ESPAÑA

450.000 catalanes reclamaron la independencia y rechazaron medida de Rajoy

La manifestación en Barcelona fue convocada en principio para exigir la liberación de dos independentistas presos, pero aumentó el perfil luego de que el presidente español decidió cesar al gobierno catalán.

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Manifestación en Barcelona a favor de la independencia. Foto: Reuters.
Manifestación independentista en Barcelona. Foto: Reuters.
Unas 450.000 personas asistieron a la manifestación. Foto: Reuters.
Quejas contra el gobierno español en la marcha de Barcelona. Foto: Reuters.
Manifestación independentista en Barcelona. Foto: Reuters.
Catalanes exigen la libertad de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. Foto: AFP.
Carles Puigdemont en la manifestación junto a Artur Mas, expresidente de la Generalitat. Foto: AFP.
Cerca de medio millón de personas en las calles de Barcelona. Foto: AFP

Unas 450.000 personas reclamaron la independencia de Cataluña este sábado en Barcelona, encabezados por el presidente catalán Carles Puigdemont, después de que el gobierno español anunciara su decisión de cesar al ejecutivo catalán, informó la policía local.

"Unas 450.000 personas participaron esta tarde en la manifestación", escribió la Guardia Urbana en Twitter, sobre esta protesta convocada originalmente para reclamar la liberación de dos líderes de organizaciones indepedentistas, pero que vio su perfil realzado tras el anuncio del gobierno de Mariano Rajoy.

"Es hora de declarar la independencia", dijo a la AFP Jordi Baltá, de 28 años, empleado de una papelería, estimando que ya no hay espacio para el diálogo.

La llegada de Puigdemont al frente del cortejo fue saludada con gritos de "¡presidente, presidente!". Junto a él, se colocaron el resto de miembros del ejecutivo catalán, amenazados si, en una semana, y como parece, el Senado ─donde el Partido Popular de Rajoy tiene mayoría absoluta─ aprueba las medidas de Rajoy.

"Nos sentimos catalanes y el sentimiento de español ya no existe, el pueblo catalán está desconectado completamente de las instituciones españolas, sobre todo de lo que es el Estado español", dijo Ramón Millol, un mecánico de 45 años.

"Me siento totalmente indignada y sumamente triste, porque siento que nos pisan nuestros derechos y también nuestras ideas como catalanes", explicó Meritxell Agut, una empleada bancaria de 22 años.

"Pueden destruir el gobierno, pueden destruir todo lo que quieran pero nosotros vamos a seguir luchando", aseguró desafiante Agut.

Rajoy propuso este sábado al Senado cesar en su totalidad al ejecutivo independentista catalán para convocar elecciones regionales "en un plazo máximo de seis meses" e impedir una secesión unilateral de Cataluña.

El mandatario expuso la aplicación concreta del artículo 155 de la Constitución, nunca usado de lleno en 40 años de democracia, y que permite al ejecutivo central tomar medidas para obligar a una región al "cumplimiento forzoso" de la legalidad.

El gobierno conservador de Rajoy pedirá el cese del presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, del vicepresidente, Oriol Junqueras, y de los consejeros que integran el consejo de gobierno de la Generalitat de Cataluña.

Además, pedirá asumir la competencia de disolver el Parlamento regional y convocar elecciones, una función que está en manos de Puigdemont. De esta forma, el gobierno regional quedará en manos de los ministros del Partido Popular, que en la pasada elección autonómica obtuvo solo el 8,5% de los escaños en el Parlament.

"¡Que se vayan!"

La sociedad catalana está dividida entre quienes quieren la independencia o no, pero la intervención del gobierno español en la administración catalana podría disgustar a parte de los segundos, como escribió en Twitter la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau: "Rajoy ha suspendido el autogobierno de Cataluña por el que tanta gente luchó. Un grave ataque a los derechos y libertades de todos, aquí y en todas partes".

La manifestación se extendía más allá de las cuatro calles de la céntrica y ancha avenida del Paseo de Gracia que se habían previsto inicialmente, en un sábado soleado.

Como es habitual, la bandera dominante fue la independentista catalana, la "estelada" (estrellada), por la estrella blanca sobre fondo azul que la preside.

Los manifestantes abucheaban, lanzaban insultos y alzaban el dedo mayor cada vez que un helicóptero de la policía española sobrevolaba la protesta con un ruido ensordecedor. "¡Que se vayan!", dijo irritado Baltá, mirando al cielo.

"El pueblo es el que tiene el derecho y la ley"

El presidente catalán no respondió todavía pero lo hará en un mensaje institucional esta noche a las 21 hora local. Esta semana había amenazado con una proclamación unilateral de independencia si se aplicaba el artículo 155, basándose en el referéndum inconstitucional del 1 de octubre, en el que ganó la independencia.

"La aplicación del 155 es excesiva", lamentó José Rodríguez, un funcionario de comunicaciones de 41 años.

Puigdemont podrá presentar alegaciones en el Senado para evitar las medidas.

Los manifestantes expresaban su descontento con los periodistas de medios nacionales, al grito de "¡prensa española, manipuladora!"

Joan Cañalas Ríos, un obrero metalúrgico de 56 años, dijo que "el pueblo es el que tiene el derecho y la ley".

"Queremos más democracia, más diálogo, manifestarse es nuestra forma de protestar", antes de recordar a "los Jordis", como se les llama a Cuixart y Sánchez, a los que describió como "presos políticos".

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