La estrategia del gobierno de Maduro pretende despegarse del asesinato 

El chavismo enloda a la víctima

Mientras una multitud participaba ayer en el entierro del dirigente de Acción Democrática, Luis Manuel Díaz, durante un acto político, el gobierno chavista continuaba con su campaña de descrédito a la víctima.

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Funeral de Díaz, asesinado en un acto político, del que además participaba Tintori.

Desde el propio presidente Nicolás Maduro, a toda la primera línea del gobierno y del chavismo político, señalan a Díaz como un delincuente que sucumbió como consecuencia de un enfrentamiento entre bandas rivales.

En una alocución ante campesinos el pasado jueves, Maduro aseguró que el Ministerio del Interior ya contaba con evidencias de un "ajuste de cuenta" entre criminales. El jefe de campaña del chavismo, Jorge Rodríguez, fue todavía más lejos y señaló que Díaz formaba parte de la banda criminal de "Los Plateados", y que su muerte significaba la desaparición de ese grupo delictivo. El gobernador del estado de Guárico, donde ocurrió lo que la opositora Lilian Tintori calificó de "doble atentado" puesto que entiende que ella misma era blanco también, aseguró que el fallecido a quien llamó por su apodo tenía vínculos con el líder de Voluntad Popula, Leopoldo López.

Mientras la ofensiva del chavismo, la condena internacional pone al gobierno de Nicolás Maduro bajo los focos.

Enfrentados.

"Venezuela rechaza las declaraciones del vocero del Departamento de Estado (de) EE.UU. John Kirby por injerencistas, insolentes y falsas", escribió la canciller venzolana Delcy Rodríguez en su cuenta de Twitter. Asimismo consideró "deplorable" el "apoyo que brinda" Estados Unidos "a las bandas criminales conectadas con la oposición venezolana", y añadió que pretenden "vincular un asesinato por encargo" con las elecciones legislativas del 6 de diciembre.

Sin embargo los rechazos no han provenido únicamente del país que Caracas considera como "enemigo". El Comité de Derechos Humanos de la ONU, que observó varias veces y cuestionó al gobierno por violaciones a los derechos humanos, emitió un comunicado. "La democracia sufre mucho cuando el ambiente preelectoral se deteriora por la violencia, las amenazas y la intimidación", asegura el alto comisionado Zeid Raad Al Husein.

Y también lo hicieron gobiernos cercanos al chavismo, como es el caso del brasileño de Dilma Rousseff. En una nota oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores "condena con firmeza ese lamentable incidente" que costó la vida del dirigente del partido Acción Democrática. "El Gobierno brasileño recuerda que es responsabilidad de las autoridades venezolanas garantizar que el proceso electoral transcurra de forma limpia y pacífica", sigue la nota.

"El Gobierno brasileño confía en que el Gobierno venezolano actuará para evitar cualquier acto de violencia o intimidación que pueda afectar la credibilidad del proceso electoral", expresó Brasilia.

Cadena de ataques.

Desde que inició la campaña electoral para las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, la oposición ha sido atacada ocho veces. El caso más grave fue el asesinato de Luis Manuel Díaz, secretario general de Acción Democrática en el municipio guariqueño José Tadeo Monagas, el pasado 25 de noviembre en un acto de campaña realizado en Altagracia de Orituco, cuando el político estaba sobre una tarima junto con Lilian Tintori. Henry Ramos Allup, secretario nacional de dicho partido, aseguró que el crimen fue perpetrado por bandas armadas del PSUV (chavismo). Al día siguiente detalló que el disparo se hizo a corta distancia, cerca de la plataforma.

La última agresión sucedió ayer: la sede de Primero Justicia de Guasdualito, estado Apure, fue atacada con bombas molotov, denunció Wilson Gallardo, coordinador regional del partido. Además de la muerte de Díaz, hubo otros casos en los que las agresiones se hicieron con armas de fuego, como el atentado contra la caravana presidida por Miguel Pizarro en Petare, o la visita que hizo el gobernador Henrique Capriles al estado Bolívar.

La serie de atentados comienza el pasado 18 de noviembre con el denunciado por la esposa del encarcelado Leopoldo López, Tintori, en el estado de Cojedes donde un grupo de partidarios chavistas le impidieron la entrada. El 22 un candidato a diputado de la opositora MUD denunció que la caravana en la que se desplazaban fue agredida por un grupo de motorizados identificados con el chavismo. Al día siguiente un grupo de encapuchados golpeó y amenazó de muerte a militantes de la MUD en Maracay. En Catia tres militantes fueron secuestrados por encapuchados el mismo día. El 25 en el estado de Bolívar simpatizantes de la MUD fueron agredidos; el mismo día Tintori fue retenida en el aeropuerto Santiago Mariño de Margarita.

Maduro regala todo por votos.

"Por decisión del presidente de la República todos los taxis se entregan con llaves, papeles y sin cobrar ni medio. Yo se los dono." Convertido en un Rey Midas bolivariano, Nicolás Maduro anunció al país la entrega de miles de taxis en medio de la mayor crisis social y económica sufrida por Venezuela. Es un ejercicio de populismo de cara a las cruciales elecciones legislativas del 6 de diciembre, en las que ministros y candidatos se apuntan a la entrega de vehículos, también regalan cerdo para la Navidad, becas para universitarios, pensiones para jubilados, tabletas para estudiantes, acuden a todo tipo de inauguraciones y apabullan con su presencia en los medios de comunicación intervenidos por el chavismo. El uso de recursos del Estado para promover a los candidatos revolucionarios está prohibido por ley. Pero poco importa cuando la máxima bolivariana es "ganar como sea". LA NACIÓN/GDA

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