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EEUU endurece controles sobre viajeros musulmanes

Limitan equipaje de mano en aviones; Europa adoptaría iguales medidas.

Donald Trump dispuso ayer nuevas medidas a los viajeros de países musulmanes. Esta vez prohíbe llevar como equipaje de mano cualquier aparato electrónico mayor a un celular, como computadoras portátiles o cámaras fotográficas, en los vuelos directos hacia Estados Unidos. Como en las medidas anteriores que fueron frenadas por recursos judiciales, acá también se alega un riesgo de atentados "terroristas".

Compañías como Emirates o Turkish Airlines, que operan vuelos directos desde Dubai o Estambul hacia Estados Unidos, tienen 96 horas (cuatro días) desde ayer martes para prohibir a sus pasajeros que embarquen con aparatos electrónicos mayores a un celular.

Dispositivos como computadores portátiles, tabletas, consolas, libros electrónicos, lectores de DVD, cámaras de fotos, entre otros, deberán incluirse en el equipaje facturado de los aviones.

"El examen de los servicios de inteligencia indica que grupos terroristas siguen apuntando al transporte aéreo y buscan nuevos métodos para perpetrar sus atentados, como disimular explosivos en bienes de consumo", dice el gobierno estadounidense.

La prohibición de dispositivos electrónicos mayores a un teléfono móvil estaría relacionada con una amenaza del grupo Al Qaeda en la Península Arábiga, activo en Yemen, afirmó CNN citando a un responsable estadounidense.

Un exfuncionario de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, en inglés), Tom Blank, consideró que "es una respuesta a datos precisos de inteligencia que fueron presentados a las autoridades estadounidenses" pero que esas medidas serán "muy probablemente provisorias".

En total, se verán afectados medio centenar de vuelos diarios de nueve aerolíneas (Royal Jordanian, EgyptAir, Turkish Airlines, Saudi Airlines, Kuwait Airways, Royal Air Maroc, Qatar Airways, Emirates y Etihad Airways) con salida de diez aeropuertos internacionales: Amán, El Cairo, Estambul, Yeda, Riad, Kuwait, Doha, Dubái, Abu Dabi y Casablanca.

Ocho países se ven afectados, todos ellos aliados o socios de Estados Unidos: Jordania, Egipto, Turquía, Arabia Saudí, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Marruecos.

Londres aplicó la misma prohibición para vuelos provenientes de Turquía, Líbano, Jordania, Egipto, Túnez y Arabia Saudí con destino a Reino Unido. En este caso hay 14 compañías afectadas, entre ellas British Airways y EasyJet.

Francia y Canadá dijeron que estaban considerando tomar medidas similares.

"Consideramos que es lo que hay que hacer y en los lugares adecuados para garantizar la seguridad de los viajeros", justificó un alto funcionario del gobierno de Donald Trump.

Desde la oposición, el legislador demócrata Adam Schiff, miembro de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, manifestó su "completo apoyo" a la prohibición. "Estas medidas son necesarias y proporcionales a la amenaza. Sabemos que organizaciones terroristas quieren abatir aeronaves", comentó en un comunicado.

Si no puede ver la gráfica haga click aquí.

Las autoridades estadounidenses habían informado previamente de la prohibición a los países y a las aerolíneas implicadas.

La gran compañía del Golfo, Emirates, precisó que las restricciones "entrarán en vigor el 25 de marzo y permanecerán válidas hasta el 14 de octubre de 2017".

Turkish Airlines publicó un comunicado en el que informa a los pasajeros "que todo aparato electrónico o eléctrico de mayor tamaño que un teléfono móvil o smartphone (excepto los aparatos médicos) no debe ser transportado a bordo de vuelos con destino" a Estados Unidos.

