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"Vamos muy bien", dice Trump tras primera reunión con Putin

Siguen las dudas sobre la injerencia rusa en las elecciones; pactaron una tregua en Siria.

Dos horas veinte minutos. Eso fue lo que duró ayer viernes el primer frente a frente entre los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin. El escenario fue Hamburgo, la ciudad alemana que hasta hoy sábado alberga la cumbre del G20.

Ante las cámaras de televisión y los fotógrafos, unos minutos antes de quedar a solas, todo fue cortesía. Trump aseguró que era un "honor" reunirse con el presidente ruso y Putin devolvió la gentileza diciendo sentirse "encantado" de entrevistarse por fin con su homólogo estadounidense. Trump auguró "muchas cosas muy positivas" para Estados Unidos, Rusia y todo el mundo, y Putin se mostró esperanzado de los "resultados" de la reunión.

"El presidente Putin y yo hemos estado discutiendo varias cosas y creo que vamos muy bien", dijo Trump ante los periodistas con Putin a su derecha. "Hemos hablado por teléfono varias veces", completó por su parte Putin. "Una conversación telefónica nunca es suficiente", agregó.

Su apretón de manos fue neutro, firme, pero breve.

Cuando se apagaron las cámaras, salieron los periodistas y se cerró la puerta, el tono cambió en la sala, decorada solo por las banderas estadounidense y rusa. La injerencia de Rusia en la campaña electoral que llevó a Trump a la Casa Blanca fue el primer tema que abordaron; luego siguieron con la crisis en Siria, la amenaza nuclear de Corea del Norte, la lucha contra el terrorismo yihadistas, …

De los resultados palpables de la cumbre, salió la tregua en Siria y la apertura de un canal bilateral de comunicación para discutir sobre el conflicto en Ucrania.

Según las ruedas de prensa que ofrecieron por separado tras la reunión el secretario de Estado, Rex Tillerson, y el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, el alto el fuego en Siria entrará en vigor a mediodía, hora local, de mañana domingo. De este acuerdo también forma parte Jordania.

Lavrov agregó que los dos líderes se han comprometido además a asegurar que "todas las partes" implicadas en el conflicto respeten la tregua, que sucede a una larga serie de intentos fallidos de alto el fuego en esta guerra civil que desangra Siria desde 2011.

Tillerson reiteró la posición de Estados Unidos de que el líder sirio, Bashar al Asad, no puede seguir en el poder si se quiere poner fin a la guerra civil y que no puede haber un papel para su familia en el gobierno a "largo plazo".

Rusiagate.

La supuesta injerencia de Rusia en el proceso electoral que llevó a Trump a la Casa Blanca es el tema político más caliente hoy en Estados Unidos. Y de hecho fue el primer punto que trataron ayer Trump y Putin.

Según Tillerson, Trump presionó a Putin sobre la posible injerencia rusa en las elecciones hasta que el ruso negó cualquier implicación. Trump expresó las "preocupaciones del pueblo estadounidense" sobre la posibilidad de que Moscú intentara afectar el resultado de las elecciones con filtraciones, algo que los servicios de inteligencia de Estados Unidos consideran probado.

Putin negó que la injerencia fuera orquestada por el gobierno ruso y pidió "pruebas" de que Rusia tuvo un papel a la hora de afectar el resultado de las elecciones en contra de la candidata demócrata, Hillary Clinton.

"Los dos líderes coincidieron en que este es un obstáculo significativo para que podamos avanzar en la relación ruso-estadounidense", dijo Tillerson.

Lavrov, en tanto, señaló que no se ha presentado ninguna "prueba" de esta posible interferencia y afirmó que Trump "aceptó" la palabra de Putin. "El presidente Trump dijo que oyó las claras afirmaciones de Putin de que no eran verdad (las acusaciones) y de que las autoridades rusas no intervinieron y aceptó esas declaraciones", indicó Lavrov.

