CONGRESO PCCH

China anuncia una "nueva era" y mayor apertura económica

Xi Jinping dijo en el Congreso del PCCh que en 2050 “se erguirá entre todas las naciones”.

Xi Jinping espera que el Congreso del PCCh renueve su mando por cinco años. Foto: Reuters
Xi inaugura Congreso Comunista en China

China profundizará sus reformas económicas y financieras y abrirá más sus mercados a los inversores extranjeros en un intento por pasar de un crecimiento de alta velocidad a uno de alta calidad. Así se pronunció ayer miércoles el presidente Xi Jinping en la apertura del Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh), que en 1921 cumplirá un siglo.

Xi, de 64 años y considerado el líder chino más poderoso desde Mao Zedong, se dirigió a más de 2.000 delegados al Congreso del PCCh en el lujoso Gran Salón del Palacio del Pueblo de Pekín, incluido el expresidente Jiang Zemin (91), bajo estrictas medidas de seguridad durante una mañana lluviosa en la capital envuelta en smog. Xi habló tres horas y media.

Como era de esperar, el discurso estuvo cargado de objetivos ambiciosos y pocas especificaciones.

"Todos los camaradas del Partido (...) debemos pensar en los eventuales peligros en tiempos de paz, y atrevernos a hacer cambios", destacó Xi en el comienzo de su discurso, retransmitido por TV a toda China y emitido hasta en escuelas y hospitales.

La economía fue el centro de sus palabras. "La apertura trae progreso, el cierre nos lleva hacia atrás. China no cerrará sus puertas sino que se abrirá más", prometió Xi.

El gobierno "acabará con las reglas y prácticas que obstaculizan un mercado unificado y una competencia justa, respaldará el desarrollo de firmas privadas y estimulará la vitalidad de todo tipo de entidades mercantiles", dijo Xi.

No obstante, Xi también pidió empresas estatales más fuertes y grandes. Precisamente, ejecutivos extranjeros y analistas están cada vez más convencidos de que la liberalización del mercado es vista como secundaria frente a un enfoque estatal de la política económica y su foco en la estabilidad.

De todos modos, Xi, que debería obtener un nuevo mandato de cinco años, retomó el tono de sus discursos en el foro de Davos a principios de este año, cuando defendió la globalización y el libre comercio.

El líder chino también se comprometió, pero sin dar fechas, a liberalizar el mercado de divisas, donde la convertibilidad del yuan sigue estando muy controlada.

El objetivo es pasar de un "crecimiento rápido" a un desarrollo económico "basado en la calidad" y en la reducción de las desigualdades, según Xi.

Cansados de promesas.

La promesa de tratar por igual a empresarios chinos y extranjeros es un "discurso bienvenido", dijo Peter Fuhrman, de la consultora China Capital First, que sin embargo se muestra prudente. "Hay que confiar en que los funcionarios menos visionarios y los más propicios a la obstrucción sigan estas directivas al pie de la letra", indicó el experto.

El discurso de Xi contrasta con la realidad, y tanto la Unión Europea como Estados Unidos, principales socios comerciales de China, no cesan en denunciar el proteccionismo chino.

Las empresas extranjeras se quejan en particular de estar discriminadas frente a las compañías chinas y a los grandes grupos estatales.

Muchos sectores de la economía china siguen vedados a las inversiones extranjeras y en otros las compañías tienen que asociarse obligatoriamente con empresas locales, en algunos casos con transferencia forzosa de tecnología.

Por eso la cámara de comercio europea en Pekín se felicitó del discurso de Xi Jinping aunque aseguró que las empresas están "cansadas de promesas" incumplidas. "El único remedio es ejecutar las promesas", insistió el organismo.

"Nueva era".

En su discurso, Xi se comprometió a desarrollar "un país socialista moderno" para una "nueva era".

Aunque dejó en claro que no existen planes de una reforma política, Xi insistió en que el desarrollo de China ingresó a una "nueva era", empleando la frase 36 veces durante su discurso ante el PCCh.

"Mediante un largo período de trabajo duro, el socialismo con características chinas ha entrado en una nueva era, esta es una nueva dirección histórica en el desarrollo de nuestro país", declaró el presidente.

"Si Xi recibe el mandato político como se espera en el congreso, entonces ojalá que la reforma del sector estatal realmente se lleve a cabo", dijo Damien Ma, director adjunto del grupo de estudios estadounidense Paulson Institute.

La mira en 2050.

El presidente chino predijo que su país concluirá en 2035 la modernización de la defensa nacional y para mediados de siglo "habrá culminado la transformación integral del Ejército Popular en uno de primer orden mundial".

Xi afirmó que el Ejército chino, el mayor del mundo por número de efectivos, debe "estar preparado para combatir" y "detener las guerras o ganarlas".

Añadió que el Ejército —del que él también es máximo líder, en su calidad de presidente de la Comisión Militar Central— debe seguir subordinado al Partido Comunista.

Según Xi, China ya está a punto de lograr la "sociedad moderadamente próspera" que fue el gran objetivo del anterior secretario general y presidente, Hu Jintao.

Xi afirmó que tras ello llegarán dos etapas: una entre 2020 y 2035 en la que el país "ocupará un lugar en las primeras filas de los países innovadores", y otra hasta 2050 en la que la nación china "se erguirá entre todas las naciones del mundo".

recorte de las libertades

Internet

Las autoridades chinas imponen un estricto control de internet. Borran artículos o comentarios considerados problemáticos e impiden el acceso a algunas webs extranjeras (Instagram, Facebook, YouTube, Twitter, Dailymotion, Google). En junio de 2017 una ley sobre ciberseguridad ha reforzado la censura, imponiendo nuevos límites a la libertad de expresión y obliga a las empresas a almacenar datos de sus usuarios en China. Antes del congreso del PCCh, el gobierno bloqueó "las redes privadas virtuales", es decir los programas informáticos que permiten esquivar el bloqueo de los sitios en internet.

Abogados.

Durante una redada de una envergadura inédita lanzada en julio de 2015, la policía detuvo e interrogó a más de 200 abogados y activistas de derechos humanos. Los abogados detenidos habían defendido a militantes prodemocracia, a miembros de la secta prohibida Falun Gong y a disidentes. Casi todos los detenidos fueron liberados, pero algunos fueron condenados a penas de hasta siete años de cárcel. La Justicia está sometida a las autoridades políticas y el poder de los abogados en el país es ínfimo.

Disidentes.

El disidente chino Liu Xiaobo, Nobel de la Paz en 2010, falleció en julio de un cáncer mientras estaba detenido pese a los llamamientos internacionales para que fuera autorizado a morir en el extranjero. Su esposa, la poetisa Liu Xia, vive bajo arresto domiciliario desde hace siete años.

Religión.

El miedo a la emergencia de un islamismo armado en la región de Xinjiang, escenario de atentados sangrientos, ha conducido a las autoridades a imponer nuevas restricciones a la práctica del islam. Desde este año, el velo integral y las barbas consideradas "anormales" están prohibidos.

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