CABEZA A CABEZA

Las encuestas calientan la carrera hacia la Casa Blanca

CNN ubica a Trump dos puntos arriba; Clinton igual tendría más electores.

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El candidato republicano dijo ayer que su competidora es un "desastre". Foto: Reuters

Los aspirantes a la Casa Blanca, Hillary Clinton y Donald Trump, elevaron ayer martes el tono de sus declaraciones en la recta final de la campaña a las elecciones de noviembre, en una carrera que se disputa voto a voto.

Cuando restan dos meses para las presidenciales del 8 de noviembre, la candidata demócrata dijo que el magnate republicano tiene "algo que esconder" al negarse a mostrar sus declaraciones de impuestos, y que está "completamente equivocado" si piensa que a nadie le importa esa información.

"Yo creo que es un asunto fundamental sobre el que tendremos que hablar de una forma o de otra en los próximos 62 días, porque claramente tiene algo para esconder", dijo Clinton a periodistas durante un vuelo hacia Florida.

Según Clinton, si Trump quiere continuar su campaña "debe ser franco con el pueblo estadounidense y divulgar sus declaraciones de impuestos".

Por su parte, Trump dijo durante un acto en Virginia que Clinton es "un desastre", así como es "desastroso" el acuerdo que Estados Unidos y varios otros países firmaron con Irán por su política nuclear.

"Hillary claramente se ha inclinado a la izquierda", dijo Trump. Fiel a su estilo, el candidato republicano criticó la "estupidez" de numerosas decisiones adoptadas por Clinton cuando era secretaria de Estado, y que en su opinión contribuyeron al surgimiento del grupo terrorista Estado Islámico.

Cabeza a cabeza.

La subida de tono en las declaraciones de los dos candidatos ocurre en momentos en que varios sondeos muestran que las distancias entre ambos se han reducido considerablemente.

Una encuesta divulgada ayer por CNN muestra a Trump con una leve ventaja sobre Clinton, 45% a 43%.

En tanto, un sondeo difundido por NBC News y realizado entre electores registrados, muestra a Clinton por delante, con una respetable ventaja de 48% a 42%.

Pero hay un voto que puede resultar más significativo que el popular, y es el de los electores en cada uno de los Estados del país. Paradójicamente, según el sistema en Estados Unidos, un candidato puede perder la Presidencia aunque tenga en su poder la mayoría del voto popular.

De acuerdo a un sondeo del periódico The Washington Post, Hillary está al frente en lo que concierne al voto de electores en los Estados. En este sentido, la exsecretaria de Estado es quien lleva la delantera respecto a Trump, con 20 Estados en su poder, además del Distrito de Columbia (el de la capital), lo cual le garantiza 244 votos los 270 necesarios.

Pero también Trump lidera en 20 Estados, pero con menos cantidad de electores: 126 sobre los 168 en disputa.

Quedan diez Estados donde se ponen en juego 168 votos, y hasta el momento ninguno de los dos candidatos tiene un margen de ventaja confiable, ya que varía constantemente, según el Washington Post.

Trump tiene un margen en dos Estados considerados campos de batalla (Ohio y Iowa), mientras que Hillary tiene una pequeña ventaja en Wisconsin, Pennsylvania y Michigan, estos últimos tres Estados donde los demócratas obtuvieron triunfos en seis elecciones consecutivas.

Uno de los problemas para Trump es que está fracasando en Estados donde los republicanos solían ganar con regularidad, y en los que debe triunfar si quiere mantener la esperanza de llegar a la Casa Blanca. Se trata de los Estados de Arizona, Georgia y Texas (este último la mayor sorpresa del sondeo).

En Texas, tradicional feudo del Grand Old Party, Hillary y Trump están cabeza a cabeza.

Hillary lleva además una muy leve ventaja en Florida y en Colorado, mientras que el empresario inmobiliario lidera por poco en Mississippi.

El efecto México.

El rechazo de Clinton a entrevistarse con el presidente Enrique Peña, colocó en una posición incómoda al Gobierno mexicano, que dijo "respetar" la decisión de la candidata demócrata.

El miércoles pasado Peña recibió a Trump en la capital mexicana.

Clinton confirmó el lunes a la noche el rechazo a la invitación de Peña, en el anticipo de una entrevista con la cadena de televisión ABC. En esa charla, Clinton calificó como "desafortunada" y como un "incidente diplomático" la visita del hombre que ha prometido deportar a 11 millones de mexicanos y construir un muro en la frontera y hacerlo pagar a este país.

"Voy a continuar enfocándome en lo que estamos haciendo para crear empleos en casa y lo que estamos haciendo para asegurar que los estadounidenses tengan mejores oportunidades en el futuro", afirmó Clinton a ABC.

Tony Payán, experto sobre México de la Universidad de Rice, en Texas, señaló que aceptar la invitación de Peña sería para Clinton "prácticamente verse un tanto desesperada".

PERFIL.

El "Trump filipino" antinarcos que insultó a Obama.

Con más de 2.400 muertos en la "guerra a la droga", el epíteto "hijo de puta" lanzado contra Barack Obama, el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, en apenas dos meses se convirtió en un personaje imposible de ignorar. La gran mayoría de los filipinos lo adora (asumió el 30 de junio pasado), y él incita los instintos nacionalistas y justicieros, mientras los observadores internacionales quedan atónitos y se preguntan cómo tratar a un presidente que dispara y habla antes de pensar. Más que "el castigador" (como lo apodó la revista Time a fines de los 80), no es casual que fuera rebautizado "el Trump filipino" porque no manda a decir las cosas. Antes de insultar el lunes al presidente Obama, Duterte había usado la misma expresión contra "el embajador gay" de Washington, en ambos casos por las críticas contra la sangrienta "guerra a la droga" por él lanzada.

También el secretario de la ONU, Ban Ki-moon, tuvo el mismo "honor", y el año pasado le tocó al papa Francisco, por haber causado trastornos en el tráfico durante su visita a Manila.

Como Duterte lanza sus insultos en lengua tagalog, muchos de sus seguidores no ven nada de mal y se sorprenden frente a las críticas internacionales. Pero si los sobreentendidos se pueden aclarar, la cruzada contra los narcotraficantes lanzada por Duterte sigue horrorizando al mundo. El presidente sigue ratificando que avanzará "hasta que no mueran los últimos productores y traficantes de droga", y los más de 35 muertos promedio diarios desde el 1° de julio no movieron su determinación. ANSA

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