Estas restricciones se inscriben en un contexto de intensificación de los controles en las fronteras y, más generalmente, de la política estadounidense en materia de inmigración desde la llegada de Trump al poder. El presidente intenta imponer una prohibición temporal de entrada a Estados Unidos a todos los refugiados nacionales de seis países mayoritariamente musulmanes. La medida fue dictada en un decreto que fue bloqueado dos veces por jueces federales estadounidenses.

Ausencia en la CIDH.

Estas medidas contra extranjeros procedentes de países musulmanes se conocen el mismo día en que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) iba a analizar la política migratoria de Trump. Pero el gobierno de Estados Unidos plantó a la comisión.

Esta es la primera vez, al menos en la última década, que el gobierno estadounidense deja vacíos los asientos reservados para los representantes del Estado en las audiencias de la CIDH, un organismo que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA) y vela por los derechos humanos en el continente.

El gobierno estadounidense justificó su ausencia en la CIDH al considerar que no sería "apropiado" hablar de las medidas del presidente, mientras el litigio sigue activo en los tribunales.

La ausencia de Estados Unidos en la CIDH fue recibida con preocupación por grupos como la Unión para las Libertades Civiles en América (ACLU), una de las organizaciones más importantes en la defensa de derechos civiles.

En un comunicado, el director del programa de derechos humanos de ACLU, Jamil Dakwar, consideró que la ausencia muestra la "falta de respeto" de Trump a los derechos humanos y a la CIDH, un organismo que han apoyado todas los Gobiernos estadounidenses desde su fundación, en 1959.

Marte 2030.

Donde sí se dejó ver ayer Trump fue durante la promulgación de una ley que otorga a la NASA un total de 19.500 millones de dólares en fondos para el actual año fiscal y fija como objetivo de la exploración espacial enviar humanos a Marte para la década de 2030.

Trump se declaró "encantando" de firmar la ley desde el Despacho Oval, donde estuvo acompañado de varios de los congresistas promotores de la norma, del vicepresidente Mike Pence y de autoridades de la NASA, la agencia espacial estadounidense.

Secretario de Estado planta a la OTAN y prepara un viaje a Rusia.

El secretario de Estado, Rex Tillerson, no concurrirá a una reunión de la OTAN en abril, aunque ese mes viajará a Rusia, alimentando las dudas sobre el compromiso de Washington con sus aliados europeos. En lugar de Tillerson, el 5 y 6 de abril estará en la cita de Bruselas el vicesecretario de Estado. Esta decisión sin precedentes preocupa aún más a una alianza atlántica ya inquieta por las críticas del presidente Donald Trump, que la había calificado de "obsoleta". La ausencia de Rex Tillerson podría explicarse por la visita del presidente chino, Xi Jinping, a la residencia privada de Trump en Florida a comienzos de abril. El Departamento de Estado se limitó a explicar que, de todos modos, Tillerson se verá esta semana con muchos ministros de Relaciones Exteriores de los 28 miembros de la alianza militar en una reunión en Washington de la coalición que combate al Estado Islámico y aclaró que "en abril concurrirá a una cumbre del G7 en Italia y luego viajará a Rusia". Por su lado, la OTAN no quiere generar polémicas por la anunciada ausencia de Tillerson. Su secretario general, Jens Stoltenberg, está en Washington desde el lunes. Cuando ayer martes recibió a Stoltenberg, el secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, aseguró que el vínculo transatlántico cambia pero "se fortalece". Pero teniendo en cuenta el papel crucial de Estados Unidos en el seno de la alianza, la ausencia de su nuevo secretario de Estado supone un golpe para la cita de ministros, y no dejará de preocupar a algunos miembros, sobre todo a los países del este de Europa, inquietos por Rusia. Esta ausencia "alimenta las crecientes dudas de los aliados sobre el compromiso de Estados Unidos", escribió Ivo Daalder, exembajador estadounidense ante la OTAN.

AFP

El gobierno de EEUU recibió información de posibles ataques de Al Qaeda. Foto: AFP
El gobierno de EEUU recibió información de posibles ataques de Al Qaeda. Foto: AFP
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