UN POLVORÍN

Aumenta la tensión en Venezuela luego de otra jornada de violencia

La oposición convocó para hoy a una marcha en Caracas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Grupos de asistencia llevan a un estudiante herido en enfrentamientos con la policía. Foto: EFE

Venezuela vivió ayer miércoles otra jornada violenta, esta vez en la ciudad de San Cristóbal, en la frontera oeste con Colombia, donde en febrero de 2014 estallaron las manifestaciones contra el gobierno de Nicolás Maduro que se extendieron a Caracas y terminaron con 43 muertos y decenas de heridos.

Enfrentamientos entre estudiantes de Universidad Experimental de Táchira y policías en San Cristóbal dejaron ayer una veintena de lesionados "por perdigones, gas y otros motivos", dijo José Andrés Molina, directivo del centro educativo.

Pequeñas escaramuzas también se registraron en cercanías de una universidad privada y una avenida de San Cristóbal, capital del estado Táchira.

El martes, una protesta opositora en Caracas dejó medio centenar de heridos luego de enfrentamientos con la policía y grupos oficialistas. No hubo un reporte oficial de esos incidentes. Para hoy jueves está prevista otra movilización en la capital venezolana en contra de los fallos del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que quitó la inmunidad a los diputados y asumió las funciones de la Asamblea Nacional, lo que significó para la oposición y la comunidad internacional un golpe de Estado.

Colectivos.

En medio de este clima de violencia en Venezuela están los llamados "colectivos", grupos de civiles que por lo general están armados y que respaldan al régimen chavista. En la marcha opositora del martes un joven recibió un disparo en la pierna y otras ocho personas sufrieron contusiones, según Ramón Muchacho, alcalde de un municipio de Caracas.

"Colectivos de Nicolás Maduro nos disparan", afirmó en Twitter el diputado José Olivares. "Tuvimos que tirarnos al piso", indicó a su vez Lilian Tintori, esposa del encarcelado líder opositor Leopoldo López.

¿Qué son estos colectivos chavista? Se definen como grupos civiles dedicados a la promoción de la democracia y a actividades artísticas o deportivas. Sin embargo, la oposición en Venezuela los describe como bandas armadas o grupos paramilitares. Instituciones de respeto internacional como Human Rights Watch dicen que los colectivos son "bandas armadas que utilizan la violencia con impunidad".

En Venezuela operan decenas de estos colectivos desde el año 2000; los más conocidos y activos son los llamados Tupamaros, Frente Francisco de Miranda, Alexis Vive y La Piedrita. Su feudo es el barrio 23 de Enero de Caracas, que recuerda la fecha en que en 1958 un golpe de Estado derrocó a la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, quien debió huir de Venezuela rumbo a la República Dominicana a bordo del avión "La Vaca Sagrada" portando valijas repletas de dinero.

La oposición chavista ha denunciado que los colectivos han recibido armas del gobierno, además de motos y sistemas de comunicación. Se les dio además el control de zonas de Caracas donde la policía tiene vedado el ingreso. En los últimos años se los ha vinculado a diversos atentados.

Adquirieron gran notoriedad en febrero de 2014, cuando enfrentaron las protestas estudiantiles contra el gobierno de Maduro. El régimen chavista culpó al líder opositor Leopoldo López de incitar a la violencia y en septiembre de 2015 fue procesado a casi 14 años de cárcel.

Quienes han estudiado a estos grupos dicen que operan en un radio de 13 kilómetros del Palacio de Miraflores, sede del ejecutivo venezolano, y que por eso se los llama "Guardianes de la Revolución".

En 2013 un informe de Internacional Crisis Group, una ONG fundada en 1995 por el millonario George Soros para la resolución y prevención de conflictos armados, recomendó desmovilizar a los colectivos chavistas, "porque pueden tener un impacto profundo en el tejido social y dar paso a la violencia política directa". En base a AGENCIAS Y EL PAÍS

Inician proceso contra jueces.

El Parlamento de Venezuela, dominado por la oposición, inició ayer miércoles el procedimiento para remover a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que firmaron las dos sentencias por las cuales asumen las funciones legislativas y quitan la inmunidad a los diputados.

Pero la iniciativa necesita ser respaldada en los próximos días por al menos dos de los tres miembros del Poder Ciudadano —formado por la fiscal general, el contralor y el defensor del pueblo— que están alineados con el presidente Nicolás Maduro.

La crisis política en Venezuela se agudizó la semana pasada cuando la sala constitucional del TSJ, integrada por siete magistrados, se atribuyó facultades del Parlamento, una decisión criticada por la fiscal general y revertida parcialmente a petición de Maduro.

Miles de opositores salieron el martes a las calles a protestar asegurando que, a pesar del recule de la Justicia, existe en Venezuela una dictadura que apresa disidentes, viola derechos humanos y cercena al Congreso.

"Todo está configurado para que esta Asamblea Nacional pueda remover a los magistrados. No va a ocurrir en esta sesión, pero hoy comienza el procedimiento de remoción de estos magistrados", dijo el diputado opositor Juan Miguel Matheus.

En tanto, el gobierno de Venezuela acusó ayer miércoles a la OEA de adoptar mediante "un fraude" la resolución que declara una "grave" alteración de la democracia en ese país.

SESIÓN DE LA ASAMBLEA.

Las heridas de batallas callejeras.

La sesión de ayer de la Asamblea Nacional de Venezuela fue un reflejo de los violentos incidentes entre la policía y grupos de choque chavistas con militantes de la oposición. El bloque de diputados chavistas llegó para la segunda parte de la sesión, cuando la oposición ya habían aprobado iniciar el proceso para la destitución de los jueces del Tribunal Supremo de Justicia. Para hoy jueves está convocada otra manifestación en Caracas. Las realizadas desde el lunes han pasado factura a los diputados opositores: Juan Guaidó llegó a la sesión de la Asamblea con un brazo enyesado y Juan Requesens con varios puntos de sutura en la frente. Otros parlamentarios, entre ellos el presidente de la Asamblea, Julio Borges, fueron alcanzados el martes por gases que disparó la policía. Borges reiteró su llamado a los militares a "hacer que se cumpla la Constitución", siguiendo el ejemplo de la fiscal general Luisa Ortega, que consideró la semana pasada que en Venezuela hubo una "ruptura del orden constitucional". "Señores de la Fuerza Armada, señores jueces, señores fiscales, no tengan miedo al pueblo, que es el último que tiene que hablar", dijo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Tags relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)