DICTADURA MILITAR

Desnudan pactos de silencio en Chile

La detención y el enjuiciamiento al exjefe del Ejército, general retirado Juan Emilio Cheyre, impactó al mundo político y cuestionó una vez más los oscuros pactos alcanzados con el mundo militar en la prolongada transición a la democracia en Chile.

Los fantasmas de la dictadura (1973-1990) volvieron a agolparse con fuerza en la sociedad chilena, pues los hechos imputados a Cheyre ocurrieron a solo un mes del golpe militar, y lo ubican en el centro de la represión en el regimiento de La Serena donde fusilaron sin juicio previo alguno a 15 partidarios del depuesto gobierno de Salvador Allende.

"Cheyre fue blindado políticamente, esa fue la realidad, fue como el niño maravilla de la transición, del Ejército y la democracia", manifestó la abogada de derechos humanos, Carmen Hertz, viuda del periodista Carlos Berger, asesinado en Calama .

La defensa de Cheyre argumentó que era solo un teniente de 24 años al momento de los trágicos sucesos en los cuales no tuvo participación.

Pero los inéditos testimonios prestados después de 43 años ante el juez especial Mario Carroza derrumban dicha tesis. En particular, Nicolás Barrantes, hermano de una de las 15 víctimas, quien identifica a Cheyre como aquel que lo torturó a los 17 años para obligarlo a revelar el escondite de su hermano.

Con gran ascendencia dentro del Ejército, Cheyre llegó a general y fue designado en democracia como jefe de la institución por el presidente Ricardo Lagos en el 2002. El militar había mostrado un carácter férreo al obligar al exdictador Augusto Pinochet a someterse a los tribunales de justicia.

Hace 12 años, como comandante en jefe, Cheyre pidió perdón por las violaciones a los derechos humanos y se comprometió con el "Nunca Más". Hoy las víctimas se preguntan qué significó ese gesto. 

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)