Sin embargo, algunos medios estadounidenses dieron una versión distinta. Por ejemplo, la cadena CNN, en base a fuentes estadounidenses, aseguró que Trump no aceptó la negativa de Putin.

En Washington, los demócratas no quedaron conformes con este punto de la reunión. El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, consideró que Trump "tenía la obligación de plantear" la injerencia electoral rusa, pero advirtió que tiene "la misma obligación" de creer las conclusiones de la inteligencia del país. "Que el secretario de Estado Tillerson diga que esta cuestión seguirá sin resolverse es vergonzoso. Dar igual credibilidad a las conclusiones de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos que a la afirmación de Putin es un grave abandono del deber y solo alentará a Rusia a interferir aún más en nuestra elecciones en el futuro", aseveró el senador.

Amenaza nuclear.

Tillerson dijo que no quedarían muchas opciones para Corea del Norte si la campaña de presión que impulsa Estados Unidos para frenar el programa nuclear del régimen norcoreano no da resultados. "La llamo la campaña de la presión pacífica (...) Es una campaña para que nos lleve a una resolución pacífica porque si esto falla, no nos quedarán muchas opciones", declaró. "Es una campaña que requiere aumentos calculados de la presión y que permita que el régimen responda a esa presión, pero eso lleva algo de tiempo", agregó.

Estados Unidos, Japón y Corea del Sur acordaron ayer viernes impulsar una rápida resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que aplique nuevas sanciones a Corea del Norte. Diplomáticos de la ONU dijeron que Estados Unidos dio a China un borrador de esa resolución. Pero Washington enfrenta una batalla cuesta arriba para convencer a Rusia y China de que apoyen rápidamente nuevas sanciones de la ONU.

Temas ausentes.

Ni el secretario de Estado ni su homólogo ruso se refirieron en sus comparecencias a la lucha contra el cambio climático, el libre comercio internacional o el acuerdo con África para promover el desarrollo en ese continente, los principales puntos de la agenda del G20 en esta edición, bajo la batuta de Alemania. La canciller alemana, Angela Merkel, reconoció ayer que aún se estaba negociando entre las delegaciones el texto del comunicado final de la cumbre, ya que entre ellas persisten grandes diferencias.

Vladimir Putin y Donald Trump se saludan en la cumbre del G20 en Hamburgo. Foto: EFE
Vladimir Putin y Donald Trump se saludan en la cumbre del G20 en Hamburgo. Foto: EFE

Cara a cara.

Según el secretario de Estado, Rex Tillerson, en la primera reunión bilateral entre Trump y Putin, ambos líderes "conectaron muy rápido" y mostraron una "muy clara y positiva química". "Había tantas cuestiones sobre la mesa... Trataron de todo (...) Ninguno de los dos quería parar", aseguró el secretario de Estado. Y contó que la primera dama Melania Trump entró para instarlos a concluirla, luego de más de dos horas de reunión, ya que el presidente estadounidense tenía otros compromisos. Igual siguieron hablando varios minutos.

LOS TEMAS MÁS CALIENTES ENTRE EE.UU. Y RUSIA.

Injerencia Rusa.

Tuvieron un diálogo "muy enérgico", indicó el secretario de Estado, Rex Tillerson. Según Moscú, Trump finalmente "aceptó" las explicaciones de Putin, que niega cualquier interferencia en las elecciones. Sin embargo, Trump había admitido el jueves, en Varsovia, que Rusia habría podido interferir en los comicios. Se han abierto varias investigaciones, una de las cuales, del FBI, sobre los presuntos vínculos entre el entorno de la campaña de Trump y el Kremlin.

Siria.

