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Cayó otro peso pesado en la trama Lava Jato

Por primera vez arrestan a un ex presidente de Petrobras; Bendine fue funcionario con Lula y Dilma.

Aldemir Bendine, el ejecutivo que comandó las dos mayores empresas estatales de Brasil durante el gobierno de la destituida Dilma Rousseff, se convirtió ayer jueves en el primer expresidente de Petrobras preso por el escándalo de corrupción en la petrolera, que ya tiene entre sus procesados ilustres a Lula Da Silva y en jaque al actual mandatario Michel Temer.

Bendine, que también presidió el Banco do Brasil, fue arrestado por la Policía Federal en el marco de un proceso en el que se le acusa de haber pedido y recibido un soborno de 3 millones de reales (unos 937.500 dólares) a cambio de favorecer a la constructora Odebrecht en negocios de Petrobras.

El expresidente de Petrobras fue trasladado a Curitiba por orden del juez Sergio Moro, a cargo del caso Lava Jato en la primera instancia. Otras tres personas fueron detenidas en el operativo, que incluyó además una docena de registros en los estados de Pernambuco, Río de Janeiro, San Pablo y en la capital, Brasilia.

La detención de Bendine fue una nueva fase en la investigación por los desvíos en Petrobras iniciada hace tres años y que ya ha mandado a la cárcel a los ejecutivos de las principales constructoras brasileñas, a decenas de exdirectivos de la petrolera y a importantes políticos que favorecían las corruptelas.

Pese a que casi todos los directivos presos —que acordaron confesar sus delitos a cambio de reducciones en la condena— dijeron que la corrupción era institucionalizada y de conocimiento del comando de Petrobras y hasta de los jefes de Estado, hasta ahora ningún presidente de esta empresa estatal había terminado en prisión.

Los dos inmediatos antecesores de Bendine en la presidencia de Petrobras, Sergio Gabrielli (2005-2012) y Graza Foster (2012-2015), sólo han sido citados a tribunales como testigos pero no como acusados.

Lo más grave en el caso de Bendine, según la Fiscalía, es que recibió sobornos cuando el escándalo ya había sido destapado y numerosas personas estaban presas.

Bendine: hoy viernes tenía previsto viajar a Portugal, sin pasaje de retorno. Foto: AFP
Bendine: hoy viernes tenía previsto viajar a Portugal, sin pasaje de retorno. Foto: AFP

"Es increíble encontrar evidencias de que, cuando la investigación ya estaba avanzada, los criminales tuvieron la audacia de seguir asaltando a Petrobras y a la sociedad brasileña", aseguró el fiscal Athayde Ribeiro Costa en rueda de prensa.

Paradojas.

Bendine, que comandó el Banco do Brasil entre 2009 y 2015, fue nombrado presidente de Petrobras precisamente para acabar con las corruptelas que la estaba sangrando. Pero Bendine, según la Fiscalía, ya había solicitado sobornos cuando era presidente del Banco do Brasil.

Un bombero llamado a apagar un incendio transformado en piromaníaco.

El expresidente de Petrobras fue detenido con base en la confesión que el expresidente de Odebrecht, Marcelo Odebrecht, presentó ante la Fiscalía en un acuerdo de cooperación judicial.

Odebrecht reveló a la Fiscalía que Bendine solicitaba sobornos como presidente del Banco do Brasil y que en 2014 llegó a pedir 17 millones de reales (unos 5,3 millones de dólares) para autorizar la renegociación de una deuda de la constructora con el banco público, lo cual no fue atendido.

Pero las peticiones ilegales, según Odebrecht, sí fueron escuchadas cuando el ejecutivo asumió Petrobras y satisfechas con maletas de dinero entregadas en residencias particulares y hoteles.

Según la Fiscalía, "hay pruebas de que, en vísperas de asumir la presidencia de Petrobras, el 6 de febrero de 2015, Aldemir Bendine y uno de sus operadores financieros le exigieron un soborno a Marcelo Odebrecht. La petición fue hecha para que el grupo empresarial Odebrecht no fuese perjudicado en Petrobras, incluso en relación a las investigaciones de corruptelas en la estatal".

Pese a que la denuncia era conocida hacía varios meses, la Fiscalía sólo solicitó su detención esta semana cuando descubrió que planeaba viajar hoy viernes a Portugal.

Los fiscales aclararon que hasta ahora no han localizado el pasaje de vuelta, lo que encendió las alarmas debido a que Bendine también tiene nacionalidad italiana.

Dilma, Lula, Temer.

Bendine fue nombrado bajo la gestión de Dilma Rousseff (2011-2016) y "utilizó el nombre de la presidenta de la República para promocionarse ante la constructora" Odebrecht, señaló el fiscal. Pero la investigación "no halló nada" susceptible de incriminar a la exmandataria.

Rousseff fue destituida el año pasado por el Congreso bajo la acusación de manipular las cuentas públicas y reemplazada por su vicepresidente, Michel Temer.

El expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) fue condenado recientemente por Moro a nueve años y medio de cárcel por corrupción pasiva. Lula, que puede apelar en libertad, niega tajantemente los cargos y los atribuye a una voluntad de bloquear su candidatura para las elecciones de octubre de 2018.

El presidente Temer fue denunciado por su lado por la Fiscalía General como presunto beneficiario de un soborno de 500.000 reales pagados por el gigante de la alimentación JBS. La Cámara de Diputados debe decidir la semana próxima si encamina esa denuncia a la Corte Suprema o si la archiva.

Lula seguirá con cuentas bloqueadas

La Justicia brasileña negó el pedido de la defensa de Lula de anular el bloqueo de bienes del exmandatario decretado la semana pasada por el juez Sergio Moro.

La negativa la decidió el juez João Pedro Gebran Neto, relator de los procesos del caso Lava Jato en el Tribunal Regional Federal de Porto Alegre. Moro, que condenó a Lula a nueve años y medio de prisión, decretó el bloqueo de 9,6 millones de reales (unos 3 millones de dólares) del exmandatario, en dos sentencias. Primero, bloqueó 606.727 de reales (unos 192.002 dólares) que Lula tenía en cuatro cuentas bancarias y un día después, embargó unos 9 millones de reales (unos 2,8 millones de dólares) que estaban en dos fondos de pensión.

Solo 5% avala gestión de Michel Temer.

La popularidad del presidente Michel Temer se derrumbó del 10% en marzo a un magro 5%, según un sondeo publicado ayer jueves. El estudio realizado por Ibope para la Confederación Nacional de Industrias (CNI) reveló que el 70% de los brasileños considera al gobierno de Temer "malo o pésimo", la peor medición desde el retorno de la democracia en 1985. En marzo, ese porcentaje era de 55%. Un abrumador 90% de los consultados no confía en Temer, de 77 años, superando al 83% del estudio precedente. "La caída de la aprobación al gobierno de Temer abarca las nueve áreas analizadas en la encuesta, siendo las peores evaluadas la de impuestos, con 87% (de desaprobación) y la de salud, con 85%", señaló el estudio. La política para el medio ambiente fue desaprobada por el 70% de los consultados; la de educación por el 75% y la de combate al desempleo por el 84%. Pese a que la inflación retrocedió al 3% en la medición a 12 meses terminada en junio —tras haber tocado el 10,67% en 2015—, el sondeo mostró que el 77% evalúa negativamente la política de control de precios.

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