LA SALIDA DE GRAN BRETAÑA DE LA UE

Brexit para "recuperar" control de inmigrantes

El gobierno británico asegura que “no vamos a expulsar”.

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El Parlamento ratificó el miércoles la salida de la UE. Foto: AFP

El gobierno británico reiteró que quiere una ruptura total con la Unión Europea para controlar la inmigración, en el libro blanco con sus objetivos y su estrategia para el Brexit, presentado ayer jueves al Parlamento.

El documento de 77 páginas, se articula en torno a los doce puntos expuestos por la primera ministra Theresa May en un discurso en la mansión londinense de Lancaster House.

Si hasta entonces May había revelado poco sobre sus planes, limitándose a repetir que acataría la voluntad expresada por los británicos en el referéndum del 23 de junio —"Brexit es Brexit"—, en aquel discurso abogó por una ruptura "clara y nítida" con la UE, para frenar la llegada de inmigrantes europeos, y luego la negociación de un acuerdo comercial con sus antiguos socios.

El libro blanco confirma la voluntad no sólo de abandonar la UE sino también el mercado único y la jurisdicción del Tribunal de justicia del bloque.

La prioridad, se afirma en el documento, es "recuperar el control" de la inmigración y que los europeos pasen a ser como cualquier otro inmigrante a la hora de obtener permisos de residencia en territorio británico.

El libro blanco sujeta los derechos de los europeos que ya están en el Reino Unido a la suerte de los británicos en la UE, dejando a ambos grupos en manos de las negociaciones. Estas se iniciarán en cuanto Londres notifique oficialmente la salida a sus socios europeos, en marzo como muy tarde, según prometió May.

El ministro para el Brexit, David Davis, buscó enviar un menaje de tranquilidad a los europeos residentes en Gran Bretaña.

Dijo en el Parlamento, donde fue a presentar el "libro blanco", que garantizar los derechos de los comunitarios que viven en el Reino Unido es una de las "prioridades" más urgentes del gobierno de May. "No vamos a expulsar a gente del Reino Unido", sostuvo David.

En suelo británico viven unos tres millones de ciudadanos de otros países europeos.

Con el título "Salida de la Unión Europea del Reino Unido y nueva alianza con la UE", el libro blanco, cuya elaboración exigieron varios diputados conservadores favorables a la permanencia en la Unión Europea en el histórico referéndum del 23 de junio, se hace eco de la visión de May de "un Reino Unido independiente y verdaderamente global".

Davis afirmó que se había superado "el punto de no retorno: vamos a abandonar la Unión Europea". "Buscaremos una nueva asociación estratégica. Un acuerdo aduanero y de libre comercio osado y ambicioso que asegure la mayor cantidad posible de comercio libre y sin fricciones en bienes y servicios", comentó Davis.

"¡Lo hemos conseguido, con una mayoría de 384 diputados!", se congratuló Nigel Farage, el que fue líder del UKIP y uno de los rostros principales de la campaña a favor del Brexit, que acusó a los 114 legisladores que votaron el miércoles por seguir en la Unión Europea de ser "enemigos de la democracia".

Entre ellos había 47 diputados laboristas que ignoraron la amenaza de represalias de su líder, Jeremy Corbyn.

Los 54 diputados del Partido Nacional Escocés, tercero de la Cámara de los Comunes, votaron también en contra, argumentando que la región del norte de Gran Bretaña se pronunció unánimemente contra la salida de la Unión Europea, y que May no está consultándoles lo suficiente en este tema.

El examen del proyecto de ley seguirá la semana que viene durante tres días de debates en la Cámara de los Comunes —lunes, martes y miércoles— antes de su traslado a la Cámara de los Lores, de donde podría salir ya como ley a principios de marzo. Justo a tiempo para que May notifique a sus socios europeos la salida en la cumbre que mantendrán el 9 de marzo, dando inicio a dos años de negociaciones para acordar los términos del divorcio, el primero en la historia de la UE.

Otro recurso para frenar la ruptura con UE.

El grupo de presión "Single Market Justice" inicia hoy viernes en el Tribunal Superior de Londres una nueva campaña judicial para que el gobierno de la primera ministra británica, Theresa May, deba pasar por el Parlamento antes de retirar al Reino Unido de la Unión Europea.

Los dos abogados británicos que lideran el grupo, Peter Wilding y Adrian Yalland, argumentan que la ruptura con la UE no implica de forma automática su salida del Espacio Económico Europeo (EEE).

Ambos sostendrán ante los jueces que Londres debe activar el artículo 127 del Tratado del EEE de 1994 para dejar de formar parte del mercado único, una acción que, en su opinión, debe contar con el beneplácito del Parlamento. Se trata de un proceso judicial con similitudes al que exitosamente iniciaron Gina Miller y otros empresarios británicos para obligar al Ejecutivo a pedir permiso a los diputados antes de activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que inicia la desconexión con la UE.

Wilding y Yalland opinan que la salida del Reino Unido de la UE no implica necesariamente su abandono del EEE y que éste "no estaba cubierto en el referéndum" de junio, según la web de su campaña.

Si los argumentos de Wilding y Yalland prosperan ante la Justicia, el Ejecutivo de la primera ministra May debería además activar el artículo 127 del tratado del Espacio Económico Europeo, que prevé un periodo de doce meses antes de que un país pueda abandonar el acuerdo.

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