Trump enfadó a Putin al ordenar la primera respuesta militar estadounidense contra el régimen sirio, aliado de Moscú, luego de un ataque con armas químicas el 4 de abril atribuido a las fuerzas de Bashar al Asad. Trump estimó entonces como "posible" que los rusos estuvieran informados del ataque y trató al presidente sirio de "carnicero". Prometió represalias en caso de nuevos ataques con armas químicas. El derribo de un avión sirio por Estados Unidos el 18 de junio, calificado como "agresión" por Rusia, también desmejoró la relación. Washington explicó que el avión sirio amenazaba a la fuerza kurdo-árabe que combate en el terreno al Estado Islámico. En este volátil contexto, Trump y Putin acordaron ayer viernes un alto el fuego a partir del domingo en el suroeste de Siria.

Ucrania.

Washington continúa acusando a Rusia de apoyar a los rebeldes separatistas en Ucrania y aprobó nuevas sanciones el 20 de junio contra Moscú. Sin embargo, el Kremlin desmiente todo apoyo militar a los rebeldes ucranianos y afirmó que esas sanciones podían ser proteccionismo oculto.

Corea del Norte.

Trump prometió una respuesta "bastante dura" luego de que Corea del Norte lanzara el martes un misil intercontinental capaz de alcanzar Alaska. Estados Unidos quiere imponer nuevas sanciones contra el régimen norcoreano y no descarta recurrir a la acción militar para defenderse. Rusia, no obstante, advirtió que se oponía a esas sanciones y Putin instó ayer viernes a "guardar la sangre fría" en esta crisis.

OTAN .

Moscú considera que toda ampliación de la OTAN es un signo de agresión y denuncia constantemente la política de "contención" de la Alianza Atlántica en dirección de Rusia. Por su parte, Trump instó a la OTAN a concentrarse en "las amenazas de Rusia" en una cumbre de la Alianza Atlántica a finales de mayo, en Bruselas.

OTROS TEMAS EN EL G20.

Tensión con Peña Nieto por el muro.

Donald Trump y Enrique Peña Nieto evitaron ayer viernes abordar la polémica cuestión del muro en la frontera entre Estados Unidos y México, en una reunión bilateral de media hora en el marco del G20. "El tema del muro no se trató" dijo el canciller mexicano Luis Videgaray, e insistió en que "no es un tema de la relación bilateral". Poco antes del encuentro, Trump reafirmó que sigue queriendo que México pague ese muro para frenar la migración. "Absolutamente", respondió a una pregunta de una periodista estadounidense. La respuesta, cuando ya estaba sentado en la sala de reuniones junto a Peña Nieto, sorprendió a la delegación mexicana. Videgaray, que estaba en la sala, aseguró: "si lo dijo no lo escuchamos".

Clima: sigue el acuerdo, sin EE.UU.

La cumbre del G20 dejará en evidencia el aislamiento de Estados Unidos en la lucha contra el calentamiento. El borrador de la declaración final de la cumbre subrayará que todos los otros países del G20 aplicarán el acuerdo de París. "Tomamos nota de la decisión de Estados Unidos de retirarse del Acuerdo de París", dice el texto, que agrega que los otros países consideran como "irreversible" el acuerdo de lucha contra el calentamiento global. De esta forma dicen a Estados Unidos que no se podrá renegociar el Acuerdo de París como pretende Trump. La puerta permanece no obstante abierta si Estados Unidos decidiese reconsiderar su posición. Esta opción la evocó la primera ministra británica Theresa May.

Incidentes y Melania bloqueada.

Las protestas por el G20 sembraron el caos ayer viernes en Hamburgo, con vehículos incendiados, bengalas contra helicópteros de la policía y la primera dama Melania Trump sin poder salir de su residencia. Cientos de activistas obligaron a la esposa de Donald Trump a cancelar su programa. La policía de Hamburgo tuvo que pedir refuerzos, mientras que la canciller alemana, Angela Merkel, tildó las manifestaciones violentas de "inaceptables". Antes del concierto programado de anoche en la Filarmónica del Elba, al que asistieron los mandatarios y sus cónyuges, los manifestantes trataron de bloquear los accesos a la sala. Un cordón policial protegió la única calle de acceso al auditorio.

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