VIOLENCIA RACIAL EN EE.UU.

Baton Rouge fue una emboscada

El asesinato de tres policías fue urdido por el exmarine armado con un fusil militar AR 15.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Gavin Long, el exmarine, en una de sus habituales salidas en YouTube. Foto: Reuters

El ataque contra policías en Baton Rouge (Luisiana) que dejó tres uniformados muertos y otros tres heridos parece haber sido una emboscada. El agresor, identificado como Gavin Long, un exmarine afroamericano de 29 años, "claramente buscaba agentes", adelantó el jefe de la Policía de Luisiana, Mike Edmonson, ayer. "Sus movimientos, su dirección, su atención estaba dirigida hacia los policías", agregó. Ellos eran sus "presas", reiteró en una entrevista en CNN.

Baton Rouge y el resto de Estados Unidos esperan conocer más detalles sobre la segunda matanza de policías en diez días a lo largo de este lunes. Las autoridades han convocado una rueda de prensa para las 14.00 hora local. Pero las palabras de Edmonson, así como los crecientes detalles sobre el agresor que se van conociendo, parecen confirmar los peores temores: que no fue un ataque casual, sino un acto premeditado y dirigido contra los agentes de la ley en el marco de una creciente tensión racial en el país que también dejó cinco policías muertos hace poco más de una semana en Dallas (Texas). "Nuestra investigación preliminar demuestra que, definitivamente, emboscó a los agentes", dijo a The New York Times un portavoz de la Policía de Luisiana.

La Policía confirmó oficialmente en la mañana de ayer la identidad de Long como autor del ataque que acabó con la vida de un agente negro y dos blancos. La identificación positiva fue realizada durante la noche mediante la comprobación de las huellas de identidad del agresor abatido, explicó en un breve comunicado.

Oscuro mensaje.

Antes de salir vestido con ropajes negros, al parecer similares a ropa militar, y armado con un fusil semiautomático AR-15, Long, que el domingo cumplió 29 años, dejó último un mensaje en las redes sociales. "Solo por levantarte cada mañana no quiere decir que estés vivo. Y que te hayas desprendido de tu cuerpo no significa que estés muerto". No fue el único mensaje perturbador. En los últimos días había publicado varios videos en su canal de YouTube —usaba el sinónimo "Cosmo Setepenra"— en los que hacía constantes referencias a los abusos policiales contra los afroamericanos y les instaba a "luchar".

No está claro aún cómo y cuándo llegó Long, que vivía en Kansas City, hasta Baton Rouge. Pero sí el motivo: en uno de los videos que colgó, Long menciona el caso de Alton Sterling, el negro desarmado que fue abatido por la Policía el 5 de julio en Baton Rouge, lo que desató una nueva oleada de tensiones raciales y protestas que se redoblaron cuando, un día más tarde, otro agente mataba a otro afroamericano, Philando Castile, en Minesota, en un incidente retransmitido en directo por las redes sociales.

Unos días más tarde, Micah Johnson, otro veterano de guerra afroamericano, emprendía la matanza de policías que vigilaban una marcha en protesta por la violencia policial en Dallas. Todo apunta a que Long pudo inspirarse en este hecho para emprender su propia "lucha" contra las fuerzas del orden. "Las revoluciones contra los opresores han tenido éxito cuando se combatía, cuando se derramaba sangre. Ninguna ha tenido éxito solo con protestas", afirmaba en uno de sus videos. "Tienes que luchar. Es la única manera para lograr que un abusador se dé por vencido".

La nueva matanza de policías ha convulsionado a la ciudad y a todo el país. En las últimas horas, se han redoblado los llamamientos a superar las tensiones y a respetar a las fuerzas del orden. "Los ataques contra los servidores públicos tienen que parar", reclamó el domingo el presidente, Barack Obama. Su fiscal general, Loretta Lynch, reiteró este llamamiento ayer.

"No hay justificación alguna para la violencia contra los agentes de la ley", sostuvo en la inauguración de un encuentro de Noble, una organización que agrupa a representantes afroamericanos de las fuerzas del orden.

Ayer por la mañana las autoridades levantaron el cerco en torno a la zona comercial de Baton Rouge donde Long fue rodeado y finalmente abatido durante el enfrentamiento.

BATON ROUGE - LUISIANA, EE.UU.

Un caldero hirviente en el viejo sur

Baton Rouge no es una ciudad tranquila. Los problemas de esta sureña urbe de EE.UU. en la que más de la mitad de sus 230.000 habitantes son negros vienen de largo. En 2015 se registraron 60 homicidios, 98 violaciones y 809 robos, lo que la convierte en una de las ciudades de su tamaño con mayor tasa de crímenes violentos de EE.UU., según estadísticas oficiales. Tampoco son nuevas las tensiones raciales y los enfrentamientos con la policía, pese a que desde 1980 se viene haciendo un esfuerzo por aumentar el reclutamiento de miembros de minorías en las fuerzas del orden. Pero quizás no se ha hecho lo suficiente. En la actualidad, solo el 30% de los agentes son negros, una tasa muy por debajo de la proporción de población afroamericana en la ciudad. Las minorías son "muy recelosas ante la policía y a menudo le temen", dijo a la agencia Reuters Michele Forunet, una conocida abogada criminalista de Baton Rouge. La tensión que llevaba tiempo bullendo volvió a estallar a comienzos de mes, cuando Sterling, un padre de familia de 37 años, murió a manos de la Policía que lo arrestó frente a una tienda ante la que vendía CDs.

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