrestar los mensajes que realizan dependencias federales mucho más grandes, incluidos el Pentágono, Seguridad Interna y los organismos de inteligencia.

El Centro también coordinaría y amplificaría el envío de mensajes similares de aliados extranjeros y organizaciones no gubernamentales, así como de prominentes académicos musulmanes, dirigentes comunitarios y religiosos eruditos que se opongan al EI, y quienes pueden tener mayor credibilidad que Estados Unidos entre los jóvenes, hombres y mujeres, que son el público objetivo.

Ya que el Estado Islámico y sus partidarios producen a diario unos 90,000 tuits y respuestas en otros medios sociales, funcionarios estadounidenses reconocen que tienen un duro trabajo por delante para mitigar el impulso digital de la organización en la misma forma en la que la campaña aérea, liderada por Estados Unidos, ha frenado los avances del Estado Islámico en el campo de batalla en Irak y, en menor gado, en Siria.

"Nos están derrotando por el volumen, así es que la única forma de competir es agregando, organizando y amplificando el contenido existente", dijo Richard A. Stengel, el subsecretario de Estado de diplomacia pública y relaciones públicas, en entrevista por teléfono. Hasta ahora, comentó, se podrían haber coordinado mejor los esfuerzos para contrarrestar al EI.

Creado por instrucciones de Obama en el año 2011, el Centro para las Comunicaciones Estratégicas de Contraterrorismo ha coordinado el contraataque con mensajes contra organizaciones extremistas, principalmente las alineadas con Al Qaeda, y diseñado formas de contrarrestar el discurso de los extremistas. También emplea a especialistas en extensión digital con dominio del árabe, el urdu, el punyabi y el somalí, para contrarrestar la propaganda y la información incorrecta sobre Estados Unidos de los terroristas en Internet, en tiempo real.

Los mismos analistas también publican mensajes en los sitios web en inglés que utilizan los yihadistas para reclutar, recaudar dinero y promover su causa.

El envío de mensajes en línea ha estado orientado a crear un discurso contrario que toque fibras emocionales entre los posibles extremistas que sopesan si se unen a una organización extremista violenta. Hace dos años aparecieron en Internet, por ejemplo, fotografías de tres estadounidenses que viajaron a Somalia y murieron allá, incluido Omar Hamami, un joven de Alabama, quien se convirtió en un extremista islamista de mala fama. El mensaje adjunto decía: "Vinieron a hacer la yihad, pero los asesinó Al Shabab".

Otra imagen mostraba a un joven llorando sobre un ataúd. El mensaje expresaba: "¿Cómo puede ser que masacrar a los inocentes sea el camino correcto?".

Cada publicación en Internet llevaba una advertencia: "Piénsenlo bien. Aléjense".

Más de 350 cuentas para contrarrestar

Los partidarios del Estado Islámico advirtieron a los combatientes para que tuvieran cuidado con la cuenta en Twitter del Centro para las Comunicaciones Estratégicas de Contraterrorismo, así como que no interactuaran con ella.

El subsecretario Richard A. Stengel, un exeditor de la revista Time, dijo que con la nueva campaña contra el Estado Islámico se implementarían estrategias que muchos negocios e individuos emplean hoy en forma rutinaria para elevar su presencia digital, incluidos artículos informativos o de opinión que se comparten varias veces en Twitter y el reenvío de enlaces de hipertextos, así como tomar otras medidas para optimizar el contenido en Internet.

Se utilizarían más de 350 cuentas en Twitter del Departamento de Estado, de embajadas, consulados, centrales mediáticas, oficinas y personas, así como cuentas similares que manejarían el Pentágono, el Departamento de Seguridad Interna y aliados extranjeros. El Departamento de Estado utilizó este enfoque para condenar los ataques contra Charlie Hebdo en París, comentó Stengel, quien puntualizó: "Estos tipos no son invencibles en los medios sociales".

Stengel y otros funcionarios reconocieron que el Centro necesitará hacer uso de "una red de redes" para ser efectivo en la prevención o mitigación de la violencia extremista. Para ello, se ha creado la Célula de Coordinación de Información.

Entrenarán a 5.000 rebeldes en Siria

"Turquía y Estados Unidos firmaron un acuerdo para entrenar y equipar las fuerzas rebeldes sirias", dijo a la prensa el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu.

El acuerdo fue firmado en Ankara por el subsecretario de Exteriores turco, Feridun Sinirlioglu, y por el embajador de Estados Unidos, John Bass. El anuncio pone fin a meses de difíciles negociaciones entre los aliados de la OTAN sobre cómo entrenar a los rebeldes sirios y en cuáles enemigos deberían centrarse.

Turquía, un duro crítico del presidente sirio, Bashar al Asad, quiere que las facciones moderadas de los rebeldes sean entrenadas para combatir tanto al régimen de Damasco como a los yihadistas de EI, que dominan grandes extensiones de territorio entre Siria e Irak. El Califato declarado por el grupo yihadista roza la frontera con Turquía, en el norte de Siria.

Estados Unidos, que ya participa en bombardeos contra posiciones del EI en Siria, quiere entrenar a las fuerzas rebeldes —el programa incluirá a 5.000 hombres— para combatir a los yihadistas. Espera que el programa pueda comenzar a ser aplicado a finales de marzo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)