VIGILANCIA

Lo detuvieron a tiempo: intentó atropellar a peatones en Bélgica

Un hombre fue detenido hoy tras entrar a gran velocidad con su vehículo en el bulevar peatonal Meir de la ciudad belga de Amberes, la principal arteria comercial, informó el jefe de Policía de esa localidad, Serge Muyters.

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Lo detuvieron antes de que atropellara a una multitud en Bélgica. Foto: @gva

Las fuerzas de seguridad belgas detuvieron este jueves a un conductor que intentó arremeter contra la muchedumbre en una arteria comercial de Amberes (norte), anunció la policía, que precisó que esta gran ciudad del norte de Bélgica está bajo "vigilancia reforzada".

El vehículo, con matrícula francesa, "circulaba a gran velocidad en (la arteria comercial de) Meir, obligando a la gente a echarse a un lado", declaró un responsable policial de Amberes, Serge Muyters, en rueda de prensa.

Su conductor, "un hombre de origen norteafricano" que estaba vestido de "camuflaje", fue detenido tras una persecución en el centro de la ciudad, según Muyters, quien no informó de heridos.

La fiscalía federal belga, responsable de los dosieres de terrorismo, se hizo cargo de la investigación.

Militares intentaron "inmediatamente" detener el vehículo, pero este continuó su trayectoría saltándose un semáforo en rojo, antes de ser finalmente "interceptado" en el muelle del Escaut después de recorrer las calles del centro histórico en parte peatonales, explicó.

"La vigilancia se reforzó en Amberes, lo que quiere decir que hay mayor vigilancia policia en los lugares donde hay muchas personas", agregó.
En Twitter, el alcalde de Amberes, Bart de Wever, agradeció "a los militares que intervenieron, a los servicios de policía y al equipo de intervención rápido". El primer ministro belga, Charles Michel, dijo que su gobierno se mantiene "movilizado".

El incidente en Amberes tuvo lugar un día después del atentado que dejó tres muertos en las inmediaciones del parlamento británico en Londres, mientras Bélgica conmemoraba el primer aniversario de los atentados yihadistas de Bruselas que mataron a 32 personas.

Desde los atentados yihadistas en París en noviembre de 2015 y de la capital belga, ambos revindicados por la organización Estado Islámico (EI), Bélgica se encuentra en un nivel de alerta terrorista 3 en una escala de 4.

Según los primeros datos la Policía encontró armas de fuego y cuchillos en el auto del detenido.

Homenaje a las víctimas de Bruselas.

Ayer alrededor de quinientas personas, según la policía, muchas de la comunidad musulmana, se dieron cita en el centro de Bruselas con motivo del primer aniversario de los peores atentados ocurridos en Bélgica, para recordar a las 32 personas que perdieron la vida y más de 320 que resultaron heridas.

Convocados a través de las redes sociales por el colectivo "Todos Juntos", los participantes caminaron desde tres puntos diferentes de la ciudad hasta confluir en la plaza de la Bolsa.

"Estamos aquí para presentar nuestras condolencias y solidaridad con las víctimas de los atentados del año pasado. Y también para hacer llegar un mensaje de amor, de paz y de unión", dijo a Efe Hafiz Essan Secundar, imán de la Asociación Musulmana Ahmadhyya.

El representante musulmán explicó que cerca de 150 personas de su asociación se trasladaron a Bruselas desde ciudades de toda Bélgica para participar en el acto, pues consideran importante dejar constancia de que en el islam "no hay lugar para la violencia" y de que a los musulmanes les gusta "vivir en paz y respeto".

Añadió que quienes matan en nombre del islam son "una pequeña minoría que ni siquiera comprende la religión".

También reconoció que existe una "enorme distancia entre los musulmanes y los no musulmanes" en Bélgica, especialmente tras los atentados, y opinó que hace falta "más comunicación" para resolver ese problema.

Por su parte, Sander Claessens, un estudiante belga, declaró a Efe que participó ayer en las marchas y posterior concentración en Bruselas junto con otros compañeros que le hablaron del evento.

El joven detalló que vive en Zaventem, muy cerca del aeropuerto donde se produjo la doble explosión en la mañana del 22 de marzo de 2016, y que se sintió "extraño y conmocionado" al enterarse de aquella noticia.

"Durante muchos meses tuve un sentimiento raro, aunque también noté mucha solidaridad. Ahora la vida ha vuelto a la normalidad. Nadie tiene miedo, y continúa existiendo ese sentimiento de solidaridad", añadió.

Sobre la presencia militar en las calles, todavía visible en la mayoría de lugares públicos en Bruselas, el joven cree que "es difícil juzgar si es necesaria", aunque consideró que los problemas en la sociedad "no se pueden solucionar poniendo policías y militares en todas partes".

También denunció que los musulmanes "están discriminados" y que "muchos belgas sienten odio" hacia ellos.

Los ciudadanos que participaron ayer en las marchas salieron desde el barrio de Molenbeek, de la estación del norte y de la plaza de Luxemburgo, en pleno barrio europeo, con flores que depositaron en la plaza.

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