EL CERCO SOBRE LA EXPRESIDENTA

Detención de Boudou, otro duro golpe para Cristina K

El exvice está acusado de lavado de dinero; tiene otras causas pendientes.

Amado Boudou fue enviado a prisión por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Foto: Prefectura Nacional Argentina
El expresidente argentino está acusado de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito

Cristina Fernández de Kirchner recibió ayer viernes otro duro golpe judicial. Su exvicepresidente y exministro de Economía, Amado Boudou, fue detenido acusado de liderar una organización que lavaba dinero. Hace una semana cayó preso el exministro de Planificación Julio de Vido, otro funcionario clave de los gobiernos kirchneristas.

Boudou (54) fue detenido en una causa por supuesto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. El juez federal Ariel Lijo ordenó su arresto alegando que aún tiene contactos como para entorpecer la investigación iniciada en 2012.

Estaba en pijamas y descalzo cuando la policía fue por él, a poco de la salida del sol, a su domicilio en un edificio del exclusivo barrio bonaerense de Puerto Madero. Boudou fue llevado esposado a los tribunales para ser indagado.

En el interrogatorio, Boudou consideró "ilegal y arbitraria" su detención, pidió ser excarcelado y recusó al juez por falta de imparcialidad.

Al caer la tarde, fue trasladado al penal de Ezeiza, 30 km al sur de la capital, donde también están presos otros exfuncionarios kirchneristas.

Lijo ordenó también la detención del socio, amigo y presunto testaferro de Boudou, José María Núñez Carmona, y citó a indagatoria a su exnovia Agustina Kämpfer y a Alejandro Vanderbroele, otro supuesto testaferro.

El fiscal, por su parte, dijo que hay tres grandes inconsistencias que inculpan a Boudou:

1) Unos US$ 80.000 sin justificación en su declaración jurada de 2002 y las inconsistencias que detectaron en los peritajes sobre 111 declaraciones patrimoniales, de 2002 a 2012. Y entiende que para los peritos el dinero "no tiene origen justificado".

2) Un departamento que le compró a su exnovia Kämpfer en Palermo Hollywood, por US$ 120.000 en 2010. Su- puestamente lo adquirió con US$ 30.000 suyos y un préstamo de US$ 90.000 de su hermano Sebastián Boudou. Pero el fiscal dijo que no está acreditado el préstamo, pues no hay ningún documento que lo justifique. Tampoco surgen de las declaraciones de Kämpfer elementos para justificar su ahorro de US$ 30.000. Incluso, en 2010 hay un desfase en contra de Kämpfer de un poco más de 316.000 pesos argentinos, sin tener en cuenta sus gastos.

3) En cuanto a Núñez Carmona, no hay respaldo, dice el fiscal, para unos 4 millones de pesos argentinos, monto que regularizó con la ley de blanqueo que promovió el kirchnerismo y US$ 795.000 que declaró tener. Además compró tres inmuebles, nueve autos y motos, y tuvo participación en, al menos, 12 sociedades.

Tensión en el juzgado.

El clima en el juzgado era muy tenso ayer. Lijo quiso explicarle a Boudou que lo detuvo por el precedente que sentó la Cámara Federal con el caso De Vido, pero Boudou lo interrumpió y le dijo que no hacía falta que le explique nada.

En su relato vinculó su arresto con la denuncias contra Lijo en el Consejo de la Magistratura. "Es una arista importante", dijo el exvicepresidente, y despegó a Agustina Kämpfer de la acusación de lavado de dinero por la que fue preso.

Por otra parte, el fiscal Jorge Di Lello eludió pronunciarse ayer sobre si corresponde o no otorgarle la excarcelación al exvicepresidente y dijo que se trata de una decisión del juez Lijo, que la fiscalía va a acompañar. Así lo resolvió en un dictamen de apenas dos carillas en el que de todos modos destacó que Boudou se mantuvo siempre a derecho a lo largo de esta investigación.

Más allá de las acusaciones de la causa, generó polémica la decisión de detener a un exfuncionario antes de ser indagado y pese a que nunca evitó las citaciones judiciales, y cuando la prisión preventiva se aplica solo en caso de que haya peligro de fuga o de entorpecer la investigación.

"Me sorprende la orden de detención. Es una causa que lleva cinco años de trámite y estuvo a derecho", declaró el abogado de Boudou, Eduardo Durañona.

Según el juez Lijo, se presume que Boudou conserva "relaciones residuales con actores" poderosos que "podrían configurar una vía de colaboración para eludir la actividad jurisdiccional"; es decir, ayudarlo a fugarse, y porque además tiene "poder económico para la elusión o la obstaculización del proceso".

Los K en la mira.

La detención de Boudou se produjo al día siguiente de que la justicia confirmara el procesamiento de Cristina Kirchner y un embargo millonario en una causa por asociación ilícita y fraude.

La expresidenta, de 64 años, que asumirá el 10 de diciembre como senadora, está acusada de otorgar obras valoradas en US$ 2.200 millones a un solo empresario, el detenido Lázaro Báez, en la provincia de Santa Cruz. Además, la semana pasada, fue arrestado el exministro Julio de Vido, a cargo de la obra pública durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner (2003-2015).

Con su llegada al Senado, Cristina contará con fueros, aunque una eventual orden judicial pidiendo su desafuero y arresto podría generar, como ya ocurrió con De Vido, que pierda ese privilegio.

"Le pido a la conducción del kirchnerismo que no mire para otro lado. Cristina no puede hacerse la pelotuda. Hay que armar un comando táctico-estratégico para la resistencia en todo el país", lanzó ayer el dirigente K Luis DElía, quien calificó de "héroe nacional" y "prócer" a Boudou.

Ayer se conoció que De Vido, luego de haber pasado sus primeros días detenido en la cárcel de Ezeiza donde ayer ingresó Boudou, será trasladado al Complejo Penitenciario Federal II, conocido como la cárcel de Marcos Paz. El lugar cuenta con 120 hectáreas y fue habilitado en 1999. Tiene capacidad para 1.766 internos.

Esa cárcel está dividida en cinco módulos de alojamiento independientes que poseen celdas individuales, salón de usos múltiples, área de deportes, aulas de estudio, biblioteca y naves para talleres industriales de aprendizaje de oficios.

En este penal están detenidos los protagonistas de algunos de los casos más resonantes de corrupción de los últimos meses. Entre ellos, Roberto Baratta (vice de De Vido), Víctor Manzanares (contador de los Kirchner), Omar "Caballo" Suárez y Roberto Minicelli (cuñado de De Vido).

REACCIÓN K

"Macri está persiguiendo opositores"

Tras la detención de Amado Boudou, Unidad Ciudadana, el sector político que lidera Cristina Fernández de Kirchner, emitió un comunicado en el que asegura que "está en riesgo la democracia". La propia Cristina publicó el texto en Twitter. "Estamos frente a una maniobra de disciplinamiento como pocas veces se ha visto en la historia de nuestro país", dijo la exmandataria.

"En Argentina el Gobierno del Presidente Macri está utilizando al Poder Judicial para perseguir a los dirigentes opositores. El objetivo de esta persecución judicial es precisamente atemorizar a los dirigentes de la oposición para que sean sumisos ante la segunda fase del ajuste que se busca implementar", dice el comunicado de Unidad Ciudadana y agrega: "Denunciamos la delicada situación que atraviesa la democracia argentina, donde se ha vulnerado (o se ha terminado) el Estado de Derecho y la división de poderes".

Del lado del gobierno, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, aseguró que la detención de Boudou fue una decisión "netamente judicial" y desligó a Macri de cualquier influencia en el caso. "Es una decisión judicial, sin duda (por) el entorpecimiento en relación a la investigación que se estaba haciendo. Una decisión netamente judicial. No nos cabe a nosotros explicarlo", remarcó la titular de Seguridad.

La que sí festejó la detención de Boudou fue la diputada oficialista Elisa Carrió: "¡VIVA LA REPÚBLICA!", escribió en Twitter, junto a una foto de la Virgen y una muñeca que bautizó "Republiquita".

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