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Constituyente, el otro "golpe de Estado" en Venezuela

Oposición convocó para hoy una manifestación “sorpresa” contra Maduro.

El "manotón de ahogado" que dio el lunes Nicolás Maduro al anunciar la convocatoria de una Constituyente integrada por delegados de organizaciones sociales y comunales afines al chavismo, agravó la crisis en Venezuela, y desató otra ola de reacciones internacionales denunciando el quiebre democrático en el país. Para la oposición, Maduro blanqueó lo que en público no admitía: el régimen chavista quiere continuar en el poder y bloquear las elecciones presidenciales de 2018.

Acosado tras un mes de manifestaciones con cientos de miles de venezolanos reclamando en las calles elecciones generales (29 personas murieron en estas protestas), Maduro dio el lunes un giro a la crisis al convocar a una "Constituyente popular", cuyos 500 asambleístas no serán elegidos por voto universal, sino por sectores sociales y por comunidades afines al régimen chavista. Según Maduro, el objetivo es "profundizar la revolución" y detener la "arremetida golpista" de la oposición, estableciendo "nuevas formas de democracia participativa" a las que fijó la reforma impulsada por el fallecido presidente Hugo Chávez en 1999.

"Es una medida desesperada de un gobierno que sabe que no puede llamar a elecciones porque va a perder y recurre a la polarización", dijo el analista Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit Country Risk de Londres. El 70% de venezolanos rechazan la gestión de Maduro.

"Maduro gana tiempo a costa de todo", opinó el analista socialista Nicmer Evans, para quien hay una "traición" a la Constitución impulsada por Chávez, redactada por 131 constituyentes electos por voto directo, universal y secreto.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, que en los últimos meses se ha convertido en uno de los críticos más feroces de Maduro, no dudó en calificar la convocatoria de la Constituyente como un "nuevo golpe de Estado" y "el fin" del legado de Chávez. El "mismo régimen que ha violado la Constitución en todos sus principios fundamentales", anuncia ahora "el fin de la Constitución de Chávez y de su legado a partir de un fraudulento llamado a una Asamblea Constituyente", afirmó Almagro en un video publicado en su cuenta de Twitter. Para el ex canciller uruguayo, esta iniciativa es "un nuevo golpe de Estado promovido desde la Presidencia" de Venezuela con el que busca "consolidar este régimen autoritario".

"Los dictadores de Venezuela quieren dar un golpe definitivo de usurpación de los derechos del pueblo e intentan intimidar con la violencia y el fraude a un pueblo que sabe de libertad y que lucha por volver a tenerla", sostuvo Almagro.

El gobierno de Brasil también calificó de golpe de Estado la Constituyente de Maduro. "Califico como golpe la propuesta del presidente Nicolás Maduro de convocar a una Asamblea Constituyente", afirmó el canciller Aloysio Nunes en un mensaje en Facebook. Según el canciller brasileño, "en Venezuela quienes van a elegir son organizaciones sociales controladas por el presidente Maduro, para hacer una Constitución de acuerdo con lo que él quiere".

Estados Unidos también jugó fuerte en rechazo al planteo de Maduro. La posición del gobierno de Donald Trump es que la OEA aborte la convocatoria a la Constituyente en la reunión de cancilleres prevista para las próximas semanas, dijo ayer el subsecretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Fitzpatrick.

Argentina y Chile también dijeron que la situación de Venezuela se ha agravado. "Esto implicaría, aparentemente (...), la disolución de la Asamblea Nacional que fue elegida por el soberano, por el pueblo venezolano a través de las urnas", dijo el canciller chileno Heraldo Muñoz. "Así que la ya difícil situación de Venezuela sin duda se está tornando aún más compleja. Se ha agravado", afirmó.

Por su parte, la canciller argentina, Susana Malcorra, consideró que Venezuela debería garantizar la celebración de elecciones. La Constituyente "en este momento es casi como echar nafta al fuego. Tenemos que evaluarlo, pero pareciera que todo el mundo está doblando la apuesta y no está pensando que los que se mueren en la calle, sea cual sea el color político, son venezolanos", afirmó Malcorra.

Ayer hubo nuevos choques entre manifestantes opositores y la policía. Foto: Reuters
Ayer hubo nuevos choques entre manifestantes opositores y la policía. Foto: Reuters

Oposición.

La propuesta de Maduro fue rechazada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que aglutina a casi todos los partidos opositores. Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, aseguró que el anuncio de Maduro "es el golpe de Estado más grave en la historia venezolana" y apunta a "disolver" tanto "la democracia" como la propia "República".

La MUD llamó a participar hoy miércoles en una marcha con destino "sorpresa" para rechazar la Constituyente de Maduro.

El gobernador opositor y ex candidato presidencial, Henrique Capriles, aseguró que Maduro busca evitar que en Venezuela haya elecciones "libres y democráticas".

¿QUÉ BUSCA EL CHAVISMO CON LA CONSTITUYENTE?

¿La sexta república?

La Constituyente busca "transformar el Estado" y "crear un nuevo ordenamiento jurídico", tal como hizo en 1999 el fallecido Hugo Chávez, dejando atrás la "Cuarta República". Maduro dejó entrever que con la Constituyente buscará la aprobación de un Parlamento Comunal, algo ya ventilado por el chavismo cuando la oposición ganó las parlamentarias de 2015. Aunque las organizaciones comunitarias ya tienen un gran alcance a través de unos 45.000 concejos comunales, la Constituyente podría darles más prominencia. Incluso hay quienes sostienen que la intención del Parlamento Comunal, que estaría integrado por sectores populares, es restarle poder a la Asamblea Nacional.

Nueva Constitución.

Al juramentar como presidente en febrero de 1999, Chávez lo hizo sobre la "moribunda Constitución" de 1961. Entre los principales cambios que trajo la nueva carta magna estuvieron el incremento a seis años del período presidencial, la posibilidad de revocar los cargos públicos mediante referéndum, el Congreso unicameral y el derecho al sufragio de los militares activos. Constitucionalistas consultados por Reuters aseguran que no es necesaria una Constituyente para hacerle "mejoras" a la actual carta magna. Para ello están las enmienda y la reforma constitucionales. Pero la enmienda requiere la aprobación de la ciudadanía que, según las últimas encuestas, rechaza mayoritariamente a Maduro. La reforma necesita la aprobación de las dos terceras partes del Parlamento, en manos de la oposición. Pero los cambios hechos por los constituyentes no necesariamente deberán ser sometidos a consulta popular. Juristas críticos de Maduro también han dicho que convocar a una Constituyente es darle una carta blanca al presidente para asegurar su permanencia en el poder.

Megaelecciones.

A pesar de que el oficialismo no ha dicho si la actual Constituyente terminará en una "megaelección" como la de 1999, el chavista advirtió que lo que busca es crear "condiciones" para los procesos electorales en camino, como las regionales y municipales de este año y las presidenciales del próximo. Sin embargo, la oposición insiste en que el plan del gobierno es, por el contrario, dilatar aún más los comicios y eternizar a Maduro en el poder.

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