GUERRA EN SIRIA

EEUU advierte más bombardeos

Rusia prevé “consecuencias extremadamente graves” por intervención de Trump en Siria

El eterno femenino de una imaginativa pintora
EEUU lanzó el jueves 59 misiles Tomahawk desde buques del Mediterráneo. Foto: Reuters

Ayer fue un día de mucha tensión en la sede de la ONU en Nueva York, donde los tambores de guerra sonaron fuerte. Estados Unidos advirtió que está listo para lanzar nuevos ataques contra el régimen sirio, como el bombardeo del jueves de noche contra una base aérea en represalia al empleo de armas químicas contra civiles.

Uruguay, que integra el Consejo de Seguridad de la ONU, también condenó el uso de armas químicas en Siria.

"Estados Unidos tomó una decisión muy mesurada" con el ataque a la base aérea siria, dijo la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, ante el Consejo de Seguridad, que ayer sesionó de emergencia. La diplomática enfatizo que "estamos dispuestos a hacer más, pero esperamos que ello no sea necesario".

El bombardeo estadounidense fue una represalia tres días después de un ataque con armas químicas contra la ciudad rebelde Jan Sheijun, que dejó más de 86 muertos (incluyendo 27 niños) y del que fue responsabilizado el régimen de Bashar al Asad.

Estados Unidos sospecha que Siria recibió ayuda para realizar el ataque químico, aunque funcionarios estadounidenses no se atrevieron a acusar a Rusia de complicidad.

El lanzamiento de 59 misiles de crucero Tomahawk contra la base aérea de Al Shayrat, cerca de la ciudad de Homs, causó la cólera de Rusia e Irán, aliados de Asad. "Estados Unidos atacó el territorio soberano de Siria. Calificamos ese ataque como una violación flagrante de la ley internacional y de un acto de agresión", dijo el embajador ruso en la ONU, Vladimir Safronkov, ante el Consejo de Seguridad. "Condenamos con fuerza las acciones ilegítimas de Estados Unidos. Las consecuencias de esto para la estabilidad regional e internacional podrían ser extremadamente graves", dijo Safronkov.

El primer ministro ruso, Dmitry Medvedev, afirmó que los ataques estadounidenses acercaron más la posibilidad de choques militares con el Ejército ruso.

La presidencia siria calificó por su lado los bombardeos estadounidenses de acto "irresponsable" e "idiota".

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, Francia y Gran Bretaña instaron, de su lado, a buscar una solución "política" en Siria, sumergida en la guerra desde 2011.

Antes de la reunión del Consejo, Guterres hizo un llamado a la "moderación" y subrayó que "no existe otra vía para poner fin al conflicto (sirio) que una solución política".

Los bombardeos con misiles fueron ordenados el jueves por la noche por el presidente Donald Trump. Los 59 misiles de crucero Tomahawk fueron disparados por dos navíos estadounidenses en el Mediterráneo hacia la base aérea siria de Al Shayrat (centro). Horas después, el ejército sirio daba cuenta de "seis muertos, heridos e importantes daños materiales". La agencia de prensa oficial Sana anunció la muerte de nueve civiles, incluyendo niños, en los pueblos de alrededor.

El presidente ruso, Vladimir Putin, consideró que la operación ordenada por Trump en Siria "causa un perjuicio considerable a las relaciones entre Estados Unidos y Rusia", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

A su vez el ministro de Exteriores de Irán, Mohamed Javad Zarif, afirmó que Estados Unidos recurrió a "falsas acusaciones" para bombardear la base siria.

La decisión de Trump fue bastante bien recibida por los otros países implicados en la crisis siria, como Turquía y estados europeos. El presidente de Francia, François Hollande, anunció que apoya "la iniciativa" de "relanzar el proceso de transición política en Siria", pero "en el marco de las Naciones Unidas si es posible". Mientras el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, celebró los ataques y llamó a tomar medidas suplementarias.

Hasta ahora, ninguna iniciativa diplomática ha conseguido establecer un alto el fuego en Siria, país donde ya han muerto más de 320.000 personas desde marzo de 2011 y millones han huido de sus casas.

En 2013, el predecesor de Trump, Barack Obama, renunció a atacar al régimen sirio después de un bombardeo con armas químicas cerca de Damasco, que causó más de 1.400 muertos.

Sanciones.

El secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, anunció ayer que Estados Unidos está preparando sanciones contra Siria. Mnuchin aseguró que seguirán afectando las posibilidades del régimen de Bachar al Asad de realizar negocios y transacciones en el exterior.

La embajadora Nikki Haley preside la sesión del Consejo de Seguridad. Foto: AFP
La embajadora Nikki Haley preside la sesión del Consejo de Seguridad. Foto: AFP

Uruguay condenó uso de armas químicas contra civiles en Siria.

La crisis en Siria hizo que Uruguay se expresara ayer por tres vías: un comunicado de la Cancillería, una declaración junto a otros países de la región y en el Consejo de Seguridad de la ONU. La Cancillería expresó "su más firme condena al uso de armas químicas" en Siria, "lo cual representa un acto de barbarie". Uruguay agrega que los países del Consejo de Seguridad con poder de veto se abstengan de su uso "en caso de crímenes de guerra y crisis humanitarias". Esta semana Rusia vetó en el Consejo de Seguridad una resolución de condena a Siria.

Uruguay también se expresó a través de una declaración firmada junto a Argentina, Chile, Colombia, México, Paraguay y Perú. Estos países "condenan enérgicamente el empleo inhumano de armas químicas en Siria en contra de la población civil, en particular de los niños".

"El uso de armas químicas es un crimen de lesa humanidad y un crimen de guerra (…), por lo que las acciones para prevenir esta clase de atrocidades deben ser respaldadas por toda la comunidad internacional", dicen.

En tanto, el embajador uruguayo en la ONU, Elbio Rosselli, intervino ayer en el Consejo de Seguridad, donde subrayó que "el no uso de la fuerza en la relaciones internacionales es un principio cardinal de la política exterior del Uruguay y solamente admitimos el uso de la fuerza en conformidad con los principios del derecho internacional y de las disposiciones de la Carta de Naciones Unidas. Todo otro uso de la fuerza es para el Uruguay ilegítimo", dijo Rosselli.

La crisis en Siria y la intervención de Estados Unidos en ese país amenaza con nuevas diferencias en el Frente Amplio. Ayer el sector Casa Grande de la senadora Constanza Moreira divulgó una declaración en la que condena el bombardeo de Estados Unidos en Siria y exhorta a la Cancillería uruguaya a hacer lo mismo. Un planteo similar lanzó en Twitter el diputado socialista Gonzalo Civila. Ni el sector de Moreira ni Civila mencionan los ataques con armas químicas contra civiles en Siria.

La cumbre con China opacada por Siria.

La crisis con Siria coincidió con la cumbre del presidente Donald Trump con su par chino Xi Jinping. Trump dijo ayer viernes que logró progresos en las conversaciones con Xi Jinping y que espera que superen varios problemas, un marcado contraste con la retórica anti-Pekín de la campaña que lo llevó a la Casa Blanca.

En la cumbre en Florida, Xi se sumó a Trump al dejar atrás, al menos en público, las profundas diferencias entre las potencias en temas que van desde el comercio a Corea del Norte.

Trump había dicho que pensaba plantear algunas inquietudes sobre las prácticas comerciales de China y presionar a Xi para frenar las ambiciones nucleares de Corea del Norte durante la cumbre de dos días en el complejo de Mar-a-Lago en Palm Beach, pero no se esperaban grandes acuerdos en ninguno de los dos asuntos.

Ayer viernes, el impredecible Trump no solamente cambió el tono, sino que además evitó cualquier salida de protocolo que los funcionarios chinos temían pudiera poner en aprietos a Xi. "Hemos logrado un progreso tremendo en nuestra relación con China", dijo Trump a periodistas. "Y progresaremos más. Creo que la relación que desarrollamos con el presidente Xi es notable (...) Creo que muchos de los problemas potenciales van a ir desapareciendo".

Xi invitó a Trump a visitar China. REUTERS

APLASTA EL DISENSO Y VIOLA EL ACUERDO QUE VEDA ARMAS QUÍMICAS.

Bashar, el oftalmólogo que reprime sin piedad.

Al asumir el gobierno de Siria —que recibió de su padre Hafez Asad y fue confirmado en un referéndum con el 97% de los votos— el 17 de julio de 2000, Bashar Asad, de 51 años, oftalmólogo de profesión con posgrado en Londres, casado con Asma, quien nació en la capital británica, prometió impulsar amplias reformas, incluyendo la modernización de la economía y el combate a la corrupción y "lanzar nuestra propia experiencia democrática".

Ha cumplido sus promesas y, por cierto, una forma de "democracia" muy diferente de la occidental, porque siguió aplicando las políticas autoritarias y represivas de su padre. Inicialmente liberó a cientos de presos políticos y permitió algunos diarios independientes, pero esa "Primavera de Damasco" tuvo corta vida. "Cuando las protestas contra el gobierno estallaron en la ciudad oriental de Deraa, a mediados de 2011, Asad, al comienzo, pareció indeciso en la respuesta a dar, pero poco después comenzó a usar la fuerza para combatirlas", señala la BBC. "Al contrario de lo que hicieron los gobernantes de Túnez y Egipto, no toleró las protestas ni aceptó los reclamos".

Su padre, Hafez, tuvo el apoyo de la Unión Soviética y después de la disolución de esta, de Rusia. Esa línea de apoyo se mantiene con el presidente Vladimir Putin, quien respalda a Bashar en la guerra y tuvo la sagacidad política de inducir a Barack Obama a firmar un acuerdo para la eliminación de las armas químicas. El ataque con esas armas, el martes pasado, en el que hubo 86 muertos, incluyendo 27 niños, confirma que Asad todavía tiene parte del arsenal.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)