INMIGRACIÓN ILEGAL

Desbordados por un drama diario

Italia, el país más golpeado por el incesante flujo humano, y España hacen enorme esfuerzo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Peligro: la travesía cotidiana en precarias embarcaciones. Foto: AFP

El drama cotidiano que tiene como escenario del Mar Mediterráneo, a raíz del incesante flujo de migrantes ilegales, indujo a los países miembros de la Unión Europea (UE) a responder al pedido de ayuda y cooperación formulado por Italia —el país más golpeado por el problema humanitario— y aprobar una serie de acciones para enfrentar una situación extrema.

Las cifras son elocuentes: el número de inmigrantes y refugiados qiue han atravesado el Mediterráneo desde el pasado 1° de enero ha llegado a 101.210 e Italia ha vuelto a ser el principal país de llegada. Si bien esa cifra es menos de la mitad de los que consiguieron llegar por mar hasta la UE en el mismo periodo de 2016, según las cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en el caso de Italia el problema sigue creciendo y tiene diversos impactos en ese país y su coeidad.

El escenario de la ruta migratoria del Mediterráneo central no da tregua y en la primera mitad del año desembarcaron en las costas de Italia 85.183 inmigrantes, un 19,51% más que hace un año, cuando fueron 70.222.

La OIM estima que el 85% de los inmigrantes que han desembarcado en este tiempo en la UE lo han hecho a través de Italia, con números muy superiores a otros puntos tradicionales de llegada como España, Chipre o Grecia.

En ese contexto adverso, el primer ministro de Italia, Paolo Gentiloni, instó a sus socios comunitarios a arrimar el hombro para controlar este elevado flujo migratorio y compartir así su gestión antes de que la situación se torne insostenible.

Ante el llamado que hizo Italia, la Comisión Europea, presentó el martes un "plan de acción", que prevé ayudas económicas y apoyo logístico, entre otras medidas.

Si no puede ver el contenido haga click aquí

Escapan.

España también recibe el impacto de la migración ilegal. Cada vez son más los ciudadanos de Gambia, Mali o el Congo, entre otros países africanos, que están desesperados y huyen de la miseria, la injusticia y las guerras a través del "traicionero" Mar de Alborán, al oeste del Mediterráneo. "Estas criaturas salen con una espada de Damocles encima. Desde que embarcan es un riesgo inminente. En cualquier momento les puede sobrevenir la tragedia", ha explicado a Efe el jefe del centro coordinador de Salvamento Marítimo en Almería, Miguel Zea.

Relata cómo estas personas que carecen de "actitudes o aptitudes para poder afrontar el más mínimo contratiempo" suben a bordo de embarcaciones de 5 o 6 metros de eslora en "mal estado", con "motores viejos" y, además, "sobrecargadas" por las mafias.

Para muchos "es la primera vez" en la mar y, también, el primer momento en que "se ven rodeados de cielo y de agua", prosigue antes de subrayar la naturaleza "traicionera" del Mar de Alborán, un punto en el que confluyen Mediterráneo y Atlántico.

En medio de ese mar, a 50 millas de Almería (sur de España) y una distancia similar de la costa africana se encuentra la isla de Alborán, de siete hectáreas y un faro rodeado por corrientes y aguas profundas en el que han zozobrado muchas embarcaciones.

"Navegar es un arte", sostiene Zea, quien pone esto en contraste con el hecho de que los emigrantes solo sean "aleccionados" cuando salen de la costa africana. "Les dan un compás y una brújula al salir y les dicen que tienen que seguir un rumbo determinado" desde su punto de partida, en la costa que va de Alhucemas (Marruecos), hasta la frontera con Argelia.

Acción.

Zea dice que el de Almería es el centro de Salvamento Marítimo que "más personas rescata" y subraya que, aunque en el Estrecho las pateras son "muy numerosas", son embarcaciones con "entre seis o siete personas, pero aquí hablamos de un mínimo de treinta".

El centro coordinador de Salvamento Marítimo en Almería ha actuado en el rescate y traslado a puertos de las provincias de Almería y Granada hasta el 30 de junio de 2017 a 3.378 personas, cifra que supone un "incremento muy importante" ya que, durante el mismo periodo de 2016, fueron 1.700, y 4.495 en todo el año.

El aumento responde a "la presión que se está aglutinando en el norte de África y a la facilidad de poder embarcar debido a las mafias que operan en la zona", ha explicado el subdelegado del Gobierno en Almería, Andrés García Lorca, quien alaba el "importante trabajo" de Salvamento Marítimo, Guardia Civil y Policía Nacional. "Las mafias van captando a posibles inmigrantes ofreciéndoles un mundo idílico. Incluso les ofrecen facilidades de financiación del viaje", ahonda García Lorca, mientras que Francisco Vicente, coordinador de Cruz Roja en Almería, achaca la mayor presión migratoria de países como Mali, Gambia o Congo a la situación del Cuerno de África, donde "cada vez hay más guerras, violencia, pobreza, sequía, hambrunas...".

La entidad de la que forma parte es la que atiende a su llegada al país a los migrantes, a quienes Cruz Roja presta asistencia humanitaria y sanitaria en el puerto, además de llevar a cabo posteriormente una intervención social con ellos para determinar su origen, saber si pueden solicitar el asilo o detectar a posibles víctimas de trata.

Una isla griega de 800 habitantes ya dio acogida a 100 refugiados.

Tilos, una isla helena con poco más de 800 habitantes que ha acogido a 100 personas refugiadas, ofrece un ejemplo de integración e innovación frente a la crisis humanitaria de refugiados que vive Grecia desde 2015.

En el archipiélago del Dodecaneso —en el sur del mar Egeo— y a solo 18 kilómetros de la costa turca, esta isla quería acoger a personas refugiadas por un "deber humanitario", cuenta a Efe la alcaldesa María Kammá. "La idea de integrarlos vino después", explica Kammá. "Vimos que Tilos podía dar para vivir a un centenar de refugiados, que además podían contribuir al bienestar de la isla". Así, hizo un llamamiento a diversas autoridades griegas para acoger a familias refugiadas sirias y en la isla se habilitó un centro de residencia para 10 de ellas, financiado por Acnur y abierto con la colaboración de la ONG Solidarity Now.

Las familias refugiadas reciben cursos de griego, inglés e informática en la escuela del pueblo y trabajan en empresas de la isla con número fiscal y de la seguridad social.

Además, desde la isla se busca financiación privada para otro proyecto en el que con tres familias de refugiados sirios y cuatro ganaderos locales se cree una fábrica de producción de quesos en la que trabajarán los adultos de estas tres familias sirias, compuestas de 20 personas en total, aunque 14 son niños.

"El ayuntamiento ofrece el terreno para la fábrica, y si la cooperativa no funciona, la fábrica quedará como fábrica municipal", explica Kammá. Fuente: EFE

EL ESCENARIO Y EL ORIGEN.

Medidas de prevención en África.

"La crisis de los inmigrantes no puede ser detenida solo en las aguas del Mediterráneo. Es necesario trabajar en el sur de Libia", destacó el ministro de Exteriores de Italia, Angelino Alfano, después de reunirse con sus colegas africanos y europeos, entre ellos el jefe de la diplomacia española, Alfonso Dastis.

Esta intención quedó plasmada por escrito en una declaración, votada por unanimidad, que prevé un mayor apoyo a los gobiernos de los países de tránsito en su lucha contra los traficantes y el control de sus fronteras.

En este sentido, manifestaron su compromiso a "aumentar la movilización internacional" para combatir la trata de personas, así como incrementar las capacidades de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). De esta forma, se persigue "asistir y proteger" a los inmigrantes, para lo que se comprometieron a "mejorar los canales existentes de inmigración regular".

Asimismo, coincidieron en la necesidad de impulsar las repatriaciones "voluntarias y asistidas" mediante una "estrecha cooperación consular y estableciendo rápidos procedimientos de regreso" de los inmigrantes a sus países de origen.

En cuanto a las medidas económicas, el ministro Alfano anunció una serie de ayudas canalizadas a través del "Fondo para África" de su país y que superan los 30 millones de euros.

Italia invertirá 10 millones de euros en reforzar las fronteras meridionales de Libia —con Níger, Sudán y Chad— destinándolos al Fondo Fiduciario de la UE para África.

Dieciocho millones se dirigirán a la OIM para que fomente repatriaciones desde el país norteafricano a los de origen de los inmigrantes y otros 3 millones a la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito para combatir a las mafias.

Alfano también mostró su deseo de implicar a terceros países de la UE y reveló que Estonia, Holanda, Alemania y Austria anunciaron más inversiones para el control de las fronteras en África.

Las ONG Oxfam, Borderline Sicilia y Médicos por los Derechos Humanos pidieron a Europa un "cambio radical" en la gestión del flujo migratorio. Solicitaron no entablar acuerdos con países africanos que no respeten los derechos humanos de los inmigrantes, como en el caso de Libia. Fuente: EFE

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)