EL PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA

Acuerdo de paz en riesgo por atentado en Bogotá

El ELN se adjudicó la explosión en la plaza de toros que dejó un muerto.

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El ELN es el último grupo rebelde que todavía está activo en Colombia. Foto: AFP

El proceso de paz en Colombia corre riesgo. Un atentado que causó un muerto prendió el alerta sobre las verdaderas intenciones del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en llegar a un acuerdo como el que firmaron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en noviembre pasado con el presidente Juan Manuel Santos.

El ELN se adjudicó la medianoche del domingo el atentado contra una patrulla policial, el 19 de febrero cerca de la plaza de toros de Bogotá, generando el rechazo del gobierno, que enfatizó que hechos así alejan la posibilidad del alto el fuego que ambas partes se habían comprometido a buscar días atrás.

"Si el ELN cree que con actos terroristas como el de La Macarena (cuya autoría ahora reconoce con cinismo) va a presionar un cese el fuego está muy equivocado. El cese el fuego se alcanzará cuando el ELN comprenda que a él se llega desescalando, no escalando el conflicto", escribió el jefe negociador del gobierno, Juan Camilo Restrepo Restrepo, en Twitter.

Sin embargo, tras su reivindicación, la última guerrilla activa en Colombia, alzada en armas desde 1964, aseguró que las negociaciones con el gobierno se han reanudado ayer lunes en un clima de "buen ambiente entre las partes".

El policía Albeiro Garibello falleció el miércoles pasado por el explosivo y de los 26 afectados, varios sufrieron heridas de gravedad, entre ellas pérdida de visión. Además hubo daños materiales.

Horas antes de atribuirse el atentado en Bogotá, el ELN también se había declarado autor de un ataque con explosivos contra una patrulla militar ocurrido el 14 de febrero en una vía del este de Colombia, que dejó al menos dos soldados heridos, así como varios atentados contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas.

La guerrilla, a través de la cuenta ELN-Paz, argumentó que el presidente Santos había impuesto el "diálogo en medio del conflicto" y que "desde un inicio el ELN ha propuesto el cese bilateral".

"No es coherente por parte del gobierno sentarse a la mesa a hablar de paz mientras dilata el cese bilateral y somete al padecimiento de la guerra a la población y a las partes que se enfrentan", dijo el ELN en su comunicado difundido antes por su radio oficial ELN Ranpal.

Santos, Nobel de Paz 2016, aspira a cerrar un acuerdo con el ELN para alcanzar la "paz completa", tras la firma en noviembre de un pacto con las FARC, principal y más antigua guerrilla del país.

El cruento conflicto armado colombiano ha involucrado, además de guerrillas, a paramilitares y agentes del Estado, dejando unos 260.000 muertos, 60.000 desparecidos y 6,9 millones de desplazados, según cifras oficiales.

Los diálogos con el ELN, instalados el 7 de febrero con Ecuador, Brasil, Chile, Cuba, Venezuela y Noruega como garantes, transcurren sin una tregua en el terreno, algo que Santos en principio ha descartado por considerar que fortalecería al grupo rebelde, que cuenta con unos 1.500 combatientes según estimaciones oficiales.

Frederic Masse, experto en el conflicto armado colombiano, cree que las negociaciones "se encuentran una vez más en una encrucijada".

"Si el gobierno se levanta de la mesa, es el fin del proceso" de paz, subrayó Masse, director del Centro de Investigaciones y Proyectos Especiales (CIPE) de la Universidad Externado de Colombia.

Pero de momento, el gobierno no ha dicho nada.

Para el politólogo Marc Chernick, en tanto, atentados como el de La Macarena "no ayudan" al proceso de paz, que se favorecería de una reducción de la intensidad del conflicto.

"Mientras negocian una salida política, hay que acordar un cese el fuego formal, preferiblemente bilateral. Las FARC, ante la negativa del gobierno a aceptar un cese bilateral, eventualmente, después de tres años, declararon un cese el fuego unilateral", recordó.

El 16 de febrero, en su primera declaración sobre el avance de los debates instalados en Quito, el ELN y el gobierno anunciaron que estudiarían vías para lograr un alto el fuego bilateral lo más pronto posible.

El diálogo con el ELN "es la única salida. Pero es difícil y complicado", subrayó Chernick, profesor de las universidades de Georgetown (Washington) y Los Andes (Bogotá).

Amnistías.

La Fiscalía colombiana concedió las primeras cuatro amnistías a guerrilleros presos de las FARC como resultado del acuerdo de paz con esta guerrilla. El perdón jurídico está enmarcado en la Ley de Amnistía que recoge el acuerdo de paz y que se estima que beneficiará a unos 4.500 miembros de las FARC que están actualmente presos. La Fiscalía indicó en un comunicado que hasta el 23 de febrero recibió 98 solicitudes de amnistía.

Las solicitudes de libertad condicionada del resto de miembros de las FARC se radicaron ayer ante la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Supe-rior de Bogotá, que dentro de los cinco días siguientes deberá decidir sobre la libertad condicionada en audiencia pública.

Los miembros de las FARC beneficiados con la libertad condicional deberán suscribir un acta de compromiso, sometiéndose a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y tendrán que informar de todo cambio de residencia sin poder salir del país sin autorización. Además, quienes salgan de las prisiones, serán trasladados a las zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN) en las que se encuentran reunidos los guerrilleros como paso a la desmovilización.

Escolta propia para las FARC.

Un máximo de 1.200 escoltas protegerán a los miembros del movimiento o partido político que creen las FARC tras dejar las armas, así como a sus familias y sedes, muchos de los cuales serán exguerrilleros, informó ayer el director de la Unidad Nacional de Protección de Colombia (UNP), Diego Mora.

En una entrevista con Caracol Radio, Mora explicó que esos esquemas de seguridad serán "mixtos", por lo que contarán con personal de la UNP y reincorporados de las FARC. Mora resaltó que solo podrán ser escoltas las personas de confianza de los desmovilizados. Sin embargo, "no cualquiera" podrá ser escolta, puesto que ninguno puede tener en curso ningún proceso penal ni condenas previas por delitos de lesa humanidad. Los esquemas de protección hacen parte de la negociación de los acuerdos de paz con las FARC, firmados el pasado 24 de noviembre.

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