CAMPAÑA ELECTORAL

Ala más radical se apodera de la ultraderecha alemana

Eligieron candidatos para las legislativas de septiembre.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Gauland y weidel encabezarán las listas del AfD. Foto: EFE

El partido Alternativa para Alemania (AfD) dio ayer domingo los primeros pasos para intentar convertirse en la primera fuerza de ultraderecha en estar representada en el Parlamento Federal alemán. En el marco de un controvertido congreso realizado en Colonia, unos 600 delegados aprobaron la designación del dúo que encabezará la lista del partido para las elecciones legislativas de septiembre y que está integrado por Alexander Gauland y Alice Weidel.

Estos candidatos obtuvieron el 67,7% de los votos en el congreso.

Gauland, actual vicepresidente del partido y quizás el líder más representativo del ala radical de AfD, se convirtió durante el fin de semana en el líder más influyente de AfD y también en el abanderado de una corriente que pretende convertirlo en una formación situada a la derecha de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y la CSU de Baviera.

El político, de 76 años, protagonizó en 2016 un escándalo nacional cuando señaló que Jérôme Boateng, un famoso defensa del Bayern Múnich, de origen ghanés y miembro de la selección alemana, era un buen jugador pero que nadie lo querría tener como vecino a causa del color de su piel.

Gauland también ganó adeptos en el partido al mostrarse en contra de la expulsión de Björn Höcke, un dirigente que calificó como un "escándalo" la existencia del monumento del Holocausto de Berlín.

Weidel, una economista de profesión de 38 años, que no esconde su homosexualidad, tendrá la difícil misión de convencer a sus compatriotas de las bondades que podría tener para el país el abandono de la zona euro, pero también desea hacer campaña a favor de su partido, al que considera como la única fuerza política en el país capaz de proteger las fronteras de Alemania y ofrecer seguridad a la población que se siente amenazada por el terrorismo islámico.

La meta de AfD es obtener un resultado de dos dígitos en las elecciones federales que tienen lugar el 24 de septiembre y, con ello, convertirse en la tercera fuerza política del país. Para lograrlo, los delegados aprobaron un programa electoral que declara al islam incompatible con Alemania, pidieron el cierre de las fronteras, el endurecimiento del derecho de asilo y la aceleración de la expulsión de los extranjeros que representen una amenaza para la seguridad interna del país.

Objeto de sus críticas son los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel que aspira a un quinto mandato, y los socialdemócratas del SPD, del expresidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz.

El AfD se disparó en los sondeos hasta alcanzar un 15% de la intención de voto, un nivel sin precedentes para un partido de este tipo en la Alemania de posguerra.

El giro hacia la ultraderecha de AfD tendrá su primera gran prueba de fuego en las elecciones en el estado de Renania del Norte Westfalia, que tendrán lugar el próximo 14 de mayo. El resultado de estas elecciones puede marcar la tendencia para septiembre.

El principal candidato de AfD en el Estado es el eurodiputado Marcus Pretzell, esposo de Frauke Petry, copresidenta del partido. Los sondeos publicados antes del congreso de Colonia señalaban que AfD podría obtener entre un 8% y un 10% de los votos. Pero el giro hacia la ultraderecha del partido podría costarle votos y dificultar su principal meta de llegar al Bundestag (parlamento alemán). "Parecía casi seguro que AfD iba a ingresar en el Bundestag, pero ahora esa posibilidad es incierta sin Frauke Petry", señaló el comentarista político del diario Spiegel Online, Severin Weiland. (En base a El País de Madrid y AFP)

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te puede interesar
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)