Votarán moción para la secesión de Cataluña

España en hora crucial

El desafío está planteado desde hace tres años y resurgió con renovado vigor después de las elecciones realizadas el 27 de septiembre en Cataluña.

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El gobierno apelará y aplicará la constitución. Foto: Reuters.

Las fuerzas de esa autonomía regional que buscan la secesión, encabezadas por el presidente de la Generalitat, Artur Mas —un economista de 59 años que desempeña el gobierno catalán desde el 27 de diciembre de 2010— no demoraron ni un minuto y no bien se estaló el nuevo Parlament —la legislatura regional— plantearon una moción para impulsar el proceso independentista, que significaría el quiebre de un país que a lo largo de la historia ha ejercido siempre un papel de liderazgo en el mundo. Asimismo, se pondrá a votación otra moción que promueve un referéndum sobre el futuro político catalán. La coalición Junts Pel Si (Juntos por el Sí) que tiene como figuras principales a Mas, el exeurodiputado Raúl Romeva y el conductor del partido de izquierda ERC, Oriol Junqueras, avanza en su ofensiva independentista sobre la base de uno de los resultados que obtuvieron en las elecciones regionales: lograron 72 bancas —sumando a Juntos por el Sí y la CUP (Unidad Popular)— contra 63 de las fuerzas políticas opuestas a la secesión. Pero, perdieron en el voto popular, debido a que alcanzaron 47,8% contra 52,2% de los partidos opuestos a la división de España.

Si bien el voto popular señala mayortiaria oposición a separarse, Mas y su coalición argumentan que al superar la mayoría de bancas en el Parlament —se necesitan 68 de 135 bancas y ellos sumaron cinco más de las necesarias— quedan habilitados a promover la independencia.

Antes de la votación, Mas presentó a las elecciones regionales catalanas como un plebiscito y anunció que si obtenían las 68 bancas seguirían adelante con su proyecto. Si tenían menos, desistirían de su propósito. El 27 de octubre, Junts Pel Si y la CUP presentaron en el Parlament una propuesta de resolución que anuncia "el inicio del proceso de creación del Estado catalán independiente", que, añade, tendrá "forma de República". La intención de estos grupos es que su aprobación legislativa sirva para empezar a negociar los términos de la independencia con el gobierno que preside Mariano Rajoy, líder del Partido Popular (PP) —que no le da validez a ese proceso— y la Unión Europea (UE).

A medida que en estos días se recalentó el impulso sececionista, se volvió a verificar el cambio de golpe por golpe entre las fuerzas políticas y sociales enfrentadas. No bien los políticos separatistas catalanes anunciaron una nueva manera de eludir la fiera oposición del gobierno, éste de inmediato denunció la acción como ilegal. Las estrategias y amenazas que emplean las dos partes —así como todo lo que está en juego— son reforzadas en cada etapa. Fue lo que ocurrió una vez más después de la presentación de la propuesta sececionista en el Parlament. Su plan fue rápidamente denunciado por el presidente Rajoy como "un acto de provocación". Ratificó la postura que mantuvo tras las elecciones regionales. "Los que quieren separar y dividir a Cataluña del resto de España deben saber que no lo lograrán", afirmó Rajoy. "Se enfrentan a la ley y a un gobierno decidido a aplicarla".

También se enfrentan a las dos fuerzas políticas que hasta ahora han sido los grandes protagonistas de la democracia española, el PP y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), así como a un partido que ha surgido con bríos y escala posiciones en popularidad, como es Ciudadanos, que comenzó en Cataluña y bajo el liderazgo del joven dirigente Albert Rivera, ya tiene creciente respaldo de alcance nacional.

Al día siguiente que fue presentada la moción, Rajoy se reunió primero con el líder socialista, Pedro Sánchez y a continuación con Rivera, obteniendo sólido respaldo para enfrentar el intento sececionista.

En cambio, Pablo Iglesias, —líder del izquierdista Podemos, que la semana pasada formalizó su renuncia al acta de eurodiputado para liderar la candidatura del partido a las elecciones generales— fue más crítico, ya que defiende que haya una consulta para que los catalanes decidan sobre su vinculación con España, aunque él propugna que permanezcan en el país. Abogó por el diálogo para resolver el contencioso, aunque advirtió: "A mí no me convencen los frentes antisecesión, es momento de tender la mano", al tiempo que acusó a Rajoy de estar en un "búnker".

La otra acción para impedir que prospere la secesión fue realizada ante el Tribunal Constitucional por Inés Arrimadas (llevó a Ciudadanos a una gran votación en las elecciones regionales catalanas) Xavier García Albiol (PP de Cataluña) y Miquel Iceta (socialistas de Cataluña). Si bien lo hicieron con tres redacciones distintas, presentaron recursos de amparo contra la admisión del texto separatista en el Parlament.

Pero, no tuvieron suerte. Perdieron esa batalla legal, debido a que el Tribunal Constitucional rechazó por unanimidad frenar ese trámite parlamentario y suspender cautelarmente la sesión parlamentaria.

Mañana, el Parlament discutirá y votará la secesión.

Gobierno apelará al Tribunal y aplicaría medida extrema

El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, tiene claro el camino que seguirá si en la sesión convocada para mañana lunes el Parlament de Cataluña aprueba la resolución sececionista. Rajoy anunció que el gobierno, a más tardar el martes, presentará un recurso ante el Tribunal Constitucional para que se frene el proceso que busca quebrar la unidad de España.

El Tribunal está integrado por doce miembros, que son nombrados por el Rey mediante Real Decreto, a propuesta de las Cortes (Parlamento nacional) y el Consejo General del Poder Judicial. Este órgano es el intérprete supremo de la Constitución y tiene independencia de los demás órganos del Estado.

"Tengan la absoluta certeza de que el Gobierno, si tiene que actuar, actuará, y no renunciará a ninguno de los instrumentos", que permite la ley, indicó en un foro organizado por el diario El Mundo. Pero, señaló que espera no tener que llegar al extremo de aplicar el artículo 155 de la Constitución que permite retacear mecanismos de la autonomía y hasta suspender al gobierno regional.

La postura del gobierno para defender la unidad de España es repaldada por la confederación de empresarios y los sindicatos.

Atención al desafío pero también a las elecciones

Mientras crece la tensión política por el planteo separatista, los dirigentes de los partidos continúan la movilización para las elecciones generales del 20 de diciembre. Por ejemplo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy expone el eje de su programa que se resume en crear empleo (dos millones nuevos hasta 2020), crecer, fortalecer el Estado de las autonomías, el Estado de bienestar, la educación, modernizar la Administración y regenerar la vida pública.

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