UNA LUZ EN EL HORIZONTE

EE.UU. y Rusia acuerdan tregua en Siria a partir de este lunes

El pacto abre la posibilidad de una campaña conjunta contra los grupos yihadistas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
John Kerry y Sergei Lavrov en Ginebra. Foto: Reuters.

Fue la noticia del fin de semana. Estados Unidos y Rusia acordaron una tregua en Siria, que busca ponerle punto final a la guerra civil que viene desangrando ese país y que podría desembocar en la primera campaña militar de ambos potencias contra los yihadistas.

Pero mientras los diplomáticos vendían el acuerdo como el camino hacia la paz, ayer sábado una lluvia de bombardeos aéreos dejaron en la ciudad de Idleb (noroeste) 24 personas muertas y decenas de heridos.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo que se desconocía la autoría de los ataques, y que algunos cadáveres "estaban tan quemados que no eran reconocibles".

Un fotógrafo de la AFP en esa ciudad vio a hombres trepando entre los escombros, en sandalias o zapatillas, tratando de ayudar a evacuar a los heridos, entre ellos niños, de un edificio derruido.

El acuerdo firmado en Ginebra el viernes entre el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, entrará en vigor mañana lunes, primer día de la fiesta musulmana del Eid al Adha.

La agencia gubernamental siria SANA informó que "el gobierno ha aprobado el acuerdo y el cese de hostilidades comenzará en Alepo por razones humanitarias".

"Esta tregua puede ser más eficaz que la precedente porque puede detener los bombardeos (del gobierno sirio) contra los civiles y la oposición", afirmó el emisario estadounidense para Siria, Michael Ratney, refiriéndose al anterior acuerdo al que llegaron en febrero Moscú y Washington que fue violado a las pocas semanas.

Según Ratney, los combates deben detenerse el lunes para una primera tregua de 48 horas.

Ambas potencias respaldan bandos opuestos en el conflicto: mientras que Moscú apoya al régimen del presidente Bashar Al Asad, Washington ayuda a la coalición de rebeldes que considera moderados.

El cierre del plan se produjo tras una maratoniana reunión de más 12 horas en Ginebra en un nuevo intento de frenar un conflicto que ha dejado más de 290.000 muertos y millones de desplazados hacia Líbano, Turquía y la Unión Europea.

Tanto Kerry como Lavrov dijeron que el plan es la mejor oportunidad para acabar con la guerra entre el régimen y los rebeldes y seguir atacando a los yihadistas del antiguo Frente Al Nusra, antes afiliado a Al Qaida, y al grupo Estado Islámico.

La espinosa cuestión de la salida de Asad sigue estando en el aire. Mientras que las potencias occidentales abogan porque el presidente sirio deje el cargo, Rusia le apoya.

Un punto clave del acuerdo es la entrega de ayuda humanitaria a los civiles que viven en las áreas controladas por los rebeldes en Alepo, segunda ciudad de Siria, asediada por el gobierno.

Rusia también tendrá que convencer a la fuerza aérea siria de que deje de bombardear las zonas controladas por los rebeldes, mientras que Estados Unidos deberá conseguir que los grupos de la oposición se desvinculen del antiguo frente Al Nusra, ahora llamado Frente Fateh Al Sham.

Kodmani dijo que los rebeldes romperían lazos con los yihadistas si la tregua se mantiene. "Los grupos moderados se reorganizarán y se distanciarán de los grupos radicales. Cumpliremos con nuestra parte", dijo.

Sin embargo, Charles Lister, del Middle East Institute, dijo que los grupos rebeldes más importantes ven con desconfianza el diálogo entre Rusia y Estados Unidos y parecen reacios a separarse de los poderosos yihadistas si el alto el fuego se vulnera.

Desde Naciones Unidas, el enviado especial para Siria, Staffan de Mistura, declaró que el pacto suponía una "ventana de oportunidad" y que empezaría a consultar a las partes con vistas a reactivar los diálogos de paz.

Por otro lado, el ejército israelí indicó que había disparado hacia posiciones militares sirias tras la caída de un "proyectil" proveniente de Siria en los Altos del Golán, ocupados por Israel.

Aunque los dos principales actores internacionales del conflicto han acordado este plan nada indica que los padrinos regionales del régimen y de la rebelión estén de acuerdo con él.

Turquía, que apoya a la oposición pero se ha acercado recientemente a Rusia, se felicitó por el anuncio ruso-estadounidense. Pero ¿qué ocurrirá con Arabia Saudí, que apoya a los rebeldes, o con Irán, aliado del presidente Asad?

"Teherán (...) podría entorpecer el acuerdo" opina Charles Lister, investigador en el Middle East Institute. Según Lister, la rebelión tiene "muy pocas esperanzas en un cese de hostilidades a largo plazo".

Y en lo que respecta al reino saudí, éste no deja de insistir en que cualquier acuerdo pasa por la salida del poder de Asad, cuyo destino futuro es la principal dificultad en todas las negociaciones sobre el conflicto sirio.

La desconfianza que juega en contra del acuerdo.

La aplicación del plan de tregua ruso-estadounidense en Siria no será fácil dada la profunda desconfianza entre el régimen y los rebeldes, la alianza de éstos con yihadistas considerados "terroristas" y la multiplicidad de actores en el conflicto.

Desde hace cinco años, varios acuerdos de tregua fueron anunciados, y violados poco después. El régimen y los rebeldes se han acusado mutuamente de no respetarlos. El 27 de febrero, se produjo un primer acuerdo de tregua ruso-estadounidense que dejó de ser respetado al cabo de algunas semanas, especialmente en Alepo, principal frente del conflicto. La oposición, que exige desde hace cinco años la salida del presidente Bashar Al Asad, expresó sus dudas sobre la voluntad del régimen de respetar el nuevo acuerdo que prevé un alto el fuego. "(...) No podemos contar con el régimen" dijo Bassma Kodmani, miembro de la oposición a Asad. Para esta oposición, únicamente Rusia, aliada del gobierno sirio, puede obligar a éste a respetar el acuerdo. El régimen, que considera a todos los grupos rebeldes como "terroristas", no ha reaccionado oficialmente al acuerdo. Pero en Ginebra el ministro ruso de Exteriores, Sergue Lavrov, afirmó que el gobierno sirio había sido informado de las cláusulas del acuerdo y que iba a "respetarlas".

Según la segunda parte del acuerdo, rusos y norteamericanos podrían llevar a cabo bombardeos conjuntos contra los yihadistas. Para ello, Washington debe convencer a los grupos rebeldes que son aliados de las formaciones yihadistas que se separen de éstas.

REACCIONES A LA TREGUA.

La ofensiva del ejército en Alepo.

Las fuerzas gubernamentales sirias siguieron avanzando ayer en los barrios del sur de la ciudad de Alepo frente a los grupos armados opositores, informó la agencia de noticias oficial SANA.

Las tropas avanzaron en el barrio de Al Amareya y tomaron el control de cuatro bloques de edificios, después de "eliminar a los terroristas que se escondían en su interior", dijo SANA, la cual citó a una fuente militar anónima.

Hace dos días, el Ejército sirio recuperó el control de la estratégica zona de Al Ramusa, también en el sur de Alepo, tras enfrentarse a facciones islámicas, entre las que figura el Frente de la Conquista del Levante (antiguo Frente al Nusra). De esta forma, las fuerzas del régimen volvieron a cercar los barrios del este.

Reacciones de grupos armados.

El Movimiento Islámico de los Libres de Sham (Levante), una de las facciones armadas más importantes de Siria, todavía no ha adoptado una decisión sobre el acuerdo de alto el fuego anunciado por Rusia y EEUU. En declaraciones a EFE por internet, un miembro de la oficina política de los también llamados Libres de Sham señaló que esperan "recibir más detalles sobre el pacto y los mecanismos para su aplicación y vigilancia, aparte de muchos detalles esenciales sobre la estructura del acuerdo".

Por su parte, el líder del moderado Ejército Libre Sirio, general Ahmed Jaled Birri, dijo que su grupo acepta cualquier "acuerdo de reconciliación en el país", pero rechazó que EEUU y Rusia impongan sus condiciones.

Europa saluda la tregua.

La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, alabó el acuerdo alcanzado por Estados Unidos y Rusia para una nueva tregua en Siria e instó a las Naciones Unidas a preparar una propuesta para la transición política en el país.

"El acuerdo anunciado por Estados Unidos y Rusia (...) que restablece el cese de hostilidades en Siria, es muy bienvenido", destacó Mogherini en un comunicado. En opinión de la política italiana, "todas las partes en el conflicto" a excepción de los grupos designados como organizaciones terroristas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, deben garantizar la "efectiva implementación" del acuerdo.

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