SITUACIÓN DE LA ISLA

Castro defiende elección con un solo partido como "democracia"

El gobierno ratificó continuación del trabajo privado; Cuba logra crecer 1,1%.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El presidente Raúl Castro ratificó que continuará la política de reformas. Foto: EFE

El presidente de Cuba, Raúl Castro, defendió que los comicios en Cuba, donde el único legal es el Partido Comunista, son un "verdadero ejercicio de democracia" y se refirió al proceso electoral que culminará con su relevo en la Presidencia como "acto de reafirmación revolucionaria del pueblo".

Cuba ha puesto ya en marcha ese proceso, por el que se celebrarán las elecciones municipales el próximo 22 de octubre y posteriormente será la convocatoria provincial y general, para la que todavía no hay fecha pero que se espera para enero, antes de que Castro deje la presidencia en el mes de febrero.

En su intervención ante el pleno de la Asamblea Nacional el mandatario defendió los valores democráticos del sistema electoral cubano, "sustentado en la participación popular, la legalidad y transparencia del proceso", según recogen medios oficiales, ya que la prensa extrajera no tiene acceso a esas reuniones.

En las municipales del 22 de octubre, los ciudadanos elegirán en primera vuelta a los delegados a las asambleas municipales (concejales) por un periodo de dos años y medio; mientras que la segunda vuelta será el 29 de octubre en aquellas circunscripciones en las que ninguno de los aspirantes obtenga más del 50 % de los votos.

De los vencedores en las municipales saldrán la mayoría de los candidatos a las elecciones provinciales y a las generales -en fecha aún no anunciada-, y en esas últimas se elegirá, con un mandato de cinco años, a los diputados de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) que ratificará al presidente que tome el relevo de Raúl Castro el próximo febrero.

Varias plataformas opositoras que quieren postular para estas elecciones a candidatos independientes que no militan en el PCC ni en organizaciones sociales oficialistas han denunciado que esas personas sufren acoso, sobre todo mediante la imputación de supuestos delitos sin fundamento que les incapacitan para poder presentarse a las elecciones.

Castro también se refirió a la fiesta del "26 de Julio", una de las fechas más señaladas del calendario revolucionario que conmemorará el 64º aniversario del asalto fallido a los cuarteles Moncada en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo de 1953, cuyo acto central se celebrará este año en Pinar del Río.

Este año será la primera vez que Cuba celebre el también conocido como Día de la Rebeldía Nacional, considerado el inicio de la Revolución, sin Fidel Castro, fallecido el pasado noviembre a los 90 años, recordó su hermano menor. "Propongámonos enfrentar los nuevos retos bajo la guía de su ejemplo, intransigencia revolucionaria y la permanente fe en la victoria", indicó el presidente cubano, que acudirá al acto central de Pinar del Río, aunque no pronunciará ningún discurso a pesar de ser el último al que asista en el cargo de presidente.

Crecimiento.

Cuba, que entró en recesión en 2016 por primera vez en 23 años, volvió a crecer discretamente en el primer semestre de este año, un dato alentador para Castro, quien ratificó ante la Asamblea del país que el trabajo por cuenta propia llegó para quedarse.

La isla cerró el año pasado con números negativos (-0,9 %) y se recuperó entre enero y junio hasta alcanzar un crecimiento del 1,1 % en su producto interior bruto (PIB), según informó el Gobierno durante la primera de las dos sesiones ordinarias que celebra cada año la Asamblea (Parlamento, unicameral).

En su discurso de cierre del pleno, Castro advirtió de que no se permitirán "estigmas o prejuicios" hacia el sector "cuentapropista", aunque exigió que este respete las leyes y cumpla sus obligaciones tributarias.

En Cuba, donde durante décadas el Estado mantuvo el control absoluto sobre la fuerza de trabajo, hay hoy más de medio millón de autónomos y 400 cooperativas cuyo florecimiento se enmarca en las reformas impulsadas por el presidente cubano para actualizar el modelo socialista.

El Gobierno cubano anunció recientemente nuevas medidas de control para regular el sector privado y atajar las ilegalidades, entre las que Castro mencionó, entre otras, el uso de materias primas y equipos de procedencia ilícita y la evasión fiscal.

La reivindicación del mandatario sobre el papel del trabajo autónomo llega un mes después de que el Parlamento aprobara la versión definitiva de sus reformas económicas, que reconocen la existencia de la empresa privada dentro del nuevo modelo socialista de la isla aunque proscriben la acumulación de riqueza.

Antes de la intervención del presidente, los diputados cubanos analizaron la situación económica en la primera mitad del año, marcada por "una desfavorable situación con la disponibilidad de divisas y combustibles", la inestabilidad en el suministro de crudo y la vigencia del embargo económico que Estados Unidos mantiene sobre Cuba, según el titular de Economía, Ricardo Cabrisas.

El turismo, la construcción, el transporte, las comunicaciones y la agricultura —a excepción del sector azucarero— incidieron en el repunte de la economía, sumado a una balanza comercial positiva (US$ 1.980 millones), a pesar de que la previsión de exportaciones se incumplió en US$ 417 millones.

Defienden la eliminación de fondos para la isla.

El secretario de Estado adjunto para Latinoamérica y el Caribe, Francisco Palmieri, defendió los planes de recortar la ayuda exterior a Latinoamérica y el Caribe, al argumentar que es parte de una reducción generalizada en el presupuesto del Departamento de Estado y que no impedirá implementar los programas prioritarios.

Los congresistas republicanos Jeff Duncan e Ileana Ros-Lehtinen cuestionaron la decisión de eliminar por completo la partida dedicada a Cuba y preguntaron: "¿Puede la sociedad civil de Cuba sobrevivir sin fondos para la democracia?".

Palmieri replicó que el Gobierno de Trump sigue teniendo "otras herramientas" que le permitirán "presionar a Cuba en temas de derechos humanos", entre ellas la existencia de una "embajada en La Habana" o las conversaciones en foros multilaterales como la ONU.

Advierten por retroceso en la relación desde que llegó Trump.

El endurecimiento de Donald Trump frente a Cuba marca un "retroceso" en las relaciones con Estados Unidos, restablecidas en 2015 después de medio siglo de enfrentamiento en la Guerra Fría, estimó el presidente Raúl Castro.

"Los anuncios realizados por el actual presidente (de Estados Unidos...) significan un retroceso en las relaciones bilaterales", declaró Castro en la clausura de la primera sesión del Parlamento cubano, transmitida en diferido por la televisión.

Días antes del segundo aniversario de la reapertura de la embajada de La Habana en Washington, el 20 de julio, Castro reprochó ante el Parlamento la nueva política de Trump, que restringe los viajes de los estadounidenses a la isla y prohíbe negociar con las empresas administradas por los militares cubanos.

"Cuba tiene mucho de que enorgullecerse por los logros alcanzados y no tiene que recibir lecciones de los Estados Unidos ni de nadie", proclamó en una sesión a la que no tuvo acceso la prensa internacional.

No obstante los reparos, el presidente reiteró su disposición a proseguir con el "diálogo respetuoso" y la negociación de los asuntos "bilaterales pendientes sobre la base de la igualdad" y el reconocimiento "de la soberanía y la independencia de nuestro país". Fuente: AFP

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)