TRUMP ENFRENTA A MADURO

Estados Unidos reclama liberar presos políticos

El gobierno estadounidense denuncia 100 prisioneros en Venezuela, donde hubo movilizaciones en las calles.

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Foto: Reuters

En una jornada marcada por movilizaciones callejeras de la oposición en reclamo de la liberación del dirigente Leopoldo López, que lleva tres años en prisión, y de los sectores que apoyan al gobierno del presidente Nicolás Maduro, Estados Unidos dio el tercer paso significativo en una semana en su relación con Venezuela, al reclamar que se ponga en libertad a los 100 presos políticos venezolanos y se respete el Estado de derecho.

El Departamento de Estado reaccionó de esa manera, a través de un comunicado firmado por el vocero interino Mark Toner, a la decisión de la Justicia venezolana de ratificar en última instancia la condena de casi 14 años de prisión contra Leopoldo López.

Estados Unidos pidió la liberación de más de 100 personas presas por sus convicciones políticas, entre las que está López. Asimismo, expuso que también están en prisión "el alcalde de Caracas Antonio Ledezma, en arresto domiciliario desde hace dos años, el ex alcalde Daniel Ceballos y varios estudiantes, activistas, periodistas y manifestantes pacíficos".

El presidente Donald Trump ya exigió la libertad del dirigente opositor, el miércoles pasado, después de reunirse con la esposa de éste, Lilián Tintori, en la Casa Blanca. En Twitter, posteó la foto del encuentro que tuvo con Tintori, del que también participaron el vicepresidente Mike Pence y el senador republicano Marco Rubio.

Ese fue el primer paso. El segundo se produjo dos días después, cuando el gobierno estadounidense impuso sanciones económicas al vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami, por presunto narcotráfico.

Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela ya eran tensas bajo el gobierno de Barack Obama, y estos nuevos episodios definen con claridad la postura del presidente Trump en relación con la administración de Maduro.

Ayer, el Departamento de Estado denunció que "el gobierno venezolano sigue deteniendo y encarcelando a ciudadanos de toda la sociedad venezolana por sus convicciones políticas". Asimismo, el gobierno estadounidense expresó su consternación no solo por los presos políticos, sino también por "otras acciones tomadas por el gobierno de Venezuela para criminalizar el disenso y negar a sus ciudadanos los beneficios de la democracia".

Así, llama "a la inmediata liberación de los presos de conciencia", pero también al "respeto del Estado de derecho, la libertad de prensa, la separación de los poderes constitucionales y la restauración de un proceso democrático que refleje la voluntad del pueblo de Venezuela", sin precisar más al respecto.

Firmeza.

Las tres acciones de la última semana indican "que el gobierno de Trump está tomando una posición pública más dura con el régimen de Maduro que el gobierno de Obama", indicó a Efe Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano.

También es significativo que Trump haya hablado de la situación de Venezuela, por separado, con los presidentes de Perú, Colombia y Argentina, según las informaciones oficiales sobre sus llamadas telefónicas.

Durante sus audiencias de confirmación en enero, el secretario de Estado, Rex Tillerson, prometió "urgir a la cooperación estrecha" con los "amigos" de Estados Unidos en la región y con "organismos multilaterales como la OEA" para "buscar una transición negociada hacia un gobierno democrático en Venezuela".

"Creo que estamos de acuerdo completamente en la calamidad que ha ocurrido en Venezuela. En gran medida, producto de su incompetente y disfuncional gobierno, primero bajo Hugo Chávez y después bajo su sucesor designado Nicolás Maduro", afirmó.

Tillerson tuvo una tensa relación con el Gobierno del fallecido Chávez cuando era director de la petrolera Exxon, compañía que, tras disputas y litigios, abandonó el país después de la nacionalización del sector petrolero en 2007.

Día agitado.

Ayer, en las calles de Caracas se vivió una jornada de movilizaciones de la oposición —en reclamo de la liberación de Leopoldo López y de otros presos por razones políticas— y de los sectores que apoyan al presidente Maduro, que pidieron el aumento de la condena al dirigente opositor.

Dos marchas, una organizada por el partido liderado por López, Voluntad Popular (VP), y otra encabezada por el llamado Comité de Víctimas de las Guarimbas (barricadas) y el Golpe Continuado, partidario del gobierno de Nicolás Maduro, se desarrollaron en el este y el oeste de Caracas, respectivamente.

Ninguna de las dos movilizaciones contó con una gran asistencia aunque si quedaron bien expresados sus objetivos: el de VP de pedir la libertad de López y la del centenar de opositores presos que existen en Venezuela; y el del Comité, exigir ante la Fiscalía que se aumente la condena al dirigente pues la actual es "irrisoria". El grupo repudió las declaraciones de Trump en apoyo de López.

Maduro manifestó su apoyo al Comité en un mensaje en su cuenta de Twitter: "Toda mi Solidaridad con los familiares de las Víctimas de los asesinados y heridos por la violencia golpista #JusticiaPaVictimasGuarimba".

La manifestación opositora estuvo encabezada por Lilian Tintori, quien aseguró que "Venezuela no está sola" al recordar que varios presidentes y expresidentes del mundo han pedido la libertad de López y manifestado su solidaridad con el país caribeño en "contra del régimen" de Maduro. Tintori reiteró su agradecimiento al presidente Trump y su gobierno.

La esposa de López apuntó que la comunidad internacional se "emociona" con su caso pero que "nada se compara" con la emoción que ella misma siente al verlo y verlo "fuerte" pese a que tiene tres años preso y aislado en la cárcel militar de Ramo Verde, cercana a Caracas